Política

Messi, la autoestima y la pregunta de Máximo sobre el arreglo con el FMI

La queja del jefe de los diputados del FdT acerca del DNU para destrabar la compra de vacunas sorprendió a propios y extraños

Domingo 11 de Julio de 2021

Lionel Messi y sus compañeros cantaron el himno con la voz en cuello, dos horas antes de que se consume la hazaña deportiva del sábado a la noche en Río de Janeiro, Brasil. Hubo un tiempo, no muy lejano, en que el malabarista de la pelota parecía desconocer hasta la letra de la canción patria, que apenas la murmuraba, entre labios. Ahora, teorizan algunos, con Diego Maradona en el cielo hay algo de la personalidad del astro rosarino —históricamente inhibida— que empieza a emerger. Y se fortalece la autoestima y consigue ganar, por fin, una final difícil y en territorio adversario.

Tal vez por ese cambio de actitud del equipo —y de Messi en particular— por el rutilante triunfo deportivo y la enorme repercusión popular que produjo la obtención de la Copa América, la cúpula política de Frente de Todos (FdT), entre muchos otros dirigentes políticos de distintos signos, Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa salieron muy rápido, tras el pitazo final del árbitro, a celebrar por las redes. Y a asociar el éxito deportivo del equipo con la siempre buscada unidad nacional por objetivos políticos, económicos y culturales comunes.

“Vamos Argentina todavía” escribió CFK a las 22.53 del sábado, tras el triunfo y con los jugadores todavía en el césped, a los abrazos y entre lágrimas. Luego agregó un video de los festejos bajo una intensa nevada en la noche del Calafate: caravana de autos e incluso peatones festejando en la perla turística de Santa Cruz. Ocho minutos después del tuit de Cristina, publicó el presidente. “¡Vamos Argentina! Orgullo. Quiero felicitar y abrazar a nuestro plantel por llevar al país a los más alto. El pueblo argentino siempre recordará que, en tiempos de dolor, sembraron la ilusión y nos dieron una enorme alegría” escribió Alberto Fernández, a las 23.01. Sergio Massa también dijo presente y, a las 23.25, expresó: “Nos unieron estos colores, gracias campeones”.

Mensaje

Con todo, sobre la autoestima y dos días antes de la gloria futbolera, fue Máximo Kirchner quien planteó en su discurso de cierre de su bloque —sesión en Diputados—: “Machacan todo el día diciendo que somos irrelevantes, que nuestro país no tiene destino, que no va a ningún lado, que somos un desastre. Clarín publicó el 24 de enero que no se iban a vacunar los adultos de 18 a 60 sin comorbilidades y hoy tenemos 25 millones de argentinos vacunados”.

Incluso, el jefe de la bancada del FdT sorprendió poniendo en duda la pertinencia política de los términos de DNU con que la Casa Rosada ahora flexibilizó algunos aspectos legales del plexo original de llamada ley de vacunas y que abrió posibilidad concreta de la firma de acuerdos con el laboratorio Moderna y con Pfizer, en pocos días.

Las condiciones para un eventual convenio de repago con el FMI también acicatearon la advertencia del legislador Las condiciones para un eventual convenio de repago con el FMI también acicatearon la advertencia del legislador

“Debemos tener más autoestima como país, ¿o acaso siempre vamos a buscar la validación ajena y no nuestra propia experiencia? Cuando no escuchamos nuestras propias experiencias, terminamos como juguetes de las circunstancias. No quiero ser un juguete que tenga que ceder a los caprichos de laboratorios extranjeros, que con mucha mezquindad buscan siempre doblarle el brazo al gobierno y también al Congreso, que votó una ley de vacunas”, afirmó. Y agregó: “Si un laboratorio nos obligó a cambiar todo el andamiaje, ¿cómo vamos a hacer con el Fondo Monetario (FMI)?”.

Reacciones

La queja de Máximo sobre un asunto políticamente encaminado (DNU, nuevo marco legal y firma con los laboratorios de origen estadounidenses) sonó como impostura para la oposición y causó sorpresa entre algunos de los propios. Sin embargo, pasado el fragor de la sesión, e incluso el grito de Angel Di María en el Maracaná, se entiende mejor la rebeldía del hijo de Cristina, su apelación permanente a la necesidad de recuperar la autoestima y, sobre todo, el destino final de su narrativa, con modo de pregunta y, a la vez, de advertencia, sobre en qué condiciones se arribaría a un eventual convenio de repago con el FMI, cuestión que discutirá incluso en medio de la campaña electoral y sin certezas.

“Cuándo, cómo y en qué tiempo vamos a pagar la deuda (contraída durante el gobierno anterior). Discutamos seriamente eso, salgamos de los posicionamientos de conveniencia, salgamos de los focus groups que nos llevan al precipicio”, abundó un enérgico Kirchner. Para terminar, dirigiéndose a la oposición, y tal vez también al propio equipo de negociación del gobierno nacional: “¿Les parece que podemos pagar (la deuda) en diez años?”. Y con esa pregunta incómoda, y a la vez clave, Máximo se despidió hasta la próxima sesión en el recinto de Diputados.

Interrogantes

En la mesa de trabajo de campaña del FdT reciben informes sobre la presunta falta de encarnadura que estaría experimentando el peronismo kirchnerista en la franja etaria de jóvenes sub 30. Los jóvenes actuales, ya no los que enamoró Néstor Kirchner, incluso en la etapa del “infierno” pos 2001 y con la famosa lapicera como único instrumento de cambio político, no ven rebeldía en el perfil de Alberto. Además de padecer los problemas implacables de la pandemia, que exceden a todos los gobiernos del planeta.

¿Máximo ve el problema y propone más coraje, plantarse con la idea propia, antes de quedar atrapado en el posibilismo insulso? Messi y el equipo que ganó la copa en el Maracaná evocan la metáfora de insistir para ganar con la camiseta celeste y blanca. La política mira y se hace preguntas

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario