Política

Perotti: "Nuestra prioridad es asumir una lucha frontal contra el delito"

El precandidato a gobernador Omar Perotti aseguró que la unidad del peronismo santafesino detrás de su postulación resultará clave para intentar recuperar la provincia.

Domingo 01 de Marzo de 2015

Omar Perotti | Bío | Nació en Rafaela en 1959. Contador público graduado en la Universidad de Harvard, es precandidato a gobernador por el Frente Justicialista para la Victoria. A los 31 años fue electo intendente de Rafaela, cargo que ejerció por dos períodos consecutivos a partir del 2003. Fue ministro de Agricultura y Ganadería provincial y, desde 2011, es diputado nacional.

El precandidato a gobernador por el Frente Justicialista para la Victoria, Omar Perotti, está convencido de que la unidad del peronismo santafesino detrás de su postulación resultará clave para intentar recuperar la provincia. "Tenemos la obligación de construir una alternativa superadora del socialismo", asegura a La Capital el diputado nacional.

Reacio a analizar pronósticos electorales desfavorables, el ex intendente de Rafaela, que comparte fórmula con el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, prefiere centrarse en su prioridad de gestión: "Asumir una lucha frontal contra el delito". Un desafío que, de acceder a la Casa Gris, tendrá como pilares "la inclusión y la educación de los chicos", además de la reformulación del rol de la policía provincial.

Tomando como parámetro esa problemática, no duda en cargar contra la administración de Antonio Bonfatti. "Ya perdimos mucho tiempo y, en ese sentido, el gobierno provincial va detrás de los hechos", cuestiona.

"Los esfuerzos realizados para la unidad partidaria ejercerán un impacto positivo" en el electorado, insiste Perotti respecto de las próximas citas en las urnas, para luego minimizar la reciente partida del senador nacional Carlos Reutemann hacia las filas del PRO. "Para algunos, eso repercutirá en Santa Fe, pero creo que los habitantes de la provincia ya dieron señales de que no votan delegados sino a un gobernador", advierte.

—La definición del precandidato de unidad del PJ fue frenética.

—Que teníamos el deseo de ser los candidatos del peronismo provincial, no es ningún secreto. Ya habíamos participado en la interna anterior y ahora llegó el momento de aportar y dar lo mejor de cada uno, no sólo por la situación del partido sino por lo que uno viene escuchando en boca de los santafesinos. Por eso, tenemos la obligación de ser una alternativa superadora al socialismo en el gobierno. Esta lista de unidad es una expresión de fortaleza que se condice con las expectativas de la estructura del justicialismo provincial.

—¿El partido sintió un cimbronazo con la negativa de María Eugenia Bielsa a disputar la Gobernación?

—Todos deseamos que todos sean parte. La idea de consolidar una expresión territorial es lo más valioso y en esta lista hay dirigentes de mucho peso que tienen la posibilidad de generar una cohesión que permita superar los escollos más difíciles. Lo importante era conseguir a alguien que fuese el contenedor de las expectativas de cada uno de los sectores del PJ. Junto a Ramos y a (el postulante a diputado provincial) Héctor Cavallero tenemos una responsabilidad muy grande. Formamos un trío de ex intendentes, lo que nos otorga un vínculo de territorialidad muy fuerte y, al mismo tiempo, la convicción de que somos la alternativa para el cambio.

—¿El rechazo de Bielsa dejó heridas abiertas?

—Es una etapa cerrada y estamos yendo hacia adelante. Hay un desafío, que es gobernar la provincia, y una de la instancias que más nos moviliza es el convencimiento de que podemos tener una Santa Fe mejor y que se desaprovechó una oportunidad enorme en los últimos años. La verdad es que teníamos expectativas superiores con el socialismo, pensábamos que iba a hacer más cuando estuviese al frente de la Gobernación.

—¿Qué diagnóstico traza respecto de la administración socialista en Santa Fe?

—Creo que hasta aquí llegaron, porque estamos inmersos en un escenario mucho más grave que cuando comenzaron a gobernar. Es algo que nos preocupa y tenemos en claro que hay que generar un cambio. Somos la alternativa a la actual situación de emergencia, por capacidad de gestión, equipos y fortaleza territorial. En ese marco, asumiremos una lucha frontal contra el delito. Esa es la prioridad.

—¿Cómo encarará esa lucha?

—La mejor instrucción de la fuerza policial, con el aporte de más agentes; una mayor profesionalización y un equipamiento superador que, además de actualización tecnológica garantice su presencia en la calle, debe ir acompañada por la inclusión y la educación de los chicos. Luchar contra el delito es tener en claro que todos los pibes de la provincia deben estar en la escuela y no en la calle. La pérdida de seguridad es una mochila muy pesada que cargamos todos los santafesinos. Porque el fenómeno se expandió de las grandes ciudades al resto de la provincia.

—¿Las fuerzas de seguridad federales deben regresar?

—Ya perdimos mucho tiempo y, en ese sentido, el gobierno provincial va detrás de los hechos. Es lo que viene ocurriendo con la incorporación y formación de policías, por subestimación, desconocimiento o negligencia. Es necesaria la complementación con fuerzas federales, pero seamos claros: esos efectivos sólo pueden estar en una provincia si los solicita el gobernador o si la Justicia federal entiende que hay una situación de conmoción que lo amerita. Y no hemos escuchado el pedido de Antonio Bonfatti. La presencia de Gendarmería resultaría clave para poder generar más ingresos a la policía y, a su vez, una reforma de la ley del personal de esa fuerza que permita mejorar los cambios hechos a esa norma con anterioridad, que no dieron los resultados esperados. También hay que transmitir a la población la convicción de que el gobernador estará a la cabeza de la conducción de la policía, posibilidad que otorga la Constitución. Hay que revertir la consideración social de la fuerza, prestigiarla y hacerla atractiva en materia de remuneración y formación profesional. Todo esto se complementará con una primera acción de gobierno a encarar el 10 de diciembre próximo: la convocatoria a todos los intendentes y presidentes comunales para que ningún chico que haya terminado la escuela primaria no esté sentado, a partir de marzo de 2016, en un banco de la secundaria. Luego habrá que reforzar la iniciativa con becas y capacitación en oficios para que no abandonen la institución educativa. Si somos indiferentes como comunidad, a los jóvenes que no encontremos en la escuela los hallaremos en la esquina.

—Se habló de sondeos informales que reflejan para el justicialismo santafesino un escenario electoral...

—(Interrumpe) En la actualidad no existen sondeos, vamos a ser claros. El que hizo una encuesta a pocos días de un cierre de lista, en realidad, estuvo suponiendo escenarios. De acá a un mes veremos una tendencia en el grado de conocimiento de los santafesinos, por lo cual intensificaremos el trabajo. Tenemos el pleno convencimiento de que los esfuerzos realizados para la unidad del peronismo ejercerán un impacto positivo.

—¿Lo sorprendió el pase de Reutemann al PRO?

—Reutemann habló mucho de la unidad del justicialismo y de su deseo de participar en la política provincial. Nos hubiese gustado que construyera una alternativa con nosotros, pero adoptó una decisión de política nacional junto al macrismo. Para algunos, eso repercutirá en Santa Fe, pero creo que los habitantes de la provincia ya dieron señales de que no votan delegados sino a un gobernador. Es una provincia exigente, y eso se plasmará en manos de quien deje el gobierno. Más allá de las fotos que se saquen junto a referentes nacionales, el santafesino optará por el mejor conductor. Porque, cuando hay que gestionar, las fotos que uno se sacó antes no cuentan.

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