Buenos Aires-
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación negó hoy que sus
profesionales tomen parte en la provincia de Santa Fe de un plan de asistencia psicológica a
los represores de la dictadura que están detenidos por delitos de lesa
humanidad.
La toma de posición del organismo a cargo de Eduardo Luis Duhalde se debe
a que la Secretaria de Derechos Humanos santafesina extendió a los ex represores su programa
de protección de testigos y querellantes en las causas por los crímenes de la
dictadura.
Para la Secretaría nacional, esa atención debe ser “resguardada por
las autoridades judiciales y el sistema penitenciario en un plano de igualdad con cualquier
ciudadano sometido a privación de la libertad en el marco del Estado de
Derecho”.
En cambio, para María Bressa, secretaria de Derechos Humanos del gobierno
del socialista Hermes Binner, se los debe asistir porque “no podemos repetir lo que
ellos no les dieron a sus víctimas” y para “demostrar que sabemos vivir en una
sociedad, y en un Estado de derecho”.
Esta mañana, la comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados recibió en el recinto
a la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, María Bressa, con el objeto de interrogarla
sobre sus declaraciones en las que sugirió ampliar el Programa de Protección de Testigos y Víctimas
del Terrorismo de Estado a los propios verdugos de la dictadura, a quienes prometió
“asistencia psicológica” -si la piden- para afrontar los juicios en los que deben
responder por sus crímenes.
Bressa -quien se mantuvo en silencio durante la reunión- y el director del Programa de
Protección de Testigos, Oscar Blando, concurrieron atendiendo el pedido de la presidenta de la
comisión de Derechos y Garantías, Mónica Peralta (UCR) para “intercambiar opiniones sobre la
aplicación” del plan en la provincia, ante los juicios orales y públicos a represores que se
realizarán en Rosario y Santa Fe.
Durante su alocución, Blando aclaró que “esta cuestión excede los términos en
que se planteó la iniciativa”. Luego marcó poosición al destacar: “Hoy por hoy,
más allá de todas las limitaciones e indicaciones, este programa es para testigos y querellantes,
no para beneficiar a imputados”.
Por otra parte, integrantes de entidades de drechos humanos resaltaron que la
renuncia de Bressa sería “el único gesto político que se necesita para ser claros en la
cuestión”. Al menos así lo expresó el querellante Daniel García quien le solicitó que "cuando
vuelva a su despacho, firme su renuncia y se vaya".