Políticos, gremialistas y la Iglesia apuestan por el "diálogo y la unidad"
En el marco de la Semana Social de la Pastoral Social que se realiza en Mar del  Plata, los tres jefes de la dividida CGT, se fundieron en un abrazo y mantuvieron una muy animada charla.

Sábado 28 de Junio de 2014

Dirigentes políticos, sindicales y autoridades de la Iglesia coincidieron hoy en destacar que “el  diálogo y la unidad” eran las bases para un cambio comunitario que  pueda dar respuesta a las problemáticas sociales.

Casi como corolario de esas definiciones dadas en paneles de la Semana Social de la Pastoral Social que se realiza en Mar del  Plata, los tres jefes de la dividida CGT, Hugo Moyano, Antonio Caló  y Luis Barrionuevo se fundieron en un abrazo, con una animada charla.

Los opositores Moyano y Barrionuevo dialogaban en un sector de la confitería del hotel 13 de Julio, donde se realizan los  plenarios, en el que resaltaron la trascendencia del encuentro y la  importancia de destacar la necesidad de diálogo y unidad.

El jefe de la CGT kirchnerista, Antonio Caló, quien había seguido la exposición de Barrionuevo ante un panel desde primera fila  se sumó a la charla de los gremialistas y los tres se abrazaron  afectuosamente.

Tras unos minutos de conversación distendida y risas, Caló se retiró para dialogar con otras personas y minutos después Moyano y  Barrionuevo salieron juntos del hotel, de acuerdo a lo que pudo  reconstruir DyN de distintas fuentes presentes en el lugar.

La Semana Social, que desde ayer delibera en Mar del Plata, analizó también la transformación social que imprimió el pontificado  de Francisco y su incesante llamado al diálogo.

En ese marco, la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, señaló que “este encuentra nos convoca al diálogo, el cual  es muy difícil porque el diálogo de verdad cuesta”.

“Si en serio queremos dialogar nos sentamos y damos la oportunidad al otro de que tal vez tenga razón y seamos nosotros los  equivocados”, reconoció.

La precandidata a gobernador bonaerense del PRO advirtió: “No me imagino la Argentina que viene ni mucho menos, la resolución de  la cuestión social sin esa actitud de diálogo”.

“Ese camino es posible y estamos dispuestos a darle al otro la chance de que tal vez tenga razón y que podemos construir algo  juntos que por separados”, aseguró.

Por su parte, el sacerdote José María Di Paola que fue párroco en varias villas y trabajó contra la adicción al Paco indicó que  “es necesaria la integración porque no es solo por la ausencia del  estado, sino la ausencia de la sociedad civil  y que todavía no  se ha superado”.

“Como argentinos tenemos que sentarnos a charlar con la mirada del líder espiritual del mundo para poder buscar soluciones mucho  más profundas”, añadió.

El sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo señaló que “el movimiento obrero es el que suple muchas fallas que tiene la  democracia a través del rol que le debe caber al gobierno, con la  seguridad, la educación y la salud”.

“No sé si somos sabios pero si somos prudentes. En esta desigualdad que hoy está padeciendo en el movimiento obrero realizamos  un paro contundente y a pesar de eso no fuimos convocados. Hicimos  una marcha por la inseguridad multitudinaria y no hemos tenido  respuesta”, denunció.

El jefe de la CGT Azul y Blanca reconoció que “estamos en un momento difícil, donde habrá que dialogar y conversar mucho y con  esto vamos a buscar la unidad del movimiento obrero, aunque falta  que algunos compañeros que no comprendan que te podes poner de  novio con el gobierno de turno pero no te podes casar”.

“Esa unidad llegará porque primero y ante todo están los intereses de los trabajadores“, confió Barrionuevo desde el atril y  minutos después se abrazó con Moyano y con Caló.