Política

Rastrillajes, hallazgos y dudas a lo largo de una jornada agitada en la provincia

Los investigadores tenían el dato de que los prófugos estaban en una zona rural de la provincia. Y no se equivocaron: estaban ocultos en un galpón de San Carlos Sur.

Viernes 08 de Enero de 2016

Los gendarmes llegaron a los tribunales de Comodoro Py, en Retiro, con información valiosa. Subieron al cuarto piso y se dirigieron al despacho del juez federal Sergio Torres. “Tenemos el dato de que los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci están en una zona rural de Santa Fe”, explicaron los detectives. No se equivocaban: los tres prófugos estaban ocultos en un galpón de San Carlos Sur, donde pasaron las últimas horas.

   Así lo informaron ayer calificadas fuentes de la investigación. Era la tarde-noche del miércoles cuando los gendarmes llegaron al despacho del juez Torres con la data sobre tres inmuebles de dónde podían estar los sospechosos. Después de evaluar las pruebas, el magistrado ordenó los allanamientos para la madrugada de ayer, según consignó La Nación on line.

   Según reconstruyeron las fuentes consultadas, los tres allanamientos dieron negativo. Pero, ayer a las 9, cerca de donde se hicieron los procedimientos, los gendarmes descubrieron una casa humilde, sin luz ni agua, que en la parte posterior tenía un galpón.

   “Los gendarmes entraron en el galpón y encontraron comida, dos frazadas y una camioneta Renault Kangoo que en su interior tenía dos teléfonos celulares”, agregó una de las fuentes consultadas.

   Cuando los gendarmes volvían hacia la ruta con los elementos secuestrados fueron atacados desde los pastizales. Fue en ese lugar donde hirieron a uno de los uniformados.

   Los atacantes se robaron una camioneta Berlingo blanca de la Gendarmería Nacional para huir”, dijo un detective del caso. En el trayecto, los delincuentes se cruzaron con una camioneta VW Amarok de la Gendarmería donde se produce otro tiroteo y termina herido otro gendarme.

   “El segundo tramo del escape, los delincuentes lo hicieron a pie. Quizá robaron otro vehículo”, agregaron las fuentes consultas. Las fuentes consultadas afirmaron que la camioneta secuestrada en el galpón es la que pertenece Cristian Lanatta, que habría sido robada el viernes pasado.

   Unos 500 efectivos de Gendarmería, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria, junto a agentes de la Policía de Santa Fe y el apoyo de tres helicópteros, patrullan unos 200 kilómetros de caminos rurales entre las localidades santafesinas de Matilde y San Agustín.

   Según indicaron fuentes policiales, los agentes revisan esos dos centenarios poblados de unos 500 habitantes cada uno, y las autoridades comunales le recomendaron a los pobladores no tener contacto con desconocidos y cerrar las puertas.

   A medida que pasaban los minutos, el hermetismo en torno a las autoridades policiales, judiciales y políticas fue cada vez más contundente. Mientras corría el reloj la situación se tornaba más compleja por la irrupción de la noche, un problema extra a la fisonomía del lugar de cacería, con altos pastos y maizales y extensos campos: la búsqueda se extiende, según los investigadores, en un radio de unos 30 kilómetros.

   “Es muy difícil hacer un rastrillaje de noche. En lugares urbanos con un mínimo de luz es aceptable, en una zona como esta, con descampados, es imposible”, explicó un allegado a la investigación. La búsqueda, sin embargo, continuaba durante la madrugada.

   Las autoridades policiales tienen además una problemática extra: Martín Lanatta es un experto tirador y los prófugos cuentan con un importante arsenal. Víctor Schillaci, en tanto, es un eximio conductor, dejaron trascender familiares que fueron consultados.

Detenidos por facilitar el "gran escape"

Un penitenciario sospechado desde el primer día de la fuga, el hermano del condenado Víctor Schillaci y tres de sus amigos quedaron detenidos sospechados de haber prestado colaboración a los tres condenados por el triple crimen que escaparon el 27 de diciembre pasado de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear.

   El fiscal de Azul Cristian Citterio, a cargo de la investigación por la fuga del penal de General Alvear de los tres condenados por el triple crimen, confirmó la detención de Franco Schillaci —hermano de Víctor—, junto a Matías Gambuza, Rubén Spital y Carlos Spital. También se aprehendió a “una persona que estaba siendo investigada y a la que se le encontró una pistola 9 milímetros con numeración limada”.

   A la lista de esos arrestados se sumó el oficial penitenciario César Luis Tolosa, jefe de turno del penal de General Alvear cuando se fugaron los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci y quien estuvo detenido las primeras 24 horas posteriores al escape.

   “Están detenidos porque tenemos por probado, a esta altura del proceso, que colaboraron en la ayuda externa, con posterioridad inmediata a que se dieran a la fuga. Han hecho logística del traslado, han ido a buscarlos y los llevaron a un lugar seguro en el Gran Buenos Aires”, afirmó el fiscal.

Di Lello pide investigar a bandas narcos de la provincia

El fiscal federal Jorge Di Lello pidió abrir una investigación formal por la presunta protección de bandas de narcotráficantes a los tres prófugos del triple crimen de General Rodríguez, para lo que requirió varias medidas de prueba. Fuentes judiciales informaron que el fiscal pidió la intervención de decenas de teléfonos de distintas personas denunciadas por llamados anónimos.

   A la vez, requirió que se examinen tres expedientes: la fuga del penal de General Alvear, el del triple crimen de General Rodríguez y el que investiga la fuga de Iván Pérez Corradi, considerado autor intelectual de los asesinatos.

   El fiscal también solicitó a la UFI Renar varias investigaciones preliminares que se iniciaron a raíz de las armas que podrían guardar relación con los prófugos Christian y Martín Lanatta y de Víctor Schillaci. Di Lello afirmó por la mañana que “hay elementos que hacen sospechar” que los tres prófugos del triple crimen de General Rodríguez tienen un “soporte” de una “organización criminal” para poder mantenerse en libertad.

    “Lo que estamos investigando es la posibilidad de que haya un soporte que les permita manejarse o evadir sin ser recapturados”, indicó Di Lello, quien está “colaborando” con la pesquisa a cargo del juez federal Sergio Torres. En declaraciones televisivas, indicó que “hay elementos que hacen sospechar” de un vínculo con una “organización criminal” en la provincia de Santa Fe, donde se produjeron tiroteos entre gendarmes y los prófugos.

   Si bien no quiso dar demasiados detalles sobre las pruebas recolectadas porque todavía no les había tomado declaración indagatoria, el fiscal afirmó que los Spital y Gambuza “eran asiduos visitantes a la unidad y tenemos por acreditado que tienen relaciones entre ellos constante, probablemente sean grupo de confianza de los evadidos”.

   Sobre Tolosa, Citterio afirmó que se encontraron pruebas luego de su primera detención que indican participó en “el favorecimiento” de la fuga. “Hay otras circunstancias que rodearon la fuga en sí, no quisiera emitir una conclusión sobre si hay más partícipes u otro favorecimiento porque significaría poner al descubierto la investigación”, señaló.

   El fiscal de la causa señaló que “hasta ahora lo que tengo probado es que los fugados robaron del puesto uno de la unidad penal un fusil nueve milímetros y ese es el arma que posiblemente tuvieron”, pero “no llegamos a acreditar que los que los vinieron a buscar y los trasladaron a un lugar seguro portaran armas”.

Intensificaron anoche controles en los accesos a Rosario y la capital

Las rutas nacionales del Gran Rosario y de Santa Fe estaban siendo objeto de control, esta madrugada, por la Gendarmería Nacional y personal de la policía provincial, en el marco del megaoperativo montado para tratar de ubicar a los prófugos del triple crimen de General Rodríguez, informaron fuentes de la investigación.

   Los procedimientos se realizaban en la rutas nacionales 11, 34, 168 (que conecta con Entre Ríos) y la autovía 19, que une con la provincia de Córdoba. También se realizaban controles en las autopistas a Rosario, Córdoba y Buenos Aires.

   Todos los vehículos eran inspeccionados, incluso los pasajeros de ómnibus.

En tanto, el Comité de Crisis, conformado por las tres fuerzas de seguridad, junto al ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se trasladaron al aeropuerto Sauce Viejo, de la capital santafesina, desde donde seguían de cerca las últimas novedades del caso y analizaban estrategias que permitieran dar con los profugados.

   “Pusimos toda la estructura a disposición de los operativos”, dijo Pullaro a este diario. El funcionario, incluso, participó de varios operativos en la zona rural y mantuvo contacto con las autoridades policiales.

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