Política

“Sectores políticos quieren aprovecharse del caso Nisman”

Jorge Telerman nació en Villa Crespo y de adolescente militó en la Federación Juvenil Comunista.Fue jefe del Gobierno porteño (2006/07). Es ministro de Cultura bonaerense.

Lunes 09 de Marzo de 2015

Jorge Telerman, coordinador de la comunicación política de Daniel Scioli, precandidato presidencial del FpV, advirtió sobre la utilización de la misteriosa muerte del fiscal Alberto Nisman por parte de “sectores siniestros” que nunca estuvieron interesados en la causa Amia.

En una entrevista exclusiva con La Capital, Telerman también afirmó que el mandatario bonarense “tiene sus propias maneras”, distintas a las de Cristina Kirchner, pero aclaró que gobierna la provincia, y gobernará la Argentina, con un programa de contenido “popular”.

  —Usted mantuvo una relación oscilante con el kirchnerismo: estuvo con Néstor, luego se alejó, compitió electoralmente, aunque conservando cierta amabilidad en la divergencia. ¿Ve analogías entre usted y Scioli en la relación con el oficialismo?

  —Sin dudas, por algo estoy con él. De todos modos, son épocas distintas, del 2006/7 a hoy. Daniel lo dice siempre: tenemos que aprender a perdonar y a perdonarnos, y no por autoindulgencia. Todos en la política deberíamos poder reconocer que alguna vez dijimos cosas que no debimos decir. Cuando miro las postales de mi historia, elijo los abrazos. Como elijo el abrazo de Raúl Alfonsín con Antonio Cafiero, en Semana Santa de 1987, y el de Juan Domingo Perón y Ricardo Balbín de los 70. Esas cosas cambiaron para bien la historia de los argentinos.

  —Scioli gobierna una provincia gigante, ¿qué tiene para mostrar que lo proyecte a la Casa Rosada?

  —Ordenó Buenos Aires y demostró que es una provincia viable y gobernable, en contrario a lo que se dijo siempre.

  —En política suele decirse “a tal candidato le fue mal porque no supo comunicar”, ¿qué hay de cierto en eso?

  —Es un eslogan que se usa cuando el trabajo no se hace bien. En el caso de Daniel, la comunicación es muy fuerte en él. Desde el deporte, el mundo empresario, ya mantenía un vínculo fluido con la sociedad. Daniel produce comunicación de manera innata, siempre tuvo algo para decir en todas las etapas de su vida. Cuando se dice de algún político que “falló en la comunicación”, el problema de fondo es que no tenía nada para decir. La comunicación importa mucho para un político. En términos de aquello que quiere decir y también en conseguir escuchar qué devuelve la sociedad.

  —Se presume que un candidato establece de antemano una línea discursiva, pero en la Argentina ocurren hechos muy fuertes que cambian las agendas de debate (como el caso Nisman).

  —Desde ya, aparecen las eventualidades, los cisnes negros que no deben quitarte de eje para no convertirte en una hoja que la lleva el viento. Los dirigentes que dejan su huella, su impronta, son aquellos que empezaron y terminaron en una misma línea. Sean nuestros o de otras fuerzas políticas. Daniel homenajeó días pasados a Alfonsín, un hombre que pasó muchos avatares, pero tuvo una hoja de ruta que intentó seguir desde el principio hasta el final.

  —Medios opositores plantean que las elecciones se resolverían en la tríada Mauricio Macri, Sergio Massa y Scioli. ¿Les queda cómodo ese planteo?

  —Parcialmente se trata de una descripción de la realidad. Creemos que el panorama político nos lleva a una polarización clara y distinta: dos modelos de pensamiento, dos sensibilidades. Del lado de Daniel, un rol claro del Estado con la decisión de cobrar impuestos en sectores determinados. Creemos que en las Paso (9 de agosto) la familia peronista claramente elegirá a Daniel como su representante. Del otro lado, Macri, quien piensa que al Estado hay que retirarlo, que el mercado acomoda sólo las cargas.

  —Da por seguro que habrá competencia al interior del FpV en las Paso de agosto.

  —(Risas) Hasta hace diez minutos? Entiendo que sí.

  —Le pregunto porque no hubo pronunciamiento, hasta ahora, del actor político más relevante de la Argentina: la presidenta.

  —El que se la pasa pensando qué hará el otro, no llega nunca a ningún lado. Nosotros nos fijamos qué tenemos que hacer nosotros. Daniel gobierna la provincia y se prepara una confrontación democrática (las Paso) en la que todos nos vamos a enriquecer. El desafío será confrontar con fuerza y, a la vez, respetarnos con fuerza, para el lunes siguiente continuar todos juntos para ganar en octubre.

  —Se escuchó a Scioli subrayar la palabra continuidad y cuestionar la idea del cambio. ¿Podría profundizar?

  —Es que todos queremos cambiar para mejor. Eso es una obviedad, que no dice nada. Un país serio es el que aprende a mejorar desde lo que ya está hecho, no tirando todo por la borda. A los que se definen por lo que están contra y dicen todo el tiempo “hay que cambiar, hay que cambiar”, les preguntamos: ¿qué querés cambiar?, ¿querés sacar la asignación universal por hijo (AUH)?

  —Hasta Macri dice ahora que quiere dejar la AUH?

  —Si Macri sigue así va a terminar proponiendo que Scioli sea presidente (risas). Más en serio, diría que Macri podría gobernar (en Capital Federal) como dice que va a gobernar la Argentina: bajando impuestos. En la ciudad de Buenos Aires subió todos impuestos de manera desmesurada, pero dice que en la Nación los va a bajar. Una falacia.

  —La oposición consiguió instalar el discurso de la grieta, la presunta división irreconciliable en la sociedad argentina. ¿Cómo lo ven?

  —No hay grieta sino una puja de intereses, algo normal en cualquier país. Lo de la grieta es una exageración, como eso de creerse los mejores y, a la vez, los peores del mundo. La idea de grieta responde a una visión binaria que no se corresponde con la realidad. Hay grupos de intereses que no privilegian el bien común, que es otra cosa.

  —¿Cree que el caso Nisman (la denuncia contra la presidenta y luego su muerte hasta hoy dudosa) fue utilizado por un sector político para provocar un golpe de Estado blando o institucional?

  —Daniel fue claro desde el principio, se solidarizó con los familiares más directos. Es un caso conmovedor y queremos que se sepa la vedad. Nos duele que determinados sectores que nunca estuvieron interesados en la marcha de la causa Amia saquen conclusiones apresuradas. Hay sectores políticos siniestros que buscan sacar provecho del caso Nisman, es lamentable.

  —El punto de lejanía o cercanía de Scioli con Cristina es materia permanente de comentarios. ¿Qué pertinencia le da el sciolismo a esa circunstancia?

  —Tiene pertinencia el tema, pero para bien. Cada uno coloca su impronta, su manera de gobernar. Daniel hace las cosas a su manera, pero resulta que mirás la provincia de Buenos Aires y tenés a Guido Carlotto en la promoción y defensa de los derechos humanos, tenés que el juego pasó a pagar impuestos (antes no pagaba), tenés que los pooles de siempre pagan impuestos y que el último revalúo fiscal tenía 60 años y lo cambió Scioli. Entonces, Daniel aplica un programa político de un gobierno popular.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS