Política

Querellantes pidieron que se investigue a la Armada

Sábado 05 de Enero de 2008

El abogado querellante Rodolfo Yanzón remarcó ayer la responsabilidad institucional de la Prefectura Naval y sus hombres en el homicidio de Héctor Febres, tras el procesamiento dictado por la jueza Sandra Arroyo Salgado contra los dos efectivos de esa fuerza.
  La de la jueza “es una decisión que robustece nuestra hipótesis de homicidio, que desde un principio sostuvimos, y de la responsabilidad institucional de la Prefectura como institución y de sus hombres”, sostuvo el abogado integrante de la Fundación Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
  Yanzón también exigió “avanzar hacia otros estamentos” institucionales de la Armada argentina para determinar claramente las responsabilidades en la muerte de Febres. Dijo que “una investigación no puede acabar en estos dos agentes, sino que es importante avanzar”. Se refería al procesamiento, de los prefectos Angel Volpi y Rubén Iglesias, que fueron los oficiales en actividad que estuvieron hasta último momento cerca de Febres.
  “Es importante que surjan de la investigación los móviles por los cuales Febres tenía un amplio margen de movimientos. Salía sin controles, tenía un arma dentro de la base donde estaba alojado. ¿Y cómo es que llegó el veneno y cómo le fue suministrado?”, preguntó.
  Insistió en que “no fue una decisión ni familiar, ni individual, sino que hubo responsabilidad institucional. Eso es lo que se tiene que investigar”, remarcó el abogado querellante.
  Yanzón especuló sobre el móvil del crimen: “Vimos una conducta (de Febres) durante el juicio, y antes, donde dejó en claro que no era el único que tenía que ser juzgado, que faltaban oficiales de la Armada en el proceso. Consideraba que quienes estuvieron con él en esa época le estaban soltando la mano. Eso podría tener algún coletazo en el rompimiento del pacto de silencio” hecho entre algunos represores.

Murió otro "pesado" detenido

El represor Néstor León López, alias “El Alemán”, de 66 años, que estaba procesado con prisión preventiva por torturas en el centro clandestino de detención de Campo de Mayo, murió en el Hospital Naval.
  Con la muerte de López, un civil que estuvo adscripto al Batallón 601 del Ejército, ya suman tres los represores fallecidos durante el último mes, junto al prefecto Héctor Antonio Febres y al teniente coronel Santiago Hoya. Internado desde hacía varios meses con cáncer, López falleció el 28 de diciembre, aunque recién trascendió ayer, y la autopsia determinó que el deceso se produjo por esa enfermedad.
  El juez federal de San Martín Alberto Suares Araujo lo había procesado el 26 de marzo de 2007 por siete hechos de torturas y secuestros en la llamada megacausa Campo de Mayo, le impuso un embargo de 20 millones de pesos y prisión preventiva en el penal de esa unidad castrense, el mismo lugar donde cometió los crímenes que se imputaban. En la misma causa están procesados también Reynaldo Bignone y Santiago Riveros
  El Alemán estaba acusado de haber participado en los secuestros y torturas de varios delegados sindicales y trabajadores en la fábrica automotriz Mercedes Benz, ubicada en la localidad de González Catan, algunos de los cuáles aún siguen desaparecidos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario