Política

"Puede terminar el gobierno de Cristina pero no su liderazgo"

Vicegobernador bonaerense, ex interventor del Comfer y primer presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), principal impulsor de la ley de medios.

Lunes 10 de Febrero de 2014

Se crió y formó en Lomas de Zamora. Allí se hizo peronista, fanático de Banfield, comentarista radial de fútbol siguiendo la campaña de su equipo, obtuvo la licenciatura como periodista y luego fue decano de la facultad donde se formó. Todo mientras militaba sin descanso por la nueva de ley de comunicación audiovisual, que 20 años después de ser soñada empezará a mostrar su aplicación definitiva. Gabriel Mariotto, cristinista puro, puente de máxima confianza entre el kirchnerismo y el Papa Francisco (ver aparte carta del Papa), comparte fórmula de gobierno, como vicegobernador en la provincia de Buenos Aires, con Daniel Scioli. El presuntamente más "impuro" de los kirchneristas que paradójicamente cuenta con chances de suceder a la presidenta sin negar su actual liderazgo. Aunque, en caso de tener éxito en su cometido, el pronóstico de lealtades sea incierto.

En una entrevista exclusiva de una hora y 30 minutos con LaCapital, Mariotto explicó por qué fue el primer kirchnerista que celebró la nominación del Papa Francisco. "Proviene de una cultura peronista, y eso es de gran importancia para el mundo", explicó.

—El gobierno sufre un asedio de varios frentes, se habla del "círculo rojo", ¿está en riesgo su estabilidad?

—El círculo rojo es una analogía al ícono de Clarín. Clarín tiene como imagen corporativa un círculo rojo. Cuando Mauricio Macri hace referencia a ese círculo rojo, inmediatamente uno sabía que se refería a Clarín.

—Uno piensa que el ícono de Clarín en la corneta.

—Pero la imagen corporativa, si entrás a la web y ponés Clarín, te sale un círculo rojo. Cuando escuché ese concepto, suponía que en el búnker del ingeniero Macri, cuando llamaban por teléfono de Clarín decían "te llaman del círculo rojo". Entonces estaba habituado; creo que él declaró que estaba habituado a referenciar a Clarín con el círculo rojo o al poder, poder de sometimiento. Me parece que siempre, desde que Néstor (Kirchner) asumió en el 2003, desde el poder concentrado en Argentina se auspició un final, o sea, advertir un final al poco tiempo de arrancar el gobierno democrático. Pero la Argentina neoliberal endeudadora se terminó. Nada de industria, nada de fuentes de trabajo, desocupación, y ese endeudamiento que terminó en un quiebre. O sea, una Argentina que estaba detenida y que termina quebrando. Entonces la virtud del gobierno de Néstor y Cristina es que nos sacó de ese modelo neoliberal endeudador. La argentina salió del paradigma neoliberal, del stop and cash y pasó al stop and go.

—Para darle continuidad al stop and go, el kirchnerismo, además de estabilizar la economía, va a necesitar generar candidaturas, nuevos liderazgos, y la pregunta es cómo se construye esa instancia.

—Tengo una mirada: el liderazgo continúa porque la que conduce este proyecto es Cristina. Puede terminar el gobierno de Cristina, pero no el liderazgo de la presidenta.

—Pero se presume que los candidatos del FpV tendrán suficiente peso como para no consultar cada cosa que hagan con Cristina, ¿cómo lo ve?

—Que consultar con Cristina no es debilidad, es formar parte de un todo. Quien consulta y se siente débil es porque es débil, pero quien consulta y se siente fuerte, está consultando y está consultando a la líder, que es la que posee la referencia de su ciudadanía y el amor de su pueblo.

—¿Sería una situación novedosa que en la Argentina haya un presidente que no fuera el que tiene el poder principal?

—Pero el poder que emerja del conjunto va a tener la referencia de ese conjunto, ahora en el marco de un proyecto que tiene una líder clara y establecida y que no es una líder por decreto, es la líder porque tiene el amor del pueblo que la ha elegido, y es Cristina.

—¿Cómo ve parado a Daniel Scioli en esta situación política de relativa complejidad?

—La situación amerita no descalificar a ningún compañero. Y tampoco enamorarse de la propia jugada y adelantar los tiempos. Entonces creo que es un doble error querer adelantar esos tiempos para posicionarse como candidato y descalificar. Es parte del mismo abordaje, a mí entender fuera de tiempo y de distancia. Las candidaturas van a surgir cuando llegue el momento oportuno.

—De todos modos hay un límite temporal. Tampoco los candidatos del Frente para la Victoria para las Paso se van a anunciar en el invierno de 2015.

—Claro que tienen un límite temporal, pero lanzarse hoy es un anticipo extemporáneo.

—Scioli tiene un dispositivo listo para lanzar su candidatura.

—No estoy en contra de los dispositivos ni de las construcciones. Yo no veo todavía el tiempo de las candidaturas. Por supuesto que a este proyecto político lo lidera Cristina, y va a ser Cristina la que tendrá una gran importancia en su mirada de continuidad del proyecto, así que también hay que esperar los tiempos de la conducción, mientras se va construyendo para aportarle a esa conducción distintas alternativas. Hoy, lanzar una candidatura con tanta anticipación, es como un desafío al destino. Hay que esperar, porque pasan cosas, todos los días pasan cosas. Y sobre todo los que estamos en gestión necesitamos estar en la gestión. Y si estás bien en la gestión naturalmente se va a abrir una oportunidad.

—Cuando fue elegido Bergoglio Papa y se convirtió en Francisco, en el kirchnerismo, en un primer momento, hubo cierto desconcierto. Y usted y Emilio Pérsico fueron los primeros en celebrarlo. ¿Por qué?

—Cuando fue electo Bergoglio Papa y adopta el nombre Francisco, yo me sentí muy contento, muy conmovido y muy alegre, y no esa alegría patrioteril, sino porque un Papa latinoamericano y un Papa formado en el peronismo, un Papa culturalmente peronista es una esperanza para el mundo. El mundo transita un nuevo orden, del mundo bipolar que nosotros conocimos de pibes; terminó una instancia unipolar donde (George) Bush parecía que iba a ser el emperador de ese mundo y ese mundo unipolar cedió frente a un mundo multipolar, con China, con Rusia, con Irán, con India, con América latina, emergiendo como polos alternativos al poder hegemónico. Ese cambio necesitaba un Papa distinto y una base filosófica que acompañe este nuevo orden mundial.

—¿Cómo ve el programa Fútbol para Todos?, se habló de cambios que no se concretaron, y desde la oposición señalan que se trata de un gasto no productivo.

—No veo a nadie que pida ahorrar el gasto del teatro Colón. A mí me parece muy bien que nadie piense en que el teatro Colón es un gasto, sino que es una inversión. Ahora, cuando hablamos de inclusión y de cultura popular, ahí ponen una caja registradora. Yo creo que la cultura tradicional necesita más inversión, no menos. Ahora el problema es cuando dejás de tener la ñata contra el vidrio y formás parte de esa nueva fiesta. Se ha cambiado la matriz cultural. Los sábados y los domingos uno puede ir a la casa de un amigo, un pariente, un abuelo, un tío o a la casa de uno mismo a compartir y ver el fútbol.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS