Politica

Roy López Molina: "A diferencia de otras listas, no tenemos compromisos con las mafias"

Precandidato a diputado nacional por Santa Fe por Juntos por el Cambio. Vicepresidente del Concejo Municipal de Rosario

Miércoles 08 de Septiembre de 2021

Ya en tiempo de descuento para las Paso, Roy López Molina salió con los tapones de punta en la interna de Juntos por el Cambio: el precandidato a diputado nacional —que compite en su categoría contra otras cuatro listas— sostiene que su nómina no tiene “ningún compromiso con las mafias”, califica a varios de sus principales rivales como “porteños disfrazados de santafesinos” y plantea: “Más que pedir el voto, la política tiene que hacer el esfuerzo de dar respuesta”.

—¿Cuál es el clima social que percibe en este último tramo de la campaña?

—Un clima social pésimo, de tragedia, que tiene que ver con la pérdida de empleo, la inseguridad, la falta de previsibilidad respecto al corto plazo. Ni hablar de la inflación, el tener que comprar 500 pesos de milanesas porque ya no podés comprar por kilo. Eso genera un sentimiento de mucha angustia, mucha bronca y está bien que la política sea cuestionada. Pasándose la pelota de unos a otros la política no solamente no solucionó los problemas que arrastrábamos y los nuevos, sino que profundizó la mayoría de ellos. Más que pedir el voto, la política tiene que hacer el esfuerzo de dar respuesta. En nuestro caso, aspiramos a un lugar para el Congreso, y para el trabajo, la seguridad, la vivienda, la educación y la inflación tenemos una propuesta de salida. La crisis genera que muchos apelen a extremar posiciones y jugar con la angustia y el dolor de la gente.

—¿Cuáles son las principales propuestas sobre esos temas?

—Sobre educación presentamos el pacto educativo: la idea es convocar a todos para comprometerse con un mínimo de 200 días de clase presenciales. La virtualidad demostró que la brecha digital llevó a que muchísimos chicos de toda la provincia dejen la escuela. Queremos también jerarquizar el rol del directivo, invertir en infraestructura y en educación inicial, tomando la muy buena experiencia que llevó adelante José Corral en la municipalidad de Santa Fe respecto de los jardines maternales. Todo esto, con la mirada de recomponer el tejido social que la inseguridad y el narcotráfico rompieron, pero con en el corto plazo tenemos una propuesta muy concreta en seguridad: el envío de más de 4 mil efectivos federales a Rosario y las zonas más calientes de la provincia, en base a una exigencia de trato igualitario con el conurbano. Si el problema es el presupuesto, que se sostenga con parte de la deuda que el Estado nacional acumula con Santa Fe. Necesitamos atender una situación que está desbordada hace mucho mucho tiempo y bajar la violencia con una fuerza de seguridad que no esté contaminada como la policía de la provincia.

"Más que pedir el voto, la política tiene que hacer el esfuerzo de dar respuesta" "Más que pedir el voto, la política tiene que hacer el esfuerzo de dar respuesta"

—Participa de una interna muy competitiva, ¿cuáles son las diferencias con las otras tres listas?

—Hay tres diferencias claras. La primera es que esta es una lista que tiene experiencia, que no viene a improvisar. Esto es un activo importante en momentos donde hay tanto eslogan vacío que intenta compensar la falta de ideas. Ponerle un freno al kirchnerismo significa estar en una sesión a las cuatro de la mañana y tener el conocimiento para detectar que en una ley de 200 artículos en el artículo 195 te están aumentando los impuestos o nombrando jueces o fiscales por la ventana; eso no te lo da el marketing ni una campaña explosiva. La segunda diferencia es la pertenencia a la provincia que queremos defender: con José y Lucila somos santafesinos que vivimos acá, tenemos nuestro proyecto de vida en Santa Fe. Me enojan esos porteños disfrazados de santafesinos que se acordaron tan tarde que a los rosarinos nos mataban, que a los santafesinos nos sacaban la coparticipación y nos cerraban las exportaciones de carne, que ni siquiera tuvieron el buen gusto de cambiar el domicilio. Ese es el caso de Carolina Losada, Luciano Laspina, Amalia Granata y Jorge Faurie. En la lista de Angelini tres de los cinco lugares expectantes son porteños. No los vas a encontrar en ningún lugar para encontrarlos para que te rindan cuentas: vienen, son elegidos y se vuelven a la ciudad o la provincia de Buenos Aires. La tercera diferencia es que somos una propuesta que no se conformó de un día para el otro. Nos identificamos con los mismos valores y podemos decir que no tenemos ningún compromiso con las mafias. La causa de juego clandestino interpela a la política para que se expresa sobre la complicidad que hubo desde la política -como en el caso de Traferri- la Justicia o la policía para avance una asociación ilícita que administra millones de pesos sucios que derraman en otros circuitos ilegales, o en circuitos legales tras la fachada de empresas lícitas a través de mecanismos de lavado. Estoy seguro de que ninguno o al menos los principales candidatos de las otras listas puede decir lo mismo. Nosotros cada vez que tuvimos la oportunidad de denunciar con nombre y apellido a alguna mafia que aterrorizaba a la ciudad y la provincia lo hicimos. Lo hizo José en Santa Fe con Patricia Bullrich sacando al Zurdo Villarroel de Alto Verde, y lo hicimos acá con Esperanto, con la licencias de taxi de Pillín Bracamonte y con el senador Armando Traferri en la causa de juego clandestino.

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Roy López Molina: "Losada, Laspina, Granata y Faurie son porteños disfrazados de santafesinos". Foto: Marcelo Bustamante/La Capital

—¿Hay listas de Juntos por el Cambio vinculadas a sectores mafiosos o salpicados por esta causa?

—No tengo ninguna información que no sea pública, surgió del propio senador Traferri. Cuando el 14 de diciembre pasado explicaba entre comillas por qué no tenía que ser imputado como cualquier otro santafesino dijo con mucha claridad que tenía vínculos con personas de todos los espacios políticos. En particular sobre el PRO, dijo que almorzaba y cenaba con Federico Angelini y lo consideraba una gran persona. Yo tengo la tranquilidad de que con Traferri no ceno ni almuerzo. Por eso, en la política no vale todo: hay una línea que no se tiene que cruzar.

"Cada vez que tuvimos la oportunidad de denunciar con nombre y apellido a alguna mafia que aterrorizaba a la ciudad y la provincia lo hicimos" "Cada vez que tuvimos la oportunidad de denunciar con nombre y apellido a alguna mafia que aterrorizaba a la ciudad y la provincia lo hicimos"

—La interna viene muy picante, ¿van a poder trabajar juntos de cara a las generales?

—Nosotros vamos a ganar la interna, pero además en cualquier escenario nosotros decimos la verdad, y hay que decirla le guste a quien le guste. Al otro día de la Paso vamos a a convocar a los que acompañaron otras opciones, el desafío es ir al Congreso en los próximos dos años a detener la caída en educación, seguridad, institucionalidad. La trampa de la oposición rabiosa es querer que le vaya mal al gobierno y yo no quiero eso, porque cada vez que al gobierno le fue mal le fue peor al laburante, al jubilado, al estudiante, a los pibes que dicen que se quieren ir. Nosotros siempre hemos tenido capacidad para el diálogo y eso no nos ha quitado fuerza a la hora de marcar límites y críticas. Vienen dos años muy difíciles, donde la política no la tiene que seguir tribuneando ni tentándose con el marketing o las mafias. Empezamos a construir un piso de seguridades para que en dos años Juntos por el Cambio vuelva a ofrecer una respuesta renovada, republicana, basada en el mérito y en el sostenimiento central de la clase media.

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