Lunes 03 de Marzo de 2014
Bío | Economista. Ocupó el cargo de viceministro de Economía durante el último gobierno del general Juan Domingo Perón. Era el intendente de la ciudad de Buenos Aires cuando se produjo el atentado a la Amia, bajo la presidencia de Carlos Menem, previo a que los jefes de Gobierno fueran elegidos por el voto directo de la ciudadanía
El economista Saúl Bouer, quien ejerció el cargo de viceministro de Economía, durante el último gobierno de Juan Domingo Perón, sostuvo que "mientras no bajen el déficit, la inflación continuará", y no descartó caer en "una recesión". Lo expresó durante un reportaje que concedió a LaCapital en su estudio en la ciudad de Buenos Aires, donde —además— admitió que a pesar de sus 77 años es miembro de la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera y amigo de Francisco Arcando, de la Gremial de Cuidadores, Jockeys y Aprendices, de Rosario.
Bouer fue el penúltimo intendente de la ciudad de Buenos Aires, antes de ser elegido por el voto popular. Durante su gestión como jefe de Gobierno porteño se produjo el atentado a la Amia, en 1994, que causó 85 muertos y cientos de heridos.
—¿Considera que el ajuste económico que puso en marcha el gobierno debería llegar además al ámbito de la administración pública?
—El gobierno comenzó a hacer los deberes, y ahora debe bajar el déficit fiscal, que se financia con emisión monetaria. Mientras no bajen el déficit, la inflación continuará, y producirá baches en el proceso económico productivo que nos puede llevar a una recesión.
—El gobierno culpa a los bancos por la suba del dólar y a los comerciantes por el incremento de los precios. ¿Cuál es su opinión?
—Durante varios años el ancla para la inflación fue la valuación del tipo de cambio, que estaba muy alto, y no por culpa de empresarios ni directivos de bancos. Fue una decisión de exclusiva responsabilidad del Banco Central.
—¿Cuál es su opinión sobre el intento de modificar las leyes de defensa del consumidor y lealtad comercial?
—El general (Juan Domingo) Perón sostuvo que cada ciudadano debía cuidar su propio bolsillo, así como buscar y determinar los precios más favorables. El control debe ser ejercido por el pueblo, porque los que estuvieron a cargo del Estado nacional siempre fracasaron.
—¿A qué se debe el alto índice de inflación?
—Es el déficit fiscal con emisión monetaria.
—¿Cuál será la inflación verdadera del mes en curso?
—Seguirá en los términos entre 3,5 y 4,5 por ciento.
—Algunas consultoras confiaron que la tasa de desempleo cayó el 6,4 por ciento porque menos personas salen a buscar trabajo. ¿Es correcto?
—Mucha gente tiene trabajo en negro, y eso no es computable desde el punto de vista de la estadística, y hay que sumar a quienes reciben planes como el Trabajar, ya se consideran empleados, y desde el punto de visita del análisis macro es un error.
—¿Estima que el gobierno dispuso un ajuste, pero no un plan antiinflacionario?
—Faltan determinar cuestiones como las negociaciones con organismos internacionales. Comenzaron con el Club de París y directivos del Banco Mundial y del BID siguen votando en contra de los pedidos de créditos de Argentina. Fue bueno modificar los índices de precios. Una vez un organismo internacional nos dijo que el préstamo estará acordado cuando arreglen las estadísticas, bajen la emisión monetaria y el gasto público compatible con los ingresos que tienen.
—¿Como ve las negociaciones con el Club de París?
—El Club de París esta constituido por un conjunto de países que lo único que esperan es que el gobierno les presente buenos índices. Se deben 10 mil millones de dólares y a Japón 800 millones de dólares, y para ese país asiático no existe esa cifra contablemente. Se debe negociar con cada país el monto de lo que vamos a pagar, casi siempre con intereses, así como futuras inversiones que podrían realizar los países, y si no se hace, al Club de París no le interesa.
—La devaluación y el alza de las tasas de interés esquivaron una crisis cambiaria, ¿eso podría producir caídas en el nivel de la actividad industrial y económica?
—Los empresarios se van a ver en figurillas para tomar préstamos para inversiones, pero la decisión de absorber liquidez, estar en el mercado, es más razonable que aumentar la tasa de interés.
—Los precios suben y la economía se frena. ¿Cómo será el comportamiento de la gente?
—La gente cada vez más se restringe en sus consumos. Uno lo observa diariamente en los restaurantes, en los supermercados, donde va eligiendo los precios, y no me refiero a los "precios cuidados" lanzados por el gobierno sino que trata con menos plata de llevar lo más indispensable.
—¿Qué opinión le merece la informatización de un registro de movimientos y existencia de granos en el ámbito de la Afip?
—Me parece que lo que va a producir es un contrabando extraordinario de granos, totalmente fuera de los controles del día a día de uno de los sectores más sensibles para las arcas del fisco.
—El gobierno sostuvo que las paritarias serán de negociación libre entre las partes. En caso de no lograr un acuerdo, ¿se podrán fijar por decreto?
—Como peronista le recuerdo que el movimiento obrero es la columna vertebral del movimiento justicialista. Los muchachos siempre acordaron, siempre negociaron y tuvieron siempre presente que esto servía para defender a la patria. No nos olvidemos del apoyo de los gremios al bienestar de la gente. Fui asesor de Lorenzo Miguel, Oscar Lescano, entre otros dirigentes. Nunca jamás pensaron fuera de los intereses de la gente y del país. La clase obrera siempre demostró sensatez en el desarrollo de estos desequilibrios macroeconómico. Perdió capacidad adquisitiva a través de este año, entre los aumentos del año pasado y la inflación real que resulta el poder adquisitivo perdió. Sin embargo se la bancaron y no provocaron ningún problema, y es necesario que se acuerden de la clase obrera, que es el respaldo de cualquier gobierno.
—¿Cuál es la metodología para bajar los precios?
—Se logra a través de negociaciones, y desde el punto de vista que el manejo de la política monetaria y fiscal debe estar acompañada de un manejo de negociaciones de precios. El peronismo lo hizo, y con buenos resultados. Pero la receta es juntar las políticas monetaria, fiscal y cambiaria.
—¿Usted nota preocupación por parte de los gobernadores por la discusión de la política salarial con las policías y los gremios, y el impacto inflacionario que está modificando la realidad financiera de las provincias?
—Es una situación crítica que atraviesan las provincias. Espero que la Nación agilice la autorización para la obtención de préstamos internacionales para obras de infraestructura y producir fuentes de trabajo. Una gran parte de la gente es empleado estatal y por lo tanto los gremios autoridades provinciales, y con la ayuda de la Nación deberían buscar un promedio de aumento salarial que no ahogue a las provincias.
—El gobierno estudia regular las ganancias de las empresas con el propósito de que no generen aumentos desmesurados. ¿Eso provocaría endurecer la regulación?
—Si no hay ganancias no hay inversión y sin inversión no hay generación de empleo. Es preferible que las empresas tengan muchas ganancias desde el punto de vista normal, y eso lógicamente producirá mayores inversiones y más fuentes de trabajo. Simple como la tabla del dos.