Politica

Perotti-Fernández, una relación con diferencias y necesidades mutuas

La polémica por el cierre de exportaciones de carne marcó un nuevo episodio donde el gobernador se despega de la línea del presidente

Domingo 23 de Mayo de 2021

El rápido desmarque de Omar Perotti de la decisión del gobierno de Alberto Fernández de cerrar por treinta días la exportación de carne impactó en el escenario político nacional y, abrió interrogantes sobre el futuro de la relación entre el rafaelino y el comando central del Frente de Todos. Justo en un momento en que el presidente intenta mantener el barco a flote ante distintas crisis y, para peor, en un año electoral en que Santa Fe es un distrito clave.

No es la misma primera vez que el gobernador se diferencia del presidente: ya lo hizo en temas vinculados al universo agropecuario, con el que Perotti tiene lazos estrechos e históricos —Vicentin, el futuro de la hidrovía, la ley de biocombustibles— pero también con el manejo de la pandemia; sobre todo, respecto a la suspensión de las clases presenciales.

La politóloga y docente de la UNR Mariana Berdondini distingue el posicionamiento del gobernador en los dos tipos de temas. “Perotti leyó que no jugar políticamente en una decisión como el cese de exportaciones podía operar como un boomerang frente a su propio electorado y afectar su caudal político —plantea—. Sin embargo, en el plano sanitario las medidas esquivas y contradictorias, la comunicación confusa y dispersa tornan la búsqueda de una diferencia en un riesgo para la legitimidad del gobierno y el fortalecimiento del liderazgo y el espacio propio”.

https://twitter.com/omarperotti/status/1394637032622800897

Para el politólogo Martín Ostolaza, director de la consultora rosarina Innova, hay que entender las diferencias en el marco de un contexto preelectoral. “El gobierno provincial entiende acertadamente que la medida sobre la no exportación de carne lo expone negativamente frente un sector productivo al que Perotti apela constantemente en su discurso —explica—. Con esta postura, Perotti inhibe la crítica opositora tensionando hacia adentro, pero se evita una marca que lo dejaría en un lugar contradictorio en su posicionamiento. Habrá que ver si además de sentar una postura sobre el tema, genera alguna alternativa o política propositiva para salir del conflicto”.

El politólogo y consultor Lucio Guberman diferencia la intervención de Perotti en el caso Vicentin, donde considera que le dio aire al gobierno nacional, del modo en que el gobernador se despegó del cierre de exportaciones. “Parecía que no necesitaba apurarse en marcar las diferencias, con lo cual se puede leer como algo más político y pensado con vistas a la elección —analiza—. La idea es que si Perotti logra imponer en la mesa del peronismo unido a Mirabella como candidato a senador él no pague los costos por no haberse diferenciado desde Santa Fe de estas medidas”.

Interrogantes

La pregunta es si el ruido entre la Casa Gris y la Casa Rosada desaparecerá pronto o se extenderá en el tiempo. No es un dato menor: las elecciones de medio término no sólo definirán la distribución de bancas en el Congreso sino también el clima, tanto político como interno, que enfrentarán los gobernantes en la segunda parte de su mandato.

Para Berdondini las tensiones entre Perotti y Fernández seguirán apareciendo, pero considera que ambos tienen una necesidad de mantenerse juntos que excede a las divergencias. “El gobernador está jugando a tener mayor liderazgo, protagonismo y espacios de poder; en el corto plazo se relaciona con el armado electoral pero también porque lo posiciona distinto de cara a lo que viene”, sostiene.

En la misma línea, Guillermo Variego, también director de Innova, evalúa que los dos gobernantes se necesitan mutuamente. “A ninguno le sobra nada para lo que viene, y más aún en momentos tan complicados —advierte—. Ambas gestiones son más deficitarias que eficientes, por ende, este desentendimiento, más allá de cómo fue concebido, no sería conveniente que escale para ninguna de las dos partes, sobre todo para la provincia”.

Guberman coincide en que hay necesidades compartidas, pero alerta: “Nunca se puede descartar en política que los intentos de diferenciación de Perotti sean tomados mal en Buenos Aires y le quieran pasar factura, pero la prioridad va a ser lo electoral: al haber dos lugares para el Senado se supone que las diferencias van a terminar debajo de la alfombra hasta las elecciones ”.

Con la confrontación con el sector agropecuario Alberto Fernández adoptó uno de los conflictos recurrentes del kirchnerismo. ¿Se está kirchnerizando el presidente como forma de atravesar la crisis, también por la debilidad relativa de actores —como gobernadores, sindicatos y movimientos sociales— que podrían ser un contrapeso al sector liderado por Cristina?

En climas polarizantes como los que se viven en casi todo el mundo, se modera para alcanzar objetivos electorales y se polariza para gobernar, más aún existiendo en nuestro país dos identidades políticas tan marcadas e ideologizadas que te imponen agenda —plantea Ostolaza—. Cabe preguntarse si esta lógica que imperó en los dos últimos gobiernos nacionales no resulta inevitable. A la vez, Alberto Fernández cuando mejor estaba, se resignó a construir algo propio. Ahora que está debilitado tanto en el plano político como frente a la opinión pública, tiene menos legitimidad para establecer una agenda nueva, por ende, se apoya en el único rumbo con potencialidad política que hoy tiene el oficialismo y ese es el kirchnerismo”.

Berdondini evalúa que que el Frente de Todos ha lidiado con sus diferencias de manera bastante más positiva de lo que era esperable al momento de su conformación en 2019, y destaca que se trata de “una amplia coalición electoral que se transforma en coalición de gobierno a partir de una agenda de temas y un caudal político que tiene como base al kirchnerismo, proyecto político que no es ajeno a Alberto Fernández”.

Guberman cree que la relación entre Fernández y los gobernadores, Perotti incluido, abre un juego interesante hacia 2023. “Con una victoria del peronismo los gobernadores que aporten van tener la chance de negociar ciertos espacios en el gobierno nacional, podría abrir el espacio —proyecta—. Por el contrario, una derrota reforzaría el predominio del kirchnerismo y cerraría más el gabinete”.

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