Política

Perotti: "La oposición quiere esconder la dureza de sus planes de ajuste"

El candidato a senador nacional por Santa Fe del Frente para la Victoria aseguró que el candidato a presidente Daniel Scioli "está exponiendo cláramente políticas de desarrollo".

Domingo 13 de Septiembre de 2015

“Daniel Scioli está exponiendo claramente una política de desarrollo, mientras que la oposición está ocultando la dureza de sus planes de ajuste detrás de todas estas denuncias sobre las elecciones, generando un clima de temor”. Así define el momento actual de la campaña electoral Omar Perotti, el candidato a senador nacional por Santa Fe del Frente para la Victoria, que viene de pelear palmo a palmo la Gobernación y de ser, junto al mandatario bonaerense, los más votados en la provincia en las recientes Paso.

—¿Se consolida la recuperación del peronismo en Santa Fe después de la elección provincial y las Paso nacionales, donde Scioli fue el más votado?

—El resultado en Santa Fe es un aliciente para Daniel Scioli y para todos nosotros, después de una elección en la cual el justicialismo recuperó protagonismo, con mucha gente joven, muchos que volvieron a militar y otros que encontraron en nosotros una propuesta superadora. Creemos que hay mucho para crecer todavía, dialogar con muchos actores sociales y económicos de lo que viene, de la propuesta de desarrollo de Scioli.

—¿Qué le puede aportar un gobierno de Scioli a Santa Fe?

—Es importante hacer conocer cómo la provincia puede ser protagonista de este proyecto nacional y qué espacio destacado Scioli tiene preparado para los santafesinos. Con Scioli suscribimos una acta de compromiso con Santa Fe donde hay un detalle de obras de infraestructura, de políticas de apoyo a los sectores productivos, y eso no era válido sólo si Omar Perotti era gobernador, sino que es válido con Miguel Lifschitz gobernador. Allí claramente vemos a Santa Fe sentada en la formulación de políticas públicas, en el seguimiento en el territorio, en la discusión de las grandes obras. Y es allí donde nos entusiasma tener un presidente con esa vocación de desarrollo, de federalismo económico, de plena conciencia de la vida en cada pueblo y ciudad, por eso se está planteando crear un Ministerio de Ciudades y Regiones. El interés general de la Argentina es el desarrollo, y qué manera de defender mejor a Santa Fe que la Argentina se desarrolle, porque va a ser líder agroindustrial.

—¿En octubre lo único que importa es la figura presidencial; por ejemplo, Binner dice que lo perjudica no llevar boleta completa?

—Nosotros lo dijimos desde el primer momento: esta es una elección nacional donde la figura presidencial es la que tiene la impronta mayor, y a nosotros no nos da lo mismo tener presidente o no. Somos parte de un proyecto que tiene a Scioli como su candidato y queremos ser parte. Porque está planteándole a la Argentina cuidar los mejores logros de estos años y corregir las cosas que sean necesarias e ir con convicción por las que faltan, y siempre con una mirada donde el desarrollo y la producción tienen su eje. Cada vez que Santa Fe se aisló no le fue bien; que no tuvo alguien con mirada de defensa de la industria nacional tampoco le fue bien, que no hay una mirada desde lo productivo nos ha ido mal, y vaya cómo nos ha ido cuando hubo miradas centralistas porteñas muy impregnadas de lo financiero, el interior lo sufrió. Hubo que tener políticas sociales activas y fuertes para salir de ese más de 20% de desocupación y de la caída brusca que tuvo la industria nacional. Hoy queremos ir por más generación de empleo para ir dejando atrás los planes (sociales) por puestos de trabajo y allí tiene que haber una mirada integral del territorio. No queremos aislamiento y que algunos hablen de “modelo Santa Fe” y que eso sea una brecha con un trabajo conjunto con la Nación.

—¿Cree que las denuncias de fraude que se están dando después de cada elección distrital van generando un clima de desconfianza para el 25 de octubre?

—Cuando hay reglas de juego establecidas lo bueno es cumplirlas. Todos los que fuimos a un proceso electoral las conocemos. Y todos tenemos una responsabilidad como dirigentes frente a un hecho electoral y un escrutinio. Imagínense si en Santa Fe, domingo a las 10 de la noche, con una elección donde a lo sumo había un punto de diferencia entre tres candidatos, si se nos ocurría convocar a alguna marcha o hablar de fraude sin que siquiera hubiese empezado el escrutinio definitivo. O sin que siquiera hubiésemos terminado el provisorio. Y allí es donde hay que marcar diferencias importantes. En las Paso santafesinas, nosotros fuimos los primeros en advertir y pedir explicaciones al Tribunal Electoral cuando no aparecían votos nuestros en las planillas y fuimos a cada una de las mesas a pedir que se abra en el escrutinio definitivo, y teníamos razón. Cuando se dio la elección general todos teníamos fiscales. Es irresponsable poner en duda todos los sistemas cuando hay fiscales, cuando hay deber propio también de resguardar cada elección.

—Una situación inédita es la de fuerzas con aspiraciones y posibilidades de conducir el país pero sin capacidad de fiscalización...

—No sólo hay una responsabilidad del Estado en garantizar la transparencia de un escrutinio sino también de quienes participamos. ¿Cómo vamos a garantizar el trabajo de los argentinos, el cuidado de los niños, de la educación, de los abuelos si no tenemos capacidad de garantizar un fiscal por mesa?

—¿Cree que se está embarrando la cancha?

—Todo esto esconde una debilidad que es no querer decir lo que se va a hacer y tratar de ensuciar la campaña para que no se vaya a ese debate. Scioli está exponiendo claramente una política de desarrollo, la oposición está ocultándola detrás de todas estas apariciones generando un clima por el cual los argentinos tengan temores. Creo en la inteligencia del pueblo, que va a saber separar la paja del trigo, y cuando entremos en el último mes y se hayan desgranado todas las elecciones provinciales y sea la impronta de los candidatos la que se esté visualizando no va a haber excusas, porque allí cada uno va a querer saber en definitiva qué va a pasar con él, con su familia, su trabajo, su actividad; allí se termina todo. Y si alguien quiere seguir haciendo diagnósticos del pasado, se va a quedar muy solo.

—¿El problema de argentina hoy es que nadie se banca perder. Se contagió la política de lo peor del fútbol?

—Y nadie se banca las reglas de juego. Hace dos años cuando en provincia de Buenos Aires ganó Sergio Massa con la misma boleta y el mismo sistema estaba todo bien, y de golpe en esa misma provincia ahora parece que se van a robar las boletas. Opinar a las 10 de la noche sobre un escrutinio de Tucumán con un sistema que habilitaba a cientos de listas era una irresponsabilidad, pero bueno, cada uno juega su juego. No es el que queremos jugar. La oposición busca esconder la dureza de sus propuestas de ajuste y, en cambio, generar este tipo de circunstancias. Creo que los santafesinos y los argentinos tienen que poner el foco en quien les habla de lo que viene.

—Sobre lo que viene y sobre los 90: los socialistas lo acusan de haber sido parte de la privatización el Banco Provincial...

—A Jorge Obeid se lo puede criticar por muchas cosas pero no por privatista. No recibió un enfermo con el Banco Provincial sino un cadáver sin margen para actuar de otra manera. Lo que se hizo después fue corregir algunas de las cosas a las que empujaban a los bancos públicos quienes hoy son asesores del PRO. Este gobierno fue precisamente el que cambió de Carta Orgánica del Banco Central, que yo voté, para dejar claro que esas circunstancias que se vivieron en los 90 con muchos bancos provinciales no se repitan. Pero además hay que decirles a los muchachos socialistas que su gobierno tenía todas las posibilidades de volver a tomar el control de los fondos públicos si no quería dárselos al banco privado y en cambio se lo ratificó plenamente, por lo cual tienen que mirar la historia y conocerla y no buscar un argumento tan viejo como este. Cada uno sabe los intentos que en ese momento hicimos, yo como ministro de la Producción, para que los sectores productivos participaran en la posibilidad de adquirir el banco, pero no hubo de parte de ellos un interés. Claramente en estos ocho años el socialismo tuvo la oportunidad de corregir, de haber impulsado una corporación de desarrollo, de haber tenido políticas financieras, para lo cual no se necesita tener un banco sino decisión política de bonificar tasas, de poner recursos en el presupuesto. Volvemos a los diagnósticos del pasado, de traer temas descontextualizados. Por lo cual los socialistas deberían esclarecer a sus tuiteros.

—¿Cómo observa esta larga transición en la provincia más allá de que el gobierno saliente como el entrante son del mismo partido?

—Creo que el socialismo en este momento, con Binner recorriendo la provincia, debe estar recibiendo las mismas inquietudes que nosotros con respecto a la seguridad. Y tiene una gran posibilidad de juntar a Bonfatti y a Lifschitz, él es el jefe de los dos, para que definan lo más rápido posible la política de seguridad; que el gabinete de seguridad sea el primero que conforme Lifschitz, que defina quién es el jefe de policía. Esta transición nos está costando demasiado a los santafesinos. Cuando no se deja claro la jerarquía en la policía, quién se queda, quién se va y adónde va a ir la orientación, nos pasa esto que vemos. Sería bueno que nos den una respuesta de seguridad en el día a día, que está agravándose. El delito no entiende del calendario electoral, y con esta situación de no conducción y de incertidumbre esto se agrava. Allí tienen suficiente tarea como para darles una muy buena respuesta a los santafesinos.

 

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