Política

Scioli se despachó con un anuncio fuerte: la suba del piso de Ganancias

El candidato presidencial del FpV hizo el anuncio en el acto de cierre en el Luna Park en caso de llegar a la Casa Rosada.

Viernes 23 de Octubre de 2015

Esperó con paciencia, perseveró, y al final del camino encontró su gran oportunidad: Daniel Scioli le puso fin anoche, desde el Luna Park, a una trajinada campaña presidencial con un discurso corto y un anuncio potente. Ahora sólo le queda esperar los resultados del domingo a la noche. La carta de última hora fue la promesa de duplicar el mínimo no imponible de Ganancias para los asalariados que ganan de bolsillo hasta 30 mil pesos mensuales. Con actualización automática, igual que las jubilaciones.

Con un Luna lleno de peronismo militante, Scioli reivindicó la etapa kirchnerista, donde se realizan "las tres banderas históricas de Juan Perón, justicia social (por la AUH), independencia económica (por el desendeudamiento) y también la soberanía política", dijo anoche el candidato del FpV.

Fiel a su estilo, Scioli primero agradeció a todos y cada uno de los apoyos que consiguió, empezando por Cristina Fernández, que "nos deja un país desendeudado, y con paz social", abundó. Y detalló, "a los trabajadores, a los cooperativistas, artistas, deportistas y, sobre todo, a la militancia". Consiguió una de las ovaciones de la noche.

Como venía repitiendo en los actos previos, Scioli volvió sobre su eje propositivo de "desarrollo", para convertir a la Argentina en un "paraíso productivo". Durante los 17 minutos de su discurso, el candidato a presidente del FpV dejó una definición: "Soy peronista, y por lo tanto voy a gobernar para todos", en alusión a amplitud de sectores sociales y políticos que integran el frente que gobierna la Argentina desde 2003 y que Scioli pretende continuar por —al menos— cuatro años. Trascartón, asoció la condición de peronista a la de "garantía de gobernabilidad".

Buscando los puntos que podrían faltarle para asegurarse el triunfo en primera vuelta, les pidió los votos a los "radicales nacionales y populares; nosotros reivindicamos muchas políticas de Raúl Alfonsín", apuntó. También se los pidió "a los peronistas que se alejaron" y a los "socialistas y progresistas con los que juntos defendemos la igualdad social".

Con el último aliento de una campaña agotadora, Scioli prometió: "Me voy a romper el alma, con mi estilo, para garantizar el desarrollo de la gran Argentina". El gobernador de la provincia de Buenos Aires se mostró confiado: "Ahora hablarán las urnas el domingo", desafió.

El acto en el Luna Park duró una hora exacta. La militancia fervorosa copó desde temprano las 10 a 12 localidades que ofrece el mítico estadio de box. Varios miles se quedaron afuera y vieron el acto por pantallas colocadas en la calle. Durante esa hora desfilaron cuatro actores principales: primero, Aníbal Fernández, candidato a gobernador bonaerense, muy celebrado por la militancia. Luego el candidato a vicepresidente, Carlos Zannini, con amplio y articulado discurso, de unos 20 minutos, que también consiguió la atención de todos.

Luego la sorpresa: Ricardo Montaner, amigo personal de Scioli, que subió al escenario para cantar dos temas, "Yo creo" y el "Himno de la victoria", creado especialmente para la campaña. Montaner se tomó algunos instantes para contar brevemente algunos entretelones del pedido que le hizo "Daniel" para que le creara una canción de campaña. El cantante que nació en Valentín Alsina pero se crió en Venezuela estuvo sobre el escenario 8 minutos, y en los hechos funcionó como un separador entre dos tramos netamente políticos: los discursos de Aníbal Fernández y de Zannini, quedaron inscriptos en un primer bloque, luego Montaner, y finalmente el cierre de Scioli.

El ingreso de los políticos principales al escenario fue acompañado por sus esposas, todas presentadas con nombre y apellido por el locutor. Una nube de humo blanco acompañó a las estrellas de la noche y un sol naciente se proyectó sobre el escenario. El color azul fuerte, iluminado, dominó el escenario, conservando la estética clásica del FpV. Pero la presencia de Montaner en el escenario rompió con todas la tradiciones kirchneristas —en particular— y de la política en general.

Los músicos invitados a los actos políticos, en general, animan antes o después de los discursos políticos. Pero Scioli lo colocó entre los discursos de los candidatos, antecediéndose a sí mismo.

Para arrancar, Aníbal Fernández hizo un discurso plagado de citas a los intelectuales que acompañaron y dotaron al peronismo de sustento ideológico en los 70 años de historia. Scalabrini Ortiz, Leonardo Fabio, Discépolo, Hernández Arregui y Roberto Arlt, entre otros, fueron nombrados y reivindicados por Aníbal. Y tampoco le faltó al Jefe de Gabinete una evocación musical: citó la canción "El hormiguero", de Calle 13, en su tramo que dice "prefiero morir como un rebelde y no vivir como un esclavo".

Por su parte, y con un sólido discurso que fue en un crescendo emotivo, Zannini rescató una frase "de un amigo que ya no está", y rescató aquel párrafo del discurso de Néstor Kirchner del 25 de mayo de 2003: "Vengo a proponerles un sueño...".

Carta Abierta, entre la "cara larga" y el "desgarro"

El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, confió ayer que el domingo votará a Daniel Scioli, pero "con cara larga", y reconoció que, al igual que otros intelectuales que conforman el espacio oficialista Carta Abierta, no lo conforma "parte del gabinete" y votarán "desgarrados".

"Creo que va a ganar Scioli", estimó el intelectual al considerar que ve "un rasgo de sensatez del pueblo argentino", y añadió que "hay como una idea que no se puede tirar por la ventana todo".

Según González, se tratará de "una elección crucial y sus candidatos son candidatos que tienen un rasgo característico: todos salidos de gabinetes de publicistas, de gabinete de asesores, de cálculos electorales, en una elección muy dura que exige frases milimétricas para no quedar mal parados".

Dijo que, para él, ese "es un mundo incómodo porque evidentemente uno prefiere que salgan más desnudas las ideas, más claras, más diáfanas, frente a la gente que tienen que votar por ellas".

De todos modos, González confirmó que va a votar a Scioli, pero admitió que lo hará con "cara larga" porque "hay disconformidades" con parte del gabinete anunciado y también objeta "algunas definiciones del candidato", quien apuntó que "en líneas generales se presenta como el menos malo".

"A uno le gustaría usar conceptos más bellos" —acotó— en lugar de ese concepto "más resignado".

Sobre los futuros ministros que adelantó Scioli en caso de llegar a la Presidencia, reconoció que "obviamente a mí no me conforman, a muchas personas no nos conforman" y contó que "cuando nos reunimos (los integrantes de Carta Abierta) decimos que vamos a votar desgarrados" ante una oferta electoral "que presenta candidatos que casi no están a la altura de las grandes fuerzas que representan".

Del gobernador bonaerense confió que le preocupa advertir "que algunos de sus funcionarios" se expresan "con mucha vaguedad" sobre asuntos como el tratamiento que se le dará a los holdouts, el eventual ajuste económico o la continuidad de la política de empleo.

Consultado acerca de cuál cree que será el rol de Cristina Fernández después de dejar el poder, González destacó que hay que hacer "que se respete la investidura presidencial de Scioli", aunque sea "bajo el signo de la inconformidad", porque confesó que se ve "siguiendo el rastro de una opinión crítica".

González discrepó de quienes dicen que el poder lo conservará la presidenta saliente, ya que resaltó que "no podemos alterar las instituciones; lo que podemos es seguir teniendo el mismo respeto que tenemos y también el cariño que tenemos por Cristina".

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