Lunes 16 de Junio de 2008
Alrededor de dos mil camiones permanecían varados en Rufino ayer, a la altura del cruce de rutas 7 y 33, en un verdadero clima de tensión. Incidentes al por mayor y denuncias de dirigente de Federación Agraria Argentina (FAA) sobre quemas deliberadas de campos, fueron el condimento extra que se sumó al caos existente en este bloqueo, quizás el más duro del país junto al de Gualeguaychú.
El titular de FAA de Rufino, Mauricio Zapata, dijo a LaCapital que "el corte es total y no pasa nadie por estas rutas, salvo ambulancias o bomberos".
"Dejamos pasar por tandas a camioneros cuando la cosa se pone fea y dura", agreg.
En efecto, el corte de Rufino es uno de los más intransigentes del país. En la anterior manifestación llegaron a construir una muralla en dos tramos de la ruta 7 para que nadie pase. La mayoría de los presentes son militantes de Sociedad Rural, FAA y autoconvocados liderados por Abel Latanzi, un arrendatario de tierras y propietario de varios camiones cerealeros.
El panorama de ayer no fue distinto al que se vivió en otras jornadas del paro nacional agropecuario, donde los manifestantes se mostraban muy reacios a levantar el corte y a liberar el tránsito.
La bronca a flor de piel. "Estos «tipos» me tienen de rehén desde hace días y de una manera muy violenta. Quise llegar a mi casa y me lo impidieron de mala manera, pese a que les dije que quería estar con mis hijos en el Día del Padre", relató con bronca un camionero de Mendoza.
"Nosotros queremos que nos escuche Cristina y no tenemos otra manera que eso suceda que haciendo cortes de rutas", explicó Zapata al tiempo que agregó que las colas de camioneros a veces llegan hasta los diez kilómetros. "No queda otra. El gobierno sigue haciendo oídos sordos a nuestro reclamo", dijo.
Ayer se flexibilizó el paso en los cortes de Venado Tuerto, Amenábar, Firmat o Santa Isabel, aunque ayudó también la escasa circulación por las rutas.