El candidato kirchnerista a la relección como diputado, Agustín Rossi, hizo su
lanzamiento ayer en Rosario con una estudiada observación a sus rivales socialistas y del
reutemismo. "La verdad que no han iniciado la campaña de la manera más feliz. En vez de discutir
ideas y proyectos han elegido otro camino. Sería bueno que en adelante opten por hablar del modelo
de provincia que proponen, por las iniciativas; eso es lo que haremos nosotros".
Rossi y los restantes candidatos del Frente para la Victoria convocaron a 800
militantes en el salón de la Asociación Empresaria. Apenas ingresó junto a su esposa pidió ser
flanqueado, para las cámaras, por Claudio Leoni y Rita Colli (a senadores), Juan Carlos Bettanín y
Ana Berraute (a diputados) y Héctor Cavallero (concejal).
De buen humor, con un semblante distinto a la adustez que mostró en sendos
reportajes lunes y martes, el titular del bloque de Diputados del kirchnerismo confesó no atender
mucho a los anuncios que pueda hacer el gobierno de aquí hasta el 28 de junio (como los créditos
hipotecarios para la clase media), "salvo una realidad que sí vamos a mostrar el mes que viene y
que es la inauguración del tramo santafesino de la autopista Rosario-Córdoba, que va a estar
completado", destacó.
"Vamos a hablar de esto y del futuro del país y del mundo
—adelantó—, porque el futuro que plantea la salida de la crisis financiera
internacional más grave luego del crac del 30 es promisorio para la Argentina como productora de
materias primas y alimentos. Esto tiene que estar en el debate", señaló.
El comando de campaña de Rossi resultó espectador de un cruce que puso en las
planas y en las radios durante 10 días al socialismo y a Reutemann; desde el fuego encendido por el
gobernador, Hermes Binner, cuando dijo que "Reutemann no puede caminar tranquilo por Santa Fe"
hasta la infeliz frase de éste de que el socialismo tiene una maquinaria "hitleriana" que lo viene
"desgarrando" desde hace años.
En ese lapso Rossi sintió que el centimetraje y los segundos de los medios no lo
incluían, hasta que a su lado finalmente lo alumbraron: "Toda pelea trae desgaste. Que Reutemann y
Binner se maten. Vos mostrate distinto, que seguro algo cosechás".
El marco del acto, superior al que el legislador rosarino imaginó en las 24
horas previas en cuanto a concurrencia y ánimos, lo alentó más y él terminó feliz la noche.
Habló con LaCapital.
—¿No siente que le resultará dificultoso hacer campaña por el interior santafesino,
tan ligado al campo y a la actividad agropecuaria?
—Dificultades para hacer campaña no voy a tener salvo que aparezcan
algunos intolerantes. Vamos a ir al interior a presentar nuestra lista, que lleva, por ejemplo,
como candidatos a senadores a dos militantes provenientes del movimiento obrero. Desde 1973 que una
lista del peronismo no es encabezada por un trabajador.
—A usted lo secunda Bettanín. ¿Pretende, con él, capturar parte del voto de la ciudad
de Santa Fe frente a una Rosario que le es esquiva al PJ desde hace años?
—Le anticipo que vamos a terminar haciendo una excelente elección en
Rosario. Bettanín es un dirigente valioso y lo saben bien. Pero fíjese que la lista del socialismo
no lleva ningún candidato de Santa Fe, y en la del reutemismo para diputados, el mejor ubicado, va
cuarto.
—¿Se ve bien?
—Estamos bien.