Menéndez sumó en Tucumán su cuarta condena a prisión perpetua
Fue hallado culpable por crímenes de lesa humanidad perpetrados en la Jefatura de Policía En el juicio salieron a la luz registros escritos sobre el destino final de los prisioneros

Viernes 09 de Julio de 2010

El ex jerarca de la dictadura Luciano Benjamín Menéndez recibió ayer la cuarta condena a prisión perpetua, cuando el Tribunal Oral Federal (TOF) de Tucumán lo halló culpable por una veintena de crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en la Jefatura de Policía de San Miguel de Tucumán.

En el marco del juicio en el cual, por primera vez, aparecieron registros escritos sobre el destino final que tuvieron los detenidos ilegales, el Tribunal también condenó a perpetua al ex jefe de la policía tucumana Roberto Heriberto El Tuerto Albornoz, quien perdió el beneficio de la prisión domiciliaria y fue de inmediato remitido a la cárcel común de Villa Urquiza.

También fue condenado a 18 años de encierro (y enviado a la cárcel) el ex policía Luis De Cándido, a quien responsabilizaron por asociación ilícita agravada, violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad y usurpación de inmueble.

Precisamente, su hermano Carlos, también juzgado en el debate oral, recibió tres años de prisión de ejecución condicional por haber usurpado una casa que pertenecía a una de las víctimas del terrorismo de Estado.

En este proceso también había comenzado a ser juzgado el ex gobernador Antonio Domingo Bussi (84), quien fue apartado del proceso por razones de salud, mientras que dos de los militares acusados, Albino Mario Zimmerman (76) y Alberto Cattáneo (81), murieron en marzo y mayo respectivamente.

Este debate tuvo una particularidad: Juan Carlos Clemente, ex militante peronista que estuvo detenido y cuya esposa permanece desaparecida, y que luego fue policía, se presentó como testigo y aportó como prueba listas de detenidos confeccionadas en 1977 por Inteligencia de la Policía de Tucumán, donde figuraba cuál había sido el destino que había tenido cada una de las víctimas.

Según explicó Clemente, en aquel momento se había ganado la confianza de sus carceleros y como esas listas iban a ser quemadas logró acceder a las oficinas con información secreta, las guardó y las retuvo durante las últimas décadas. En un careo, Albornoz lo fustigó y trató de traidor. No obstante, el TOF aceptó los listados como pruebas auténticas.

La de ayer fue la cuarta condena a perpetua para Menéndez. Ya lo sentenciaron dos veces en 2008: en Córdoba por la causa "Brandalisis" por la desaparición de cuatro militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), en 1977; y en Tucumán, junto a Bussi, por la desaparición del ex senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse. Recientemente fue declarado culpable por el crimen del crimen del subcomisario Ricardo Albareda, en Córdoba; y ahora por considerarlo responsable de "los delitos de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravada, torturas seguidas de muerte y homicidio agravado por alevosía". El Tribunal difirió el pronunciamiento sobre la forma de cumplimiento de la pena impuesta a Menéndez y, aunque avalaron un eventual arresto domiciliario, el ex jerarca ya está obligado a cumplir cárcel común en otra de las condenas anteriores.