Jueves 05 de Julio de 2012
El Tribunal Oral Federal 2 (TOF2) de Rosario desarrolló ayer la segunda audiencia del juicio por crímenes de lesa humanidad en San Nicolás, con la lectura del pedido de elevación a juicio de la Fiscalía de la causa por la masacre de calle Juan B. Justo. El proceso unifica tres causas que tiene como imputados a los ex coroneles Manuel Fernando Saint Amant y Antonio Bossié y el ex policía federal Jorge Muñoz. "Para Saint Amant las víctimas no tenían categoría humana sino animal", aseveró la Fiscalía.
Además, el TOF2 integrado por los jueces Omar Digerónimo, Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Venegas Echagüe desandaron parcialmente una resolución sobre Bossié y Muñoz. Estos dos acusados llegaron al juicio en libertad, en la mañana del martes se dispuso su detención en una dependencia federal, pero hacia las últimas horas de ese día los magistrados ordenaron que cumplan el arresto en la modalidad domiciliaria.
El abogado de parte de la querella Alvaro Baella explicó que el Tribunal basó su resolución en "algunas constancias médicas privadas aportadas por los defensores y además por la edad de los imputados (77 Muñoz y 73 Bossié) decidieron que la detención sea de cumplimiento domiciliario", como ya ocurre con Saint Amant. En Tribunales trascendió que este beneficio sería recurrido por la Fiscalía ante Casación.
Pedido de Fiscalía. El TOF2 escuchó el pedido de elevación a juicio de la Fiscalía en la causa por la masacre de calle Juan B. Justo, el 19 de noviembre de 1976, donde fueron asesinados tres adultos y dos niños, y otro bebé fue privado de su identidad. Allí se aseguró que Bossié y Muñoz "estuvieron a cargo del operativo, bajo el control operacional de Saint Amant que llegó luego al lugar". Sobre la muerte de Ana Granada, apuntó que en el informe elaborado por las autoridades de la época "se simuló su abatimiento" cuando trataba supuestamente de huir, y de las otras dos personas (Omar Amestoy y María del Carmen Fettolini) se dijo que "se habían suicidado".
"Se descarta que los hechos ocurrieran como se escribió en las actas de 1976", dijo la Fiscalía, que agregó que "un suboficial Gandulfo admitió en su testimonio descerrajar una ráfaga de ametralladora sobre Granada cuando se hallaba llorando en un rincón". La mujer recibió 14 balazos en su cuerpo. Su hijo de cinco meses, Manuel Gonçalves, sobrevivió y fue entregado por Saint Amant a un juez de menores, y luego dado en adopción. Para el Ministerio Público, "es obvio que las fuerzas de seguridad sabían de la presencia de niños" en el lugar.
"Las víctimas fueron fusiladas a quemarropa", y "el cuerpo destrozado de Granada nos habla de la ferocidad y alevosía de los homicidios", añadió.
La Fiscalía también recordó una nota de Saint Amant dirigida al jerarca de la dictadura Guillermo Suarez Mason en la cual planteaba que a "los subversivos era necesario sacarlos de su cubil", entre una serie de consideraciones teóricas que vinculaban al marxismo con el liberalismo y la psicología como enemigos de la libertad y la Iglesia. "Queda claro que para Saint Amant las víctimas no tenían categoría humana sino animal", dijo la Fiscalía.
Alvira. Posteriormente, se leyeron los pedidos de elevación a juicio de las querellas en la causa Alvira. El 21 de abril de 1977 fue secuestrada de su casa María Regina Spotti junto a sus hijos Víctor y Martín, por un grupo de personas de civil que se desplazaban en un Ford Falcon y un Torino. La mujer fue llevada al centro clandestino de detención (CCD) de la Brigada de Investigaciones de San Nicolás. Luego Saint Amant restituyó los nenes a sus abuelos.
El 4 de mayo de 1977 fue secuestrada en la calle María Rosa Baronio y en su domicilio su esposo Eduardo Reale. Ambos fueron vistos en un CCD del barrio Somisa y luego Reale en otro cerca de la fábrica Proto.
Horacio Martínez, su esposa María Cristina Alvira y la hermana Raquel Alvira fueron secuestrados el 5 de mayo de 1977 por un grupo de ente 10 y 15 personas integrado por policía de Santa Fe y el Batallón de Ingenieros, con un patrullero, un camión del Ejército y dos autos particulares, y llevados al CCD del barrio Somisa. En la casa estaba Fernando, el bebé de Martínez y Alvira, de nueve meses, que Saint Amant dejó al cuidado de un vecino, luego fue llevado a un orfelinato y finalmente devuelto a sus abuelos.
Las audiencias continuarán esta mañana, con la lectura de los pedidos de elevación a juicio de la Fiscalía para las causas Alvira y Mastroberardino.