Política

Senado: el FdT avanza, aunque persiste la tensión con el macrismo

Las visiones incompatibles de los dos grandes bloques políticos siguen marcando el pulso del debate legislativo en la Argentina

Lunes 05 de Octubre de 2020

El proyecto que ajusta a 24.500 millones de pesos el monto anual que recibirá la Capital Federal de parte del gobierno nacional para el sostenimiento de la policía local obtuvo media sanción del Senado y pasó a Diputados. También la Cámara alta modificó la ley de economía del conocimiento y la devolvió a la Cámara baja para que discuta y apruebe su sanción definitiva. Antes de encarar ese temario, la sesión —que duró más de diez horas— arrancó con el debate y aprobación de la continuidad del funcionamiento remoto de las discusiones parlamentarias, ahora con una leve variación: se agregarán cuatro senadores más al recinto, en modo presencial, dos por cada uno de los bloques mayoritarios.

Pese a que las tres decisiones fueron ampliamente ratificadas por el oficialismo y se inscriben en la “nueva normalidad” legislativa (trece sesiones plenarias en lo que va de la pandemia), para la oposición de Juntos por el Cambio (JxC) la actitud de la fuerza mayoritaria es reprochable. La alianza liderada por el macrismo volvió poner en práctica el viernes pasado lo que ya se manifiesta como estrategia política permanente: se integró a las sesiones, tomó la palabra, debatió, pero luego impugnó la validez de la reunión y, a la hora de las votaciones, la abandonó. O, en el modo actual, desconectando los dispositivos electrónicos, declarándose ausente.

La voluntad opositora por evitar que el oficialismo le de formato definitivo y legal a sus decisiones políticas encuentra en esta etapa un escollo insalvable: el número. Con 42 voluntades (29 el interbloque de JxC), al FdT le sobran cinco votos por encima de la mayoría absoluta (37). Salvo para contadísimos casos (nombramiento y remoción jueces, juicios políticos y reforma constitucional, entre otros), casi todo en las Cámaras lo decide la fuerza política que sienta a la mitad más uno y vota. Incluso para la interpretación de puntos discutibles del reglamento.

La titular del Senado, Cristina Kirchner, anticipándose, visualizó y asumió hace ya varios meses que la oposición iba a adversar sin contemplaciones contra las iniciativas del frente gobernante. Y en todas las instancias del entramado institucional, de manera simultánea. A ese temperamento se va acercando el Ejecutivo nacional y la cúpula de la Cámara baja. Que, hasta acá, vino militando en el ala moderada del oficialismo, que se ilusionó con fraccionar el bloque opositor. Por ahora sin resultados.

La realidad parece darle la razón a la ex presidenta. La grieta histórica de la Argentina no se salva con pegamentos de ocasión: las visiones incompatibles de dos grandes bloques políticos y de intereses perduran, son partes constitutivas de la Nación.

El senador José Mayans, jefe de bloque del FdT, dijo en el recinto virtual: “Fíjense lo raro de todo esto. La oposición habla, interviene y, después, dice que la sesión no es válida y abandona al momento de votar. Es increíble, ¿no? Obviamente, no se pierden ningún espacio (en los medios de comunicación) para estar acá o allá”.

La mendocina Anabel Fernández Sagasti, oradora de fondo en el proyecto de ley de economía del conocimiento, aseveró: “En la Argentina, los poderes Ejecutivo y Judicial trabajan de manera remota, incluso en audiencias donde se decide la libertad o no de las personas. Parece increíble que en el Senado estemos discutiendo horas si debemos cumplir o no el distanciamiento social que nos reclama el cuerpo médico”.

Minutos antes de la votación que extendió la autorización del funcionamiento remoto, el titular del bloque de JxC en el Senado, Luis Naidenoff, gritó: “¿Se dan cuenta lo que van a votar? Hay que pedir autorización a la Secretaría Parlamentaria para ejercer el derecho de sentarse en las bancas (en referencia a la modalidad de avisar con 24 horas de antelación el nombre de los senadores que el bloque designa como presenciales en la sesión)”.

Las próximas batallas legislativas se anuncian para la Cámara baja, donde asoman dos temas cruciales: el impuesto a las grandes fortunas y el presupuesto 2020.

En ambos casos, JxC buscará colocar de manera presencial a casi todo su bloque dentro del recinto (un centenar de diputados). Sergio Massa, presidente de la Cámara baja, ya les habría concedido esa posibilidad. Aunque la forma de implementarlo, respetando el distanciamiento obligatorio, abre muchos interrogantes.

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