Política

Miles de personas en el Monumento y en varias ciudades del país hacen sonar sus cacerolas en el 8N

La protesta contra las políticas de gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene su epicentro en el Obelisco porteño.

Jueves 08 de Noviembre de 2012

Miles de personas hacen sonar esta noche sus cacerolas y bocinas en nuestra ciudad, la Capital Federal y otras ciudades de Argentina en protesta contra las políticas de gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El tradicional Monumento a la Bandera comenzó a poblarse apenas cayó el sol, igual que en la protesta cacerolera del 13 de septiermbre pasado, y con variados reclamos entonan cánticos. Entre la multitud concentrada en el Monumento, familiares de Walter Serra reclamaron por la aparición del joven desaparecido hace unos días en pleno centro rosarino.

La variedad de los reclamos iban desde mayor seguridad, contra la inflación, la falta de trabajo y la corrupción, pero mayoritariamente se centraba en contra de la figura de la presidenta argentina.

SIn carteles de agrupaciones políticas o sindicales, y mayormente con banderas argentinas, la movilización se desarrolla en Rosario con tranquilidad, ya que no hubo ni hay incidentes y unos 50 policías custodian las inmediaciones del parque a la Bandera, donde se desarrolla la protesta.

En tanto, el Obelisco en la céntrica avenida 9 de Julio porteña se convirtió en el punto de reunión, desde donde los manifestantes planean marchar a la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno.

También hubo manifestaciones en diversos puntos de los suburbios y frente a la residencia presidencial de la localidad de Olivos, en el norte del Gran Buenos Aires, como también en varias ciudades de otras provincias.

“No a la corrupción”, “Basta de inseguridad”, “No a la re-reelección”, fueron algunas de las consignas coreadas por los manifestantes, muchos de ellos envueltos en banderas argentinas.

Miles de personas marchaban esta tarde por las principales vías del centro porteño hasta el Obelisco portando banderas argentinas y haciendo sonar sus cacerolas, en el marco de la protesta conocida como “8N”.

La principal columna de manifestantes circulaba por la Avenida Santa Fe, con diversos carteles en repudio a la gestión de la presidenta Cristina Kirchner pero sin identificaciones de ningún partido político.

Los manifestantes también se concentran en otros puntos de la ciudad, como avenida Santa Fe y Callao; Cabildo y Juramento, Belgrano y 9 de Julio y Corrientes y Pueyrredón.

Desde Santa Fe y Callao, centro neurálgico de barrio Norte, pasadas las 19.30 partió una columna que, entre otras consignas, portaban una larga bandera perteneciente, con el signo de luto, en tanto se advertían carteles de la agrupación “La Solano Lima”, que dirige el diputado porteño del PRO Cristian Ritondo.

Las manifestaciones se repetían en las principales ciudades del país. En Córdoba unas 20 mil personas se reunieron en el Patio Olmos, desde donde se inició la marcha. El color lo aportaron los integrantes de una agrupación gaucha del norte provincial, que llegaron en 200 caballos a la zona del Patio Olmos.

En Mar del Plata unos 10 mil personas se concentraron en dos lugares: en la costa frente al hotel Provincial y en la céntrica plaza San Martín.

En Neuquén se registraban movilizaciones en la capital provincial y en otras ciudades de esa provincia, como San Martín de los Andes. Río Negro, Bariloche y General Roca eran los lugares en donde la concurrencia era más numerosa.

La convocatoria al “8N” fue lanzada desde las redes sociales y sin identificación partidaria, como ocurrió en la masiva protesta del pasado 13 de septiembre. Varios dirigentes de la oposición adhirieron a la protesta, pero la mayoría de los políticos decidió no participar para evitar banderías partidarias.

La protesta fue cuestionada y descalificada por el gobierno. El senador del Frente para la Victoria Aníbal Fernández afirmó que “el 8N es un invento de una facción de ultraderecha, paga, la mayoría financiada por la Fundación Pensar, por gente de la Sociedad Rural y por viejos remanentes de lo que fuera el golpe militar, ligado a lo más rancio de la extrema derecha de la Argentina”.

Militantes kirchneristas armaron en tanto intensas campañas en internet en contra del cacerolazo, como las páginas “8N yo no voy” y mensajes vía redes sociales advirtiendo de posibles disturbios y de la presencia de facciones de la ultraderecha.

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario