Política

Murió Baglini, ex senador nacional del radicalismo

Fue parte de la generación que acompañó la llegada de Alfonsín al poder. También se destacó como diputado y asesoró a Cobos en la Vicepresidencia

Domingo 03 de Enero de 2021

Raúl Baglini, histórico dirigente radical de Mendoza, murió ayer como consecuencia de una larga enfermedad neurológica y luego de estar varios días internado en una clínica de esa ciudad.

Sus allegados indicaron que Baglini, de 71 años, murió afectado por “una larga enfermedad neurológica” que le causó complicaciones en su condición general, pero aseguraron no padecía coronavirus.

Ex candidato a gobernador y ex legislador nacional por Mendoza, Baglini se encontraba internado en terapia intensiva en una clínica de la capital mendocina.

“Es un día muy triste para los que lo conocimos y tuvimos la suerte de tener su amistad. Falleció Baglini, un dirigente ejemplar de la Unión Cívica Radical (UCR) y uno de los más destacados legisladores que tuvo el país en las últimas décadas. Lo vamos a extrañar mucho. Abrazo a su familia”, publicó Mario Negri en su cuenta de Twitter.

Baglini, de profesión abogado, fue diputado y senador nacional por Mendoza entre 1983 y 2003 y fue el autor de un reconocido teorema que, denominado con su nombre, sostiene que el grado de responsabilidad de las ideas o iniciativas de un partido o dirigente es directamente proporcional a sus posibilidades de acceder al poder.

A través de la red social Twitter, Alfredo Cornejo, presidente de la UCR y ex gobernador de Mendoza, también expresó su “dolor” por la noticia de la muerte de Baglini, a quien definió como “un político de excelencia y un consejero único”.

“La UCR nacional pierde a uno de sus grandes hombres”, escribió el diputado nacional. También el gobernador mendocino, Rodolfo Suárez, lamentó “con profundo pesar” la muerte del dirigente histórico y aseguró que fue “una gran persona muy querida” en el partido.

Historial

Baglini nació el 23 de diciembre de 1949, se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba y, desde donde inició su militancia en la Unión Cívica Radical.

Ejerció como diputado y senador nacional entre 1983 —cuando la UCR triunfó sobre el PJ en Mendoza— y 2003. También fue candidato a gobernador de Mendoza por su partido, pero fue derrotado en 1987 por el peronista José Octavio Bordón.

Desde San Rafael, el radical Ernesto Sanz recordó su última actividad en 2019 en Rosario, donde ambos dieron juntos charlas a los asociados de La Segunda Cooperativa.

“Con Ernesto somos como (Joaquín) Sabina y (Joan Manuel) Serrat, estamos cada año más viejos pero los conciertos se disfrutan”, dijo Baglini en esas presentaciones, según recordó Sanz.

“Unos meses antes (en 2019) tuve el orgullo de que me diera el premio Konex al mejor legislador de la década. El había ganado el de la década anterior, un lujo”, reseñó también Sanz.

Durante su paso por la Cámara de Diputados, Baglini asumió una fuerte defensa de la gestión del ex presidente Raúl Alfonsín y luego se inscribió entre los principales opositores al gobierno posterior, que encabezó el peronista Carlos Menem.

Roles

Baglini, además, fue presidente de la UCR y de la comisión de Presupuesto y Hacienda y vicepresidente de la Cámara baja. Luego lideró la convención nacional del radicalismo.

En 2001 fue elegido senador nacional. Participó en la negociación del megacanje de la deuda externa, apoyando la iniciativa del ex presidente Fernando de la Rúa.

Tras su paso por el Senado, fue asesor de la UCR en materia económica y, a partir de 2008, colaboró con el vicepresidente Julio Cobos en la reorganización del partido en territorio mendocino.

Finalmente, Baglini abandonó casi toda su actuación política en 2010, tras pasar largo tiempo internado por un pico de estrés.

El teorema

La muerte de Baglini reactualizó el debate sobre el teorema que lleva su nombre, popular en el ambiente político, que postula la adopción de definiciones de mayor moderación —lo que algunos definen como racionalidad— programática a medida que se incrementan las chances de acceder al poder.

El llamado teorema de Baglini fue, de ese modo, una creación del propio dirigente que se popularizó a mediados de la década del 80, cuando el entonces legislador radical buscaba replicar los cuestionamientos que recibía la gestión de Raúl Alfonsín, sobre todo en materia económica.

A medida que la apelación al teorema de Baglini se extendía por el ambiente político, su autor se mostraba cada vez más convencido de su utilidad.

“Es una observación de la realidad y se aplica en todos lados, es universal”, llegó a decir. Sin embargo, la líder de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, quien compartió con Baglini el origen partidario en la UCR, cuestionó la máxima del mendocino y la calificó como “una norma inmoral”.

Analistas y actores políticos de la historia argentina reciente cuestionaron la supuesta validez universal de la invención de Baglini y la ubicaron como una mera hipótesis, “que en algunos casos se ha cumplido”.

Según esas opiniones, no necesariamente un político adopta posiciones más racionales cuando se percibe con chances reales de acceder al gobierno.

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