Política

"Me siento iluminada por dentro", dijo Cristina tras la reunión con el Papa

Cumbre en Roma. El encuentro se realizó inusualmente un domingo, y se extendió por casi dos horas en El Vaticano. Fue la quinta entrevista de ambos.  

Lunes 08 de Junio de 2015

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió ayer con el Papa Francisco en El Vaticano durante casi dos horas, en lo que fue el quinto encuentro entre ambos desde que el ex arzobispo de Buenos Aires fuera elegido el conductor de la Iglesia Católica en 2013.

La entrevista se llevó a cabo en el estudio del aula magna de la sala Paulo VI, comenzó a las 17 de Roma y se prolongó por 1 hora y 48 minutos, tras lo cual fueron presentadas las delegaciones y se intercambiaron obsequios.

Al término del encuentro, la presidenta entregó al Sumo Pontífice numerosos regalos, entre ellos, una pintura del artista argentino, Eugenio Cuttica, del obispo salvadoreño Oscar Romero (1917-1980), el defensor de los pobres, asesinado y recientemente beatificado, y una canasta con productos típicos argentinos. También le obsequió el libro "Los estados continentales y el Mercosur", de Alberto Methol-Ferré, uno de los autores favoritos del pontífice, y una copia del "Martín Fierro", que el Papa cita a menudo en sus audiencias. Francisco, por su parte, le regaló una copia del siglo XI de un ícono de la Virgen de la Ternura.

Cristina, vestida de un estricto color negro pese al calor de Roma, llegó con unos minutos de adelanto al encuentro.

"La presidenta quería una vez más mostrar el afecto y cercanía del pueblo argentino y pedir su bendición para todos sus compatriotas", señaló El Vaticano en un comunicado.

El pontífice a menudo no sostiene reuniones los domingos pero hizo una excepción con Cristina, que se encuentra en Italia para asistir a una conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y visitar una feria mundial en Milán.

"Estoy tan contenta, me siento iluminada por dentro", dijo la mandataria al final del encuentro.

La conversación. "Fue muy bueno, y fue en domingo, a diferencia de otras veces que he venido y ustedes saben que para los católicos el domingo es un día de descanso", aseguró Cristina en una rueda de prensa en el hotel Edén tras el encuentro con Francisco. Recalcó que "fue una reunión muy cálida, muy cordial. Estuvimos charlando sobre los problemas del mundo y de la región. La visita del Papa de ayer (por el sábado) a Sarajevo, su preocupación por lo que considera que está sucediendo, como él dijo, una tercera guerra mundial".

"Y también hablamos de la preocupación que los dos tenemos por la paz y también del incentivo que hay muchas veces desde el sector armamentístico, como él lo ha denunciado, para que surjan los conflictos y no se solucionen", reveló la mandataria.

"Yo creo en un mundo multipolar, él también lo cree. Nos preocupa un mundo sacudido por fanatismos, que podemos decir que esto en Argentina afortunadamente no sucede", explicó la presidenta en esa dirección.

La jefa de Estado agregó que "cuando nos encontramos con el Papa nos gusta hablar mucho de lo regional, de lo global, y lo mejor es que lo hacemos sin esfuerzo. No es que nos esforzamos por no hablar de temas de la Argentina. No lo hacemos porque él hoy tiene un rol global y segundo porque ustedes saben que a mí la política internacional y regional me gusta mucho, me interesa y la vivo con mucha intensidad", expresó Cristina en la rueda de prensa.

"El Papa está muy preocupado por lo que pasa en el mundo y América latina se ha consolidado como una región de paz, en la que no hay diferencias étnicas ni religiosas. Y eso es lo que él acaba de venir de ver en Sarajevo, que es casi la contracara de lo que pasa en nuestra región. Es eso lo que debemos conservar como valor y la unidad, con nuestros matices", pidió Cristina.

La presidenta agregó que "hay intereses encaminados a ver a una América latina dividida sobre la que han pivoteado durante décadas para políticas neoliberales, pero yo creo que la región ha tenido una experiencia muy importante durante la ultima década y más también".

Ante una pregunta sobre si con el Papa habían hablado de temas de la Argentina como por ejemplo el proceso electoral, la presidenta respondió: "No, no hablamos. Imagínense, con todos los problemas que hay, con todo lo que ha pasado; su participación en Cuba, su viaje a Bolivia, su viaje a Sarajevo, su lucha por la paz. Venir a hablar de las Paso no se lo merecía ni él ni yo", explicó, y reveló que de la Argentina "sólo hablamos de la (restauración de la) Basílica de Luján y el sable corvo de San Martín".

Con exiliados. La presidenta también mantuvo ayer una reunión con argentinos residentes en Italia exiliados por razones políticas durante la última dictadura. "Me reuní con hombres y mujeres que tuvieron que partir del país por razones políticas y hoy viven en Roma", señaló Cristina, quien destacó que entre los asistentes estuvo "el hijo de Silvio Frondizi, que vive aquí en Italia, y que su padre fue un reconocidísimo intelectual que fue asesinado por la Triple A" en los años 70. "Me dijo que va a intentar volver a la Argentina, estuvimos con ellos y me entregaron unas cartas muy especiales", afirmó, y añadió que "también estuvo Lita Boitano, presidenta de Familiares de Detenidos y Desaparecidos durante la dictadura cívico-militar".

La FAO distingue a la Argentina

Luego del encuentro de ayer con el Sumo Pontífice, Cristina recibirá hoy el premio de la oficina de Naciones Unidas para la alimentación y agricultura (FAO) a la Argentina por los resultados en la reducción del hambre, uno de los Objetivos del Milenio pactados para el 2015.

El embajador argentino ante la FAO, Claudio Rozencwaig, aseguró que la distinción que recibirá hoy el país por la lucha contra la desnutrición "es muy importante y debe enorgullecer a todos".

"La FAO premia a Argentina por cumplir el primer Objetivo de Milenio, que tiene como meta la reducción del hambre a la mitad. La Argentina está en el lugar máximo con otros países no es que sólo redujo a la mitad la desnutrición, sino que mantuvo durante 25 años el nivel de malnutrición por debajo del 5 por ciento", explicó Rozencwaig.

Agregó que "esto queda de relieve en el informe sobre seguridad alimentaria que acaba de publicar la FAO, en el que Argentina es el único país de las Américas que ha tenido esta performance. Es un gran logro para nuestro país".

"Ha habido una política de Estado, que obviamente ha sido mucho más fuerte en este período, de lucha contra el hambre. Y para mí como embajador es bastante ingrato leer artículos que no tienen en cuenta que estamos hablando de la Argentina como país, y que es un orgullo como argentinos recibir esta distinción. Nos tenemos que sentir todos orgullosos, más allá de las luchas políticas del momento", reflexionó el funcionario.

Además, señaló que "la presidenta recibe el premio como máxima representante del gobierno argentino, votada democráticamente en las urnas. Nos tiene que poner orgullosos, no debe ser objeto de un debate político menor".

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