Política

"Nadie de la oposición capitaliza la caída de Macri"

Rosendo Fraga dijo que Macri "ya pagó y desde mucho antes" el costo de vetar el proyecto opositor antitarifazo.

Domingo 03 de Junio de 2018

Rosendo Fraga | Bío | Abogado, analista político, periodista e historiador. Director del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría. Consultor de la Fundación Mediterránea y la Asociación de Bancos Argentinos.


Para el historiador y analista político Rosendo Fraga resulta ahora ocioso preguntarse por el costo que pagará el presidente Mauricio Macri al vetar el proyecto opositor que ponía freno al aumento de tarifas. "Ese costo ya lo pagó y desde mucho antes", razonó, y puso esa medida, junto con la reforma previsional que se votó en diciembre y la decisión de hace unas semanas de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la corrida cambiaria, como las tres iniciativas "impopulares" que fue mellando rápidamente la base de apoyo social del gobierno de Cambiemos. Aún así, y pese a la abrupta caída de la imagen presidencial, Fraga sostiene que no aparece ningún dirigente de la oposición capaz de capitalizar el descontento social con el macrismo.

—¿Se puede dimensionar el costo político que pagará Macri por haber vetado el proyecto que frenaba el tarifazo?

—Hay que desdramatizar el veto, que es una herramienta constitucional que tiene todo presidente. En todo caso, ese costó ya lo pagó y desde mucho antes.

—No le salió bien la jugada a Macri de confrontar con Cristina en la antesala de la votación en el Senado. ¿Qué está marcando eso?

—En política, como en la vida, uno tiende a repetir lo que le funcionó. La polarización con Cristina a Macri le funcionó en el 2015 y 2017. Y en este momento difícil buscó esa misma estrategia. Si la elección fuera en 90 días, pudiera ser una estrategia correcta, pero no para resolver un problema, porque en definitiva eso abroqueló mucho más al peronismo.

—Todos los analistas y encuestadores coinciden en que hay una caída abrupta en la imagen de Macri. ¿Hay alguien de la oposición que está capitalizando este descontento?

—No hay una persona en particular, de la oposición, que haya capitalizado esa caída. Sí que el voto del oficialismo ha bajado, y el voto de la oposición ha crecido. Acá hay que introducir un concepto, que yo llamó el de "velocidad". Faltan 17 meses para la elección presidencial del 2019. En base a eso tomemos dos ejemplos pasados. Carlos Menem, 17 meses antes de que fuera electo, no era el candidato para ganar la presidencia. Lo mismo ocurrió con Kirchner en 2003. Es mucho tiempo, y las cosas pueden cambiar en un sentido o en otro. Cuando el peronismo no está en el poder las candidaturas se terminan armando muy cerca de la elección en función de determinadas circunstancias.

—¿La caída de imagen de Macri también arrastra a otros dirigentes del PRO?

—Afecta a todos, lo que sucede es que el punto de partido es distinto. Por ejemplo, si Macri tenía 40 por ciento de imagen positiva y Vidal 50, ahora Macri tiene 30 y Vidal 40. Los dos caen, pero sigue habiendo una diferencia en este caso a favor de Vidal. Pero hay una caída de todo el oficialismo. Y es bastante lógico que así ocurra, si uno mira las tres medidas que se han tomado y que no han sido populares: reforma previsional, aumento de tarifas e ir al FMI, y todo en un contexto económico complicado.

—¿Esta unidad que ensayó el peronismo con el tema tarifas puede resolver el dilema que significa Cristina para este espacio?

—Creo que el peronismo lo tendrá que resolver democráticamente. Las Paso para el peronismo son una gran oportunidad. La experiencia en 2017 del peronismo de la provincia de Buenos Aires fue clara: si hubieran ido Cristina y Randazzo en un mismo espacio, el resultado era distinto.

—¿Se imagina en un mismo espacio a Urtubey, Schiaretti, con sectores del kirchnerismo?

—Tomo un dato periodístico: Felipe Solá candidato de Cristina. Hace dos meses, ¿alguien se hubiera imaginado esto, con un dirigente que fue kirchnerista, después aliado de De Narváez, luego antikirchnerista? El peronismo tiene esa plasticidad.

—¿Qué dirigente del peronismo podría conformar a todos los sectores?

—Yo puedo hacer una conjetura razonable, pero el peronismo muchas veces escapa a esta lógica. La conjetura razonable indica que el candidato probable tiene que ser un gobernador, joven, y que tenga buena imagen entre los inversores. Yo tiro un nombre, Uñac (gobernador de San Juan), pero esto es una conjetura; después la dinámica puede establecer que el candidato sea un intendente del conurbano bonaerense.

—¿Lavagna no?

—Si yo manejara la estrategia electoral del peronismo, lo pondría a Roberto Lavagna como primera opción. Pero eso implica un peronismo que termina adoptando decisiones de una manera racional. Yo lo pondría a Lavagna porque vamos a una elección donde la economía va a ser un tema central. Pero no sé si el peronismo termina siendo tan racional y lógico en la resolución de sus problemas.

—Daba la impresión de que Macri tenía dominado el escenario político, incluso con la CGT, donde la mayoría de los gremios cerraron paritarias al 15 por ciento. Y sin embargo la crisis se desata por sectores que son afines a su gobierno. ¿Se está rompiendo algo de lo que es la alianza económica y política que lo llevó al poder?

—Vuelvo al concepto de velocidad con la cual cambiar las cosas. Cuando las cosas andan bien, las alianzas se solidifican; cuando empiezan a andar mal, las alianzas se resquebrajan. Esto vale para alianzas sectoriales y políticas.

—¿Le llama la atención la rapidez con la que el gobierno fue perdiendo adhesiones?

—Hay un lugar común de la política que se llama el tercer año. Normalmente, no solo en la Argentina sino en todas partes, los dos primeros años de un gobierno nuevo, por lo general, la sociedad es tolerante, espera, perdona. En el tercer año, los problemas son del gobierno que está. La sociedad se pone más ansiosa, menos tolerante, más crítica. A lo mejor esto el gobierno no lo calibró. ¿Por qué si estoy aumentando las tarifas igual que lo hice en los dos primeros años ahora tengo este conflicto? ¿Por qué la reforma previsional pasó sin sobresaltos en el Senado y luego, en Diputados, pasó lo que pasó? Porque en el medio está la política. Las cosas no son mecánicas. La política, cuando la estudiás, es una ciencia; cuando la practicás, es un arte.

El politólogo Rosendo Fraga disertó esta semana en Rosario.

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