Política

"Pandemia y cuarentena son grandes aceleradores de tendencias dormidas"

Hugo Alconada Mon es maestro de la Fundación Gabriel García Márquez y profesor de cursos de posgrado de Columbia University. Columnista del New York Times. Prosecretario del diario La Nación.

Domingo 11 de Octubre de 2020

“¿Sabe lo que me costó editar cada entrevista para que entrara en el espacio disponible en el diario La Nación? ¡ Esa es la razón de este libro! ¡Era imperdonable que esas respuestas no vieran la luz!”, dice Hugo Alconada Mon, uno de los grandes periodistas de investigación que tiene la Argentina, pero que esta vez se dedica a compilar en Pausa , Editorial Planeta, sus muy buenas entrevistas a personajes que ayudan a pensar los contextos de la pandemia.

   Alconada contesta rápido, se divierte y parece pasarla bien en la entrevista. No es poco en un mundo en el que todos van por la vida con gesto rugoso. Con sus razones más que fundamentadas. El mundo parece asistir al parteaguas de la historia.

 —El que compre su libro (al menos fue la motivación de quien esto escribe) estará buscando respuestas para entender cuestiones de esta nueva vida en pandemia. ¿Las encontrará en sus entrevistados?

   Sí, creo que encontrará varias respuestas. O, al menos, varias pistas sobre cómo encarar este nuevo mundo que comenzamos a recorrer. Pero creo que, más importante aún, encontrará algunas preguntas que los mismos entrevistados plantean, que a mí —al menos— no se me habían ocurrido y que cada uno, solo en su intimidad, debe responder.

   —Harari dice: “Necesitamos un plan de salvataje mundial”, pero el liderazgo global que debería ejercer EEUU está hoy bloqueado por las elecciones y la personalidad descabellada de Trump.

   —Hay que buscar otras opciones. Si el G-7 no reacciona, si el G-20 duerme la siesta, pues hay otros foros que deben reaccionar y ya están reaccionado. Tarde, sí, pero han comenzado a reaccionar. Como la Unión Europea o como también lo intentan algunas naciones africanas, entre otros ejemplos posibles. No es lo ideal, pero comienza a ocurrir.

   —¿El entrevistado más interesante?

   —Uf.. varios. Acaso Fernando Henrique Cardoso. Porque combina su edad, los conocimientos académicos de primer nivel y su experiencia como presidente de un país como Brasil. Y todo eso, con simpatía y humildad. ¡Un verdadero sabio!

   —Muchos aseguran: “Habrá un mundo nuevo”. ¿No es una visión tan tajante?

   —No y sí. No me sorprendió porque es una frase marketinera que mucho charlatán puede repetir como latiguillo. Pero sí me sorprendió porque los entrevistados que afirmaron eso lo plantearon con datos concretos en situaciones específicas. La educación, por ejemplo, no volverá a ser la misma tras el gigantesco salto hacia delante que impuso esta pandemia. ¡El trabajo tampoco! ¿Volveremos todos a la forma, al lugar y al horario en que trabajábamos antes de que nos golpeara el Covid19? ¿O vamos a buscar una variante intermedia, como mínima, que nos dé mayor flexibilidad y que nos permita, en lo posible, combinar el teletrabajo con el trabajo tradicional?

   —Varios de sus entrevistados se atrevieron a pronosticar que la pandemia beneficiaría las chances de Trump. Sin embargo, hoy se profundiza la idea de que fue un desastre la manera en que llevó adelante sus políticas. ¿Cómo influirá en las elecciones?

   —Es una enorme pregunta abierta. Prefiero callar y esperar. Parece que ganará el demócrata Joe Biden, pero la elección no se gana hasta que no se cuentan los votos.

—¿Qué frase, idea o posicionamiento rescataría como superlativa?

   —Desde el llamado de Isabel Allende a tomar esto como “una oportunidad para ajustar valores” y prioridades en nuestras vidas al planteo de la gran filósofa estadounidense, Martha Nussbaum, que nos convoca a interpretar lo que vivimos como “un tiempo para reflexionar”. Y nos lo dice ella, ¡que viene de lidiar con la muerte de su hija! O el planteo de Tal Ben Shahar, un estudioso de la felicidad, que fija como pauta saludable que, de vez en cuando, nos desconectemos de todo.

   —Savater le responde a usted que no saldremos mejores ni más buenos. Es más, las inconductas y la anomia en Argentina terminaron de hecho con la cuarentena. ¿”No future”, como interpretaba Joy División?

   —(¡Jajaja!) Una premisa que suele repetirse entre los entrevistados es que esta pandemia no nos cambiará demasiado, salvo que nosotros estemos dispuestos al cambio. Pero, al mismo tiempo, la pandemia y la cuarentena son un gran acelerador de tendencias que ya estaban allí, dormidas. Por ejemplo, la idea de teletrabajo. O la automatización de ciertos empleos.

   —¿Las sociedades han entregado libertades, como plantea Padura?

   —Me temo que sí. Y como dice el economista turco Daron Acemoglu, autor del best seller global “Por qué fracasan los países”, en su entrevista: “No podemos ser complacientes cuando se trata del Estado y los políticos poniéndose dominantes. Pero también estaríamos cometiendo un grave error si atáramos las manos de las instituciones estatales para lidiar con la crisis actual. Necesitamos empoderarlas ahora y trabajar muy duro para controlarlas y contenerlas”. ¡Gran verdad!

   —¿Poder trabajar desde casa es una buena noticia que trajo la pandemia? ¿Se mantendrá la experiencia en el tiempo?

   —En parte sí, porque nos permite pasar más tiempo con nuestras familias. En mi caso, ¡he almorzado más veces con mis hijos y mi esposa durante los últimos siete meses que durante los últimos cinco años! Pero también es cierto que acaso estamos pasando demasiado tiempo con nuestras familias ¡y necesitamos algo de espacio y aire! (risas). Veo, como todos, que muchos políticos exigen poner el hombro, mientras se sacan selfies en reuniones políticas de cuarta. O evalúan como seguir subiendo impuestos a un sector privado que ya está para el cachetazo, mientras que gastan fortunas del presupuesto en verdaderas estupideces. Es increíble. Están jugando con fuego.

   —Le pregunto yo, lo que usted le consultó a todos sus entrevistados. ¿Qué series y libros consume durante la cuarentena?

   —(Jajaja) ¡Buena pregunta! Aproveché para leer varios libros pendientes. Entre ellos “La Montaña Mágica”, de Thomas Mann. ¡Buenísimo! También leí varios libros de las figuras que entrevisté, para prepararme mejor. Con eso tuve más que suficiente. Y dicho eso, decidí seguir el consejo de Tal Ben Shahar e intentar desconectarme un poco. Así que miré las cinco temporadas completas de “Peaky Blinders”. ¡Extraordinaria!

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario