Política

Pinedo: "El próximo gobierno será de coalición y lo va a liderar el PRO"

Actualmente es el jefe del bloque de diputados del PRO. Dice que los próximos meses serán de gran conflictividad social por el mal manejo de la economía y por la inflación.

Domingo 09 de Febrero de 2014

El jefe del bloque de diputados del PRO, Federico Pinedo, está convencido de que el ciclo kirchnerista culmina con el mandato de la presidenta Cristina Fernández y que la fuerza que lidera Mauricio Macri liderará una alianza que lo llevará al poder en 2015. "El próximo gobierno será de coalición y lo va a liderar el PRO", sostuvo el legislador porteño en una entrevista con LaCapital.

Pinedo advierte que los próximos meses serán de alta conflictividad social por el rumbo que está tomando la economía y opinó que el vicepresidente Amado Boudou debería dar explicaciones en el Parlamento por su situación judicial por la ex Ciccone, la causa por la cual el fiscal Jorge Di Lello pidió que se lo cite a indagatoria como imputado.

—¿Cree que va a prosperar el pedido de juicio político a Boudou en el Congreso?

—Hace un año, cuando aparecieron un montón de pruebas contra Boudou y él en lugar de demostrar su inocencia hizo una operación para apartar al juez Rafecas, al fiscal Rívolo y al procurador Esteban Righi, ante ese cúmulo de cosas lo que hicimos es presentar un pedido de juicio político. Ahora que el fiscal Di Lello evalúa una serie más de pruebas y pide la indagatoria de Boudou, le pedimos al presidente de la Cámara de Diputados (Julián Domínguez) que conforme la comisión de juicio político para se empiece a tratar el tema y que se cite a Boudou para que dé su versión del caso.

—¿Cómo cree que está la situación de Boudou en el plano judicial?

—Complicada. Las cosas que decía, como por ejemplo que no conocía a Vandenbroele, resulta que el tipo vivía en su casa, le pagaba la cuenta de cable. Todo esto junto, más la actitud de Boudou de querer apartar a los que lo investigan y sacar las pruebas del expediente, creo que lo menos que tiene que hacer el Congreso es evaluar su situación.

—El día en que el fiscal pide la indagatoria nadie salió en defensa de Boudou, pero al otro día todo el oficialismo salió a respaldarlo. ¿Esto descolocó a la oposición, que creía que el gobierno le había soltado la mano?

—Hubo una instrucción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de salir a bancar a Boudou, entonces salieron a respaldarlo. Me parece bien. Pero si Boudou es inocente, que vaya a la Cámara (de Diputados) y explique esta actitud tan rara de querer apartar a todos aquellos que quieren investigarlo. Además, está tan mal la política en Argentina que cuando un fiscal cumple con su deber, todos creen que es una operación política. Yo tiendo a pensar que lo que pasa es que la Justicia está actuando.

—¿Cómo cree que va a impactar este caso en el seno del gobierno y del oficialismo?

—La Argentina está entrando en una crisis económica importante, por lo tanto va a haber un problema social muy grande motivado por la inflación en los próximos meses. En un contexto como este, sumado a lo que está pasando con la inseguridad y el narcotráfico, todos los políticos que piensen en su negocio, me parecen que están muertos, no pasan el 2014 y van a ser repudiados por la gente. No quiere pararme un minuto en pensar quién va a ser candidato, cómo cae en la interna. Eso importa un carajo. Lo realmente importante es cómo se sale de la crisis económica.

—¿Cómo se sale de esta crisis?

—Con confianza, pero todo lo que hace el gobierno genera desconfianza. Estamos muy preocupado por eso. El problema de la economía y del narcotráfico va a signar todo este año.

—¿Cree que el gobierno está encerrado y no le encuentra la vuelta a estos problemas?

—Lo que busca el gobierno es salvarse a sí mismo. Está trabajando para su relato, para su cuento. En estos momentos hay una lucha entre el relato del gobierno y la realidad. No me cabe ninguna duda de que va a ganar la realidad. Porque como decía el general (Perón): "La única verdad es la realidad". El gobierno en vez de solucionar los problemas está cuidando su relato, es decir, se está cuidando a sí mismo y no a la gente. Es un mal camino.

—¿Cuál es la misión del PRO en esta realidad que usted marca como muy dura?

—Tenemos que ser respetuoso de las instituciones y constructivos. Tenemos que tratar de que el gobierno se ocupe de afrontar los problemas que generó, y lo tenemos que hacer transmitiendo tranquilidad en la población. La mejor forma de hacerlo en decirle que después del kirchnerismo hay un espacio de esperanza muy amplio en la Argentina. Tenemos que pasar este momento y los dirigentes políticos serios tienen que transmitir tranquilidad.

—El gobierno sostiene que lo quieren desestabilizar y algunas voces de la oposición dicen que se quieren ir antes de terminar el mandado. ¿Qué grado de certeza le otorga a estos rumores?

—No hay que entrar en eso. Hay que defender las instituciones del país, generar previsibilidad y pedirle al gobierno que deje de escaparse y buscar culpables en otros lados.

—¿Esta situación puede ser comparable al colapso del 2001 y la hiper del 89?

—Las dos grandes crisis económicas, la hiper de Alfonsín y la hecatombe de De la Rúa, obedecieron a problemas económicos. Lo que está pasando ahora es que la Argentina tiene un problema de desconfianza en el futuro inmediato generado por el gobierno. El equipo económico está abocado solamente a generar incertidumbre, entonces toda la economía comienza a ir para atrás. El deber del PRO es generar una alternativa al kirchnerismo. Nuestro candidato es Macri y ha demostrado que tiene capacidad de gobierno, que transmite tranquilidad y seriedad, además de formar equipos.

—¿Cómo va a ser la política de alianzas del PRO?

—Eso lo vamos a tratar a fines del 2014.

—¿Pero con qué fuerzas siente más empatía?

—Nosotros dialogamos con todo el mundo. Hemos comprobado que estamos en condiciones de construir con todos los principales bloques de la Cámara de Diputados: con los radicales, socialistas, la Coalición Cívica, con los peronistas no kirchneristas. Hemos trabajado juntos sin parar, hemos construido muchas cosas juntos. Tenemos visiones muy diferentes con muchos de ellos en algunos temas, pero podemos construir con todos. Además, yo estoy convencido de que el próximo gobierno es de coalición. Y eso va a requerir de consensos mayoritarios.

—¿Incluye al peronismo en esa coalición?

—Sí, por supuesto. El PRO está en condiciones de generar una alternativa al viejo sistema político radical-peronista que gobierna la Argentina desde hace 70 años. Más allá de nuestra construcción, si nosotros llegamos al gobierno, vamos a convocar a otras fuerzas políticas para construir un país en conjunto. Y si nosotros no ganamos la elección, nos ponemos a disposición del otro gobierno, sea quien sea.

—¿Qué siente al integrar una fuerza donde varios referentes de la oposición fijan al PRO como el límite para hacer alianzas?

—Eso es típico de gente pequeña, a las que les pueden pasar dos cosas. Una, que tengan un ideologismo de la década del 70 y pongan eso por encima del interés nacional y el de sus hijos. La otra, es que piensen en su propio futuro político y piensen: "El PRO nos puede ganar, vamos a pelear al PRO". Me parece que hay que pensar en la Argentina. Nosotros nos tenemos fe, creemos que podemos ganar y no descalificamos a nadie.

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