Política

Peña: "El peronismo es actualmente lo más conservador de la política"

A los 37 años, Marcos Peña es el secretario de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el cerebro político de la mesa chica del macrismo camino a 2015.

Domingo 30 de Marzo de 2014

Marcos Peña es el cerebro político de la mesa chica del macrismo. A los 37 años, el secretario de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires toma decisiones sobre la marcha del Ejecutivo porteño pero, además, tira líneas directrices sobre lo que ya es la campaña a presidente de la Nación de su jefe político, Mauricio Macri.

En una entrevista con LaCapital, Peña reivindica la construcción política del jefe de Gobierno porteño (que estará en Rosario durante la semana entrante), toma distancia de un acuerdo para participar de las Paso con el Frente Amplio-Unen e indica que en el massismo figuran actores que estuvieron en la primera línea del kirchnerismo durante muchos años.

—¿Qué expectativas tienen para este año no electoral respecto a la instalación de la candidatura de Macri?

—El 2014 será un año de muchas recorridas por el país y de convocatoria a mucha gente que está con ganas de cambio y que se puede sumar a este proyecto hacia el 2015 e, incluso, hacia más adelante. Se trata de convocar a un cambio de la política argentina, pero de verdad. Sabemos que muchos están queriendo algo diferente y nuestro desafío es escucharlos, convocarlos y comenzar a trabajar juntos.

—Es un tiempo de aprontes para las alianzas interpartidarias. ¿Hay alguna posibilidad de acuerdo entre el PRO y el Frente Amplio-Unen?

—Nosotros miramos eso de costado. Obviamente registramos y escuchamos lo que se dice en ese frente, pero hoy no está previsto trabajar en acuerdos de cúpula. Estamos muy convencidos de que en este nuevo clima político y nuevas formas de hacer política en ciernes el diálogo entre las fuerzas políticas tiene que ser mucho más natural. También hay que ser prudentes en materia de coherencia y consistencia de las propuestas. No nos debe unir ser lo anti, debemos tener valores comunes a la hora de encarnar frentes políticos. Se verá hacia el 2015.

—¿Y por qué si buena parte de la sociedad está cansada de los políticos de siempre y del peronismo son dos justicialistas (Massa y Scioli) los que encabezan las encuestas en materia de intención de voto?

—Hay que ser prudentes con las encuestas. Falta mucho tiempo, pero además percibimos que este hartazgo todavía no se ha traducido en el clima electoral. Si uno se basa en lo que siente la sociedad, y en lo que va a suceder en lo inmediato con un gobierno peronista que tiene una agenda muy complicada, estamos convencidos de que todo dependerá de la calidad de la oferta alternativa. El país necesita una oferta electoral cualitativamente distinta. Y ahí habrá una gran posibilidad y un gran respaldo hacia nosotros. Pero hoy existe una alta volatilidad. Hoy el peronismo representa lo más conservador de la política argentina, del no cambio. Pero sus candidatos tienen algún nivel de instalación porque gobiernan buena parte del país. Pero nadie tiene los votos comprados de por vida.

—¿La relación de ustedes con Massa es de no retorno? Se lo pregunto a partir de las conversaciones y los acuerdos que sí tenían antes de las elecciones y de la presencia hoy en el massismo de dirigentes afines al PRO...

—Nosotros cuando planteamos una agenda de coherencia tuvimos un acuerdo muy específico para parar la reelección de la presidenta. Y ahí Massa eligió una construcción peronista que busca disputar el poder interno de esa fuerza, aun haciéndolo desde afuera de esa fuerza. Respetamos mucho que quiera renovar el peronismo, pero queremos que se haga aclarando qué hicieron en el pasado, ya que todos ellos fueron dirigentes de primera línea del kirchnerismo. Y deberían aclarar qué cosas creen que deberían ser distintas, porque hasta ahora no han sido muy claros en ese aspecto. Nosotros en la interna peronista no nos vamos a meter.

—¿No hay una cierta subestimación hacia el kirchnerismo? Algunos opositores y analistas políticos lo dan "por muerto", pero tiene ese espacio un núcleo duro muy arraigado.

—Sí, coincido. Hay una subestimación hacia el kirchnerismo, es una fuerza que hay que respetar como una vertiente del peronismo. En esa subestimación se pierde el contacto con lo que le sucede a determinados sectores de la sociedad que se sienten representados por la presidenta y su propuesta política. Insisto en un punto: vamos a un sistema político mucho más fragmentado que lo que conocimos hasta ahora, más multipolar, sin ninguna mayoría y con un presidente elegido en segunda vuelta. Se terminará esa cosa mesiánica de que el ganador se lleva todo.

—Macri ha dicho que si no es presidente se vuelve a su casa. ¿Existe el PRO más allá de Macri?

—Por supuesto que existe. Mauricio construyó una fuerza que va más allá de su candidatura, que está profundamente anclada en el siglo XXI y que representa a un sector de la sociedad que pide algo distinto. Esto ha crecido en varias provincias, como en el caso de Santa Fe con Miguel Del Sel. Pero la idea va mucho más allá de las personas. Macri es la mejor alternativa y será el presidente en 2015.

—¿Y ustedes están conformes con lo que hace el PRO Santa Fe? ¿Están conformes con Del Sel o consideran que deberán ampliar la conformación del espacio?

—Estamos muy conformes con lo que ha generado Del Sel en la provincia de Santa Fe, no ha sido algo de una sola elección. Y estamos conformes con el crecimiento del partido más allá de Miguel en el territorio. Hay dirigentes como Anita Martínez, Federico Angelini, Gisela Scaglia y Roy López Molina que han ido creciendo. Pero por supuesto nuestra idea es seguir sumando referentes e invitando a los santafesinos a algo distinto para la provincia. Meterse en política es la mejor forma de cambiar la realidad. Acá no existe la mentalidad endogámica que sí se ve en otros partidos.

—¿Cuál es su mirada como funcionario de la ciudad de Buenos Aires sobre lo que ocurre con la inseguridad y narcotráfico en la provincia de Santa Fe?

—Primero, mucha tristeza. Mi padre es rosarino y yo conozco muy bien la ciudad. La degradación que se ha vivido estos años es muy triste. Y, claramente hay un fracaso del Estado, que es parte de un fracaso más estructural de lo que es la generación del 83, que ha cumplido con algunas cosas pero ha dejado muchas deudas pendientes. Y lamentablemente el socialismo no ha marcado diferencia en eso al no poder resolver un tema tan básico como el de la inseguridad.

—¿Y cómo está la situación en la Capital Federal?

—Es otra realidad. Si bien la inseguridad también nos afecta y es complicado, la presencia del Estado es marcada. También hay que considerar la creación de la Policía Metropolitana y lo que eso implicó respecto de la Federal y del círculo virtuoso de tener más presencia del Estado con cámaras, luminarias y prevención social. Pero los santafesinos tienen que ser conscientes en que la inseguridad tiene solución, pero hay que comprometerse, meterse, exigir cambios.

—Desde el oficialismo santafesino se dice que la diferencia con ciudad de Buenos Aires tiene que ver con que ustedes cuentan con Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Metropolitana.

—Pero el problema que tiene Santa Fe es de déficit del Estado y de asignación de recursos. Fijémonos en cómo está remunerada la policía de Santa Fe y cuál es su capacitación. Esa es tarea indelegable del Estado, pero nadie puede pensar que el gobierno de la Capital Federal es oficialista respecto de la Nación. El gobierno provincial tiene que hacerse cargo y la gravedad de la situación de inseguridad en Santa Fe. Se les está reclamando mayor autocrítica.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario