Martes 13 de Septiembre de 2011
El caso de la venta de armas a Croacia y Ecuador no fue una causa más para Carlos Menem, ya que fue el expediente que lo llevó a estar seis meses preso en 2001 y lo convirtió en el primer presidente constitucional argentino en afrontar un juicio oral y público, en el que hoy fue absuelto.
Entre junio y noviembre de 2001 Menem estuvo en prisión domiciliaria en una quinta de su amigo y ex titular de la Casa de la Moneda Armando Gostanian, por orden del entonces juez federal Jorge Urso y del fiscal Carlos Stornelli. El ex presidente fue liberado por un fallo de la Corte Suprema, integrada en ese entonces por mayoría de jueces que había nombrado su gobierno, alto tribunal que además consideró que en el caso no había asociación ilícita, por lo que le quitó la causa al fuero federal y se la pasó a la Justicia en lo Penal Económico.
El 16 de octubre de 2008 Menem se convirtió en el primer presidente constitucional sentado en el banquillo de los acusados: comenzó a ser juzgado por haber firmado los decretos que derivaron en el envío de armas a Croacia y Ecuador, países en guerra y con prohibición de comercializar pertrechos de guerra, hecho por el que la Fiscalía pidió para él una condena de ocho años y la Aduana reclamó cinco.
El actual senador bregó por su “absoluta y total inocencia” cuando dijo el 26 de agosto pasado sus últimas palabras frente a los jueces antes del fallo y señaló que “no podía ir a la Aduana para verificar si las armas iban al destino determinado”. Finalmente, el largo camino judicial de Menem, ahora aliado político del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, tuvo un primer final hoy cuando la Justicia lo absolvió de culpa y cargo.
Pero en la causa aún hay por delante un camino que tendrá una nueva escala inmediata en la Cámara Nacional de Casación Penal, ya que la Fiscalía y la Aduana -querellante- anunciaron que, tras conocer los fundamentos de la resolución el 7 de noviembre, apelarán el fallo para procurar una condena para Menem.
Por otra parte, el “record” de Menem de ser el único ex presidente constitucional sometido a juicio oral y público se acabará cuando en el banquillo deba sentarse Fernando de la Rúa por el caso de los sobornos en el Senado para la aprobación de la reforma laboral, caso destapado por el actual jefe de la CGT, Hugo Moyano. Y el propio Menem también deberá en algún momento retornar a ese sitial de los tribunales por la causa del pago de sobresueldos durante su gobierno.