Política

Para el gobierno, la reforma laboral apunta al blanqueo

Jorge Triaca advirtió que la iniciativa "no tiene que ver con un régimen de flexibilización".

Lunes 20 de Noviembre de 2017

El ministro de Trabajo nacional, Jorge Triaca, sostuvo ayer que la reforma laboral "no tiene que ver con un régimen de flexibilización sino de reordenamiento que apunta a la productividad", al tiempo que aseguró que el moyanismo acompañó la iniciativa.

Tras llegar a un acuerdo con la Confederación General del Trabajo (CGT), el gobierno de Mauricio Macri envió al Senado nacional el proyecto de ley de reforma laboral, que impulsa un blanqueo de trabajadores y un régimen de pasantías e impone cambios sobre el cálculo de las indemnizaciones.

"Se parte de un diagnóstico que no tiene que ver con un régimen de flexibilización sino de reordenamiento que apunta a la productividad, creando mecanismos de confianza y de colaboración para el proceso productivo", destacó el funcionario.

En ese sentido, Triaca subrayó que en la iniciativa oficial "no se habla de quitar derechos sino que se conservan".

Al destacar que el proyecto de reforma laboral contó con "una integración lo suficiente amplia y representativa", sostuvo: "Hugo Moyano padre ha acompañado el proceso de negociación y Hugo Moyano hijo, que es abogado de un sector de la CGT, también participó de la redacción".

Asimismo, el ministro repasó a las críticas del secretario gremial de la CGT y referente de Camioneros, Pablo Moyano, y estimó que se trataron de una "cuestión personal".

Triaca aseguró que el proyecto fue planteado con "una metodología distinta, en la cual se puso a disposición una propuesta, discutida por técnicos y especialistas de cada uno de los sectores".

"Hicimos una tarea política de tratar de buscar el nivel de mayor consenso posible", resaltó el jefe de la cartera laboral, que destacó que la iniciativa "entrará por el Senado", por lo cual espera "que se trate en comisión durante esta semana para poder ir al recinto a la brevedad".

El funcionario consideró que la reforma implica beneficios para los trabajadores vinculados con la licencia por paternidad y la "generación de empleo".

Además, Triaca destacó que impulsará "la formalización de trabajadores" y argumentó que, en la actualidad, "hay tres millones de personas en la informalidad que necesitan tener cobertura social".

"Hay un conjunto de cosas que tienen que ver con instrumentos inmediatos", evaluó, en ese sentido, el ministro.

Triaca dijo también que, para la elaboración del proyecto, se tuvo en cuenta el diagnóstico que surgió del comportamiento del mercado laboral en los últimos seis años.

"En los últimos seis años no creció el empleo en el sector privado, seguimos con los 6.200.000 puestos de trabajo, pero creció en el sector público, con la consecuencia de tener que subir impuestos para financiar ese gasto", sostuvo.

En el plano previsional, reconoció que "hay más de 40 mil personas por año que, teniendo la edad jubilatoria, están dispuestas a seguir trabajando y cuentan, además, con capacitaciones específicas",

"Les tenemos que dar su oportunidad para que sigan su tarea si su físico, su salud y su voluntad así lo desean", argumentó el ministro.

También dijo que, desde enero de 2016, se generaron 280 mil puestos de trabajo en la economía formal, lo que —resaltó— "es un dato positivo, pero insuficiente", teniendo en cuenta que "la población argentina crece al 1,1 por ciento y el empleo 0,7 por ciento".

"A través del empleo resolvemos la situación de pobreza de muchos argentinos", concluyó Triaca.

Guiño estatal

Por su parte, el secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (Upcn), Andrés Rodríguez, defendió la reforma laboral y negó que contenga modificaciones que perjudiquen a los trabajadores.

"No estábamos de acuerdo con el primer borrador del gobierno, pero en estas tres semanas se fueron limando las diferencias", indicó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario