Política

Rabolini: “La gente tiene miedo a un cambio rotundo y a empezar de cero”

Nació en Elortondo (Santa Fe), el 27 de abril de 1967. Es presidenta de la Fundación Banco Provincia de Buenos Aires y esposa del gobernador Daniel Scioli. Realiza tareas sociales en todo el país.

Sábado 09 de Mayo de 2015

Para Karina Rabolini, Scioli —además de su marido— es “Daniel”. Y “Daniel”, según Rabolini, será el presidente que hará “crecer a la Argentina”.

   En plena campaña, casi a la par del gobernador bonaerense, la ex modelo y empresaria repite como un mantra las ventajas comparativas de Scioli, resalta sus dotes consensuales y asegura que el ciudadano medio no quiere cambios radicales.

   En una entrevista con La Capital, Rabolini admite que varias veces le pidió a Scioli que salga a replicar las críticas que partían desde el kirchnerismo pero que finalmente el gobernador tuvo razón al no contestar. Santafesina al fin —nació en Elortondo, en el Departamento General López—, Rabolini se desentiende de la política provincial pero confiesa que aspira a que Omar Perotti haga una muy buena elección en las generales del 14 de junio.

   —Se la observa mucho en Rosario y en otros lugares. ¿Está en campaña a la par de Scioli?

   —En verdad hace siete años y medio que vengo haciendo el mismo trabajo con la fundación, con programas que se replican en todo el país. Y sí, estoy acompañando a Daniel, que es la persona con quien convivo desde hace 30 años. Me siento con autoridad para hablar de él y ayudar a contar quién es él, y cómo sería como presidente. Obviamente, cada vez que voy a un lugar, me preguntan de política, como me pregunta usted.

   —¿Y en sus recorridas palpa que la candidatura de Scioli va tomando otro cariz? En las encuestas aparece liderando la intención de voto...

   —Estoy notando que mucha gente quiere acompañar a Daniel. Por eso, mire, mi propia encuesta tiene que ver con las recorridas que hago en todo el país. Ahora me encantaría ir a caminar por la peatonal Córdoba para que la gente se acerque y me pregunte, porque eso me permite tener el feeling de saber qué esperan de Daniel. ¿Qué quiere la gente, qué dudas tiene?, escucho y voy recolectando esas voluntades.

   —¿Y qué quiere la gente?

   —Quiere seguir avanzando, que se sigan haciendo cosas y que el país siga creciendo, pero observo mucho miedo a un cambio rotundo y a empezar de cero.

   —Y Scioli no representa un cambio profundo, según usted...

   —El tiene experiencia suficiente para gobernar el país, viene trabajando en esto desde hace muchos años. A él le encanta desarrollar cosas y lo que viene tiene que ver con eso, con avanzar en el desarrollo de la Argentina.

   —Hubo momentos de tensiones permanentes con el kirchnerismo y con la presidenta. ¿Cómo hace Scioli para aguantar tantas presiones?

   —No podrías aspirar a ser presidente si no sos una persona fuerte, como es Daniel. El es solvente y tiene experiencia como para sostener las presiones continuamente. El es prudente y previsible. Entiende la importancia de que provincia y Nación trabajen mancomunadamente, es la base para avanzar. Históricamente siempre hubo mucho conflicto entre la provincia y la Nación, y eso les resultó muy caro a los bonaerenses.

   —Leí que usted le pidió varias veces a Scioli que reaccione frente a los ataques del gobierno y que al fin la razón la tuvo él.

   —Le pedía eso porque me duelen mucho todas las críticas que le hacen. Yo hubiese salido a responder cada vez que lo criticaban, pero tiene que ver con mi forma de ser como mujer. Están criticando a mi marido. Daniel lo ve desde otro lugar, yo soy la esposa.

   —En 2013 estuvo a punto de conformarse un acuerdo en provincia entre Scioli, Macri y Massa que comprendía un lugar para usted en la lista de diputados...

   —Escuché eso, pero yo no quise ni quiero ser candidata a nada. El único que me lo podría proponer es Daniel y nunca me habló del tema.

   —¿Por qué es tan mala la relación con Massa? Malena Galmarini dijo que Scioli es dañino y que votaría en un ballottage a Macri si tiene que enfrentarse al gobernador.

   —Respeto las opiniones de todo el mundo y tiene derecho a opinar.

   —¿No escuchó esas declaraciones de Malena?

   —No. Si hay algo que Daniel ha hecho es que lo conozcan con el tiempo. El día que lo conozcan lo van a acompañar.

   —Se lo pregunto a usted: ¿si Scioli no llagase al ballottage votaría por Macri o por Massa?

   —Por Daniel. No imagino un escenario sin él.

   —A muchos ciudadanos que no son kirchneristas ni votarían por el kirchnerismo Scioli no les genera opinión negativa, porque dicen que transmite “tranquilidad”...

   —Tampoco planteemos la palabra tranquilidad como sinónimo de pasividad. Con Scioli la gente podrá trabajar tranquila y proyectar a futuro, no se encontrará con sorpresas que le compliquen la vida. A Scioli siempre le tocó gobernar con la minoría y siempre tuvo buen diálogo con la oposición. Y en esas condiciones sacó adelante la provincia, hizo transformaciones. El sabe que un presidente gobierna para todos, para los que te votaron y para los que no. El quiere unir a los argentinos, que el país produzca cada vez más. Scioli no va a perder el tiempo en conflictos políticos.

   —Por eso a muchos potenciales votantes les hace ruido que Scioli sea candidato del ultrakirchnerismo...

   —¿Por qué? No entiendo...

   — Porque no se lo ubica a Scioli diciendo “vamos por todo”, por ejemplo.

   —Pero la ambición de Daniel pasa porque la Argentina crezca. Es una persona muy respetuosa y si hay algo que no ha hecho es agredir, a pesar de muchas veces pensar diferente. Por eso me causa mucha gracia cuando todo el mundo habla de “pacificar” y son los primeros que agreden. Nunca vas a escuchar a Daniel responder una agresión.

   —Desde algunos lugares de la oposición se dice que si gana Scioli va a gobernar Cristina.

   —Eso es subestimar, más en un país como la Argentina que siempre ha sido muy presidencialista. Es subestimar la autoridad de un presidente, y es subestimar a Scioli. Todos saben que él ha tenido discusiones adentro de su propio espacio político y ciertas diferencias pero siempre tomó él las decisiones. La provincia de Buenos Aires no es fácil de gobernar y avanzó muchísimo. El es sólido y tiene coraje. Como no es agresivo, y no pierde el tiempo en peleas políticas, se dice eso.

   —¿Y en sus recorridas la gente está más cerca de pedir continuidad en lo bueno, con correcciones en lo malo o un cambio radical para el 2015?

   —Es lo primero que usted dice. Hay cosas que se hicieron bien, otras que se pudieron haber hecho mejor, o de otra manera, o que se pueden haber hecho mal, pero hay un rumbo y la Argentina está avanzando. Si cerrás y arrancás de nuevo, como en una empresa, tirás todo el trabajo que se vino haciendo y que costó tanto. Obvio que la gente quiere seguir creciendo, pero sobre la base de lo que se viene trabajando.

   —¿Cómo es su relación con Cristina?

   —Daniel es quien tiene relación con la presidenta, pero siempre conmigo ha tenido gestos afectuosos.

   —¿Y cuál es su valoración sobre Cristina?

   —De mucho respeto como mujer y admiración como presidenta. No es nada fácil estar en ese lugar.

   —¿Y cuál sería su rol como primera dama?

   —Haría lo mismo que vengo haciendo ahora, pero en mayor escala. Hoy tengo mayor capacidad de ayuda adentro de la provincia de Buenos Aires, máxime después de 7 años.

   —¿Le sorprendió el triunfo de Del Sel en Santa Fe teniendo en cuenta que, como Scioli, viene desde afuera de la política, y de que usted es santafesina?

   —Igual confío en que Perotti esté muy bien en las generales. De hecho estuve con él en un encuentro de mujeres.

   —¿Y usted quiere ser candidata?

   —Ni por asomo. Yo tengo mi trabajo, y siendo la esposa de un presidente puedo tener una capacidad de ayuda mayor a la gente que lo necesita. Pero uno también puede ayudar desde su casa.

   —¿Y qué plus tiene Scioli respecto del resto de los candidatos?

   —Más allá de la experiencia de gobernar la provincia durante dos períodos, que no son menores porque hay ahí un tiempo necesario de aprendizaje que sirve de basamento. Es como conducir un país. Buenos Aires es 1.500 veces más grande que la Capital Federal y 2.000 veces más grande que Tigre. Scioli lograría inversiones, que se abran fábricas, que se cuide el trabajo nacional. Scioli sería el presidente que haga crecer a la Argentina.

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