Política

Moyano rompió con el kirchnerismo y lanzó advertencias al gobierno

El jefe de la CGT renunció a sus cargos en el Partido Justicialista durante un duro discurso en Huracán. Reclamó la deuda por las obras sociales y el incremento al mínimo no imponible.

Viernes 16 de Diciembre de 2011

El líder de la CGT, Hugo Moyano, renunció a la presidencia interina del PJ bonaerense y a la vicepresidencia primera del PJ nacional, reclamó al gobierno una abultada deuda por las obras sociales así como el incremento del mínimo no imponible y advirtió, de cara a las paritarias, que la "crisis" no la pagarán los trabajadores.

En un duro discurso pronunciado en el acto por el Día del Trabajador Camionero en el estadio de Huracán y ante unos 70 mil trabajadores de todo el país, el dirigente reclamó al gobierno que "aumente el mínimo no imponible" a las ganancias, que no impongan un porcentaje de aumentos salariales y aumenten las asignaciones familiares, para que "la crisis no la paguen los trabajadores". Tras acusar a la administración de Cristina Fernández por la "megadenuncia" contra las obras sociales, como "estrategia" armada por el gobierno "a partir de 2008 contra toda la dirigencia sindical", reclamó que "devuelvan de 12 a 15 mil millones de pesos que se quedaron de las obras sociales" y advirtió: "No se confundan, porque del 54 por ciento que sacó la presidenta -en las últimas elecciones- el 50 por ciento es de los trabajadores".

Condiciones. El líder de la CGT advirtió sobre la "inflación" y las próximas paritarias, pidió "voluntad del empresariado de contener los precios, que no sigan aumentando", a la vez que reclamó cambios en el mínimo no imponible a las ganancias para que "la crisis no la paguen los trabajadores, que paguen los que este gobierno se encargó de decir: los que se enriquecieron con este modelo, los grupos concentrados de poder. Si no -advirtió- es imposible sentarse a negociar". Moyano respondió al discurso de reasunción de la jefa del Estado, al señalar que "los trabajadores no extorsionamos ni chantajeamos" y advirtió que "algunos" desde el gobierno lo critican "porque no les gusta que un negro, un laburante de pelos duros, opine de política".

Desde un palco ubicado en el medio de la cancha de Huracán, Moyano estuvo acompañado por sus dos hijos, Pablo y Facundo entre otros dirigentes afines como Omar Viviani (Taxistas), Omar Plaini (Canillitas), Julio Piumato (Judiciales), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), el titular del gremio de Aeronavegantes el barrionuevista Roberto Cirielli, así como también la totalidad de la plana mayor del gremio de camioneros a nivel nacional y la dirigente Silvia Vázquez.

Bajo una copiosa lluvia que por momentos lo obligó a suspender su discurso: "Algunos deben estar rezando para que me calle", ironizó, Moyano anunció directamente su ruptura con el Partido Justicialista, tanto el bonaerense como el nacional, que tras la muerte de Kirchner y el triunfo electoral de Cristina Fernández quedó virtualmente paralizado y alineado a las órdenes que emanan de la Casa Rosada. Moyano centró su discurso en tres ejes: "la política, las obras sociales y lo estrictamente sindical".

El portazo. Apenas comenzó el acto, anunció: "He ocupado la presidencia Interina pero tengo que ser sincero: el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires, uno de los instrumentos más importantes que ha tenido el peronismo, ha dejado absolutamente de tener ninguna trascendencia política. En este momento ,presento la renuncia". .

"El PJ bonaerense es una cáscara vacía, está falto de peronismo y presento la renuncia también al PJ en el orden nacional" porque "no tengo vocación de bufón". Antes había recordado cuando en 2008, en plena crisis por el campo, le "pidieron 25 camioneros. Hemos apoyado. Hoy cualquiera es oficialista, pero yo me pregunto dónde estaban cuando las papas quemaban". Sin identificar a sus interlocutores, el sindicalista recordó que "nos pidieron que fuéramos a Ceibas, Entre Ríos, con el conflicto del campo" y se preguntó ante la multitud: "¿Se acuerdan cuando nos pidieron a los camioneros 25 choferes?".

Unificación

Luis Barrionuevo reconoció su voluntad de lograr la “unificación del movimiento obrero” y su encolumnamiento con Hugo Moyano, luego del duro discurso. “Después de escucharlo a Moyano, yo ya tengo secretario general. Mi secretario general en la CGT es Hugo Moyano”, afirmó el dirigente gastronómico y titular de la CGT Azul y Blanca.

El patrón de la vereda

(Por Mauricio Maronna / La Capital). _ Más temprano que tarde, Hugo Moyano generó la primera fisura trascendente en el interior del justicialismo respecto a la relación con Cristina Fernández y le puso mayor tensión al estado de Guerra Fría entre la CGT y la presidenta. Un mix de razones operó para que aparezca sobre escena el conflicto: el ninguneo de la jefa del Estado y el temor por el avance sobre las obras sociales.
  Moyano pasó ayer una contundente factura sobre algunos de los deberes que el gobierno le encomendó para mantener el control de la calle. Reservó otros para el caso de que sea necesario extender el conflicto. La pésima relación con Cristina hizo que en algún momento el jefe de la CGT lucubrase la idea de crear un partido político propio que, según dijeron sindicalistas a La Capital, hasta tenía nombre propio: Partido Laborista. El vendaval de votos en favor de la reelección de la presidenta puso en el freezer esa intención.
  Además del rechazo de la presidenta a los usos y formas del líder camionero, una cuestión vivencial complica hasta la conexión humana entre los protagonistas de la historia: Moyano tuvo una fortísima discusión con Kirchner la noche previa a su muerte por cuestiones relativas al PJ bonaerense. Sólo los íntimos sabrán cómo procesó Cristina esa situación.
  El discurso del titular de la CGT se pareció ayer al de alguien que puja para que lo sienten en un lugar destacado de la mesa principal, con la amenaza de tirar del mantel si eso no se produce. Moyano admitió que algunos de sus afiliados al Sindicato de Camioneros (y él mismo) actuó como fuerza de choque para apretar a quienes llevaban adelante la protesta durante la crisis del campo en la provincia de Entre Ríos. Nada dijo, en cambio, sobre los bloqueos a Clarín y La Nación. Por ahora.
  El silencio con que el gobierno se manejó tras el acto en Huracán demuestra que a la hora de salir a criticar al compañero Moyano muchos esperan la venia presidencial. Se trata, y se tratará, de un personaje central en la historia del relato kirchnerista.

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