Massa pegó el batacazo y se medirá con Milei en el balotaje
El candidato oficialista revirtió el resultado adverso de las Paso y tuvo una performance sorprendente. El liberal mantuvo el caudal de votos, pero no le alcanzó. Bullrich se derrumbó y complicó a Juntos. En Rosario ganó UP y en Santa Fe LLA

Lunes 23 de Octubre de 2023

Habrá balotaje el 19 de noviembre próximo, cuando sin dudas se discuta un nuevo modelo de país. Los comicios presidenciales más inciertos desde el regreso de la democracia a la Argentina depararon un batacazo de Unión por la Patria (UP), de la mano de Sergio Massa —36,66 por ciento y el más votado—, quien enfrentará en segunda vuelta a Javier Milei —30%—, el líder de La Libertad Avanza (LLA) que en las Paso de agosto había protagonizado una disrupción tal que quedó posicionado como el favorito para llegar a la Casa Rosada. Patricia Bullrich, la tercera en discordia, tuvo una performance tan pobre (23,83%) que sumió a Juntos por el Cambio (JxC) en una crisis existencial con riesgo terminal.

Entre los varios interrogantes en danza destaca cómo se reconfigurará la coalición opositora con mayoría del PRO y el radicalismo, que hizo la peor elección de su historia. Y a quién le dará su apoyo el ex presidente Mauricio Macri. El centenario partido, incluso la Coalición Cívica (CC), tienen que evaluar rápidamente el convite de Massa a comandar un gobierno de unidad, renovado esta noche por el ganador.

El 19 de noviembre Unión por la Patria y La Libertad Avanza definirán el próximo presidente" El 19 de noviembre Unión por la Patria y La Libertad Avanza definirán el próximo presidente"

Otra cuestión, preliminar, se había centrado en la concurrencia a las urnas. Según la Cámara Nacional Electoral (CNE), aumentó respecto de las primarias del 13 de agosto pasado, cuando votó el 69 por ciento de los empadronados.

Al cierre de los comicios de este domingo, había sufragado el 77 por ciento del padrón. En rigor, la participación más baja en las presidenciales desde 1983. La suma de votos en blanco y nulos no llegó al 3%, menos de la mitad respecto de agosto.

En la primera vuelta ninguna fórmula imantó por encima del 45 por ciento de los votos afirmativos o, por lo menos, el 40% de los sufragios con una diferencia mayor a los diez puntos respecto del binomio que quedó segundo.

El historial argentino refleja sólo un antecedente de balotaje presidencial: en 2015, entre Daniel Scioli (Frente para la Victoria, FpV) y Macri (Cambiemos). La segunda vuelta ungirá ganador al binomio que obtenga la mayor cantidad de votos afirmativos válidamente emitidos.

En las Paso, La Libertad Avanza había cosechado el 29,86 por ciento de los sufragios y se convirtió en la fuerza más votada. Juntos por el Cambio quedó en segundo lugar (28%), mientras que Unión por la Patria obtuvo el 27,28% de los votos. Y no fue a la cita en las urnas el 30,38% del padrón.

Santa Fe (donde los electores alcanzaron el 74 por ciento) fue una de las provincias clave para el jefe del Palacio de Hacienda: aportó más de ocho puntos de crecimiento que alimentaron la remontada de votos.

Claves

Entre las filas del PJ provincial deslizaron a La Capital: “La gente tomó conciencia de lo que es Milei y, en paralelo, tuvimos una enorme movilización”. En el departamento Rosario, a su vez, Massa fue el candidato más votado.

En Mendoza, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Unión por la Patria no se acercó a la victoria pero pegó una levantada, al tiempo que Milei bajó en cantidad de votos. Massa también recuperó el liderazgo en el NEA y el NOA.

Pero otro factor que potenció la remontada de UP fue el amplio triunfo de Axel Kicillof, reelecto gobernador de Buenos Aires: se alzó con el 44,86 por ciento de los votos contra el 26,64% de Néstor Grindetti (Juntos por el Cambio), seguido por Carolina Píparo (La Libertad Avanza). De hecho, en Lomas de Zamora pareció no haber tallado el affaire del ex intendente y renunciante funcionario provincial Martín Insaurralde —ganó Federico Otermín, su sucesor—.

En agosto, Milei se había impuesto en 16 provincias del país, convirtiéndolo en el candidato más votado, entre ellas Santa Fe (el primer desafío personal del economista en la bota) y Córdoba. Y ganó por escaso margen en Rosario.

Pero, con múltiples luces rojas encendidas en el tablero de control, Massa se calzó el ajustado traje de ministro-candidato, le imprimió a la campaña un entusiasmo full time y procuró mantenerse en el centro.

En ese contexto, el fundador del Frente Renovador (FR) llegó a las generales tonificado por un rival directo que, empecinado en lanzar consignas de escasa razonabilidad o cometer errores políticamente graves como emprenderla contra el Vaticano, aumentó su imagen negativa y le allanó el camino a una emoción tan natural como el miedo.

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Luego de un triunfo en las Paso que le permitió sortear el bipartidismo, el ultraliberal se dedicó a instalar la idea de que un triunfo en primera vuelta era viable. Pero, paradójicamente, no pocas referencias de LLA obraron en sentido contrario. Y la seducción de lo novedoso pareció trocar hacia el temor.

En los días por venir también habrá que mensurar si, como ocurrió con Milei, el postulante de UP fue destinatario de un voto oculto. Por lo pronto, el libertario subió al escenario decidido a pescar los votos de Bullrich y el resto del PRO.

Bullrich, por su parte, nunca lució cómoda en la campaña hacia las generales: tras superar un interna —a la luz de los hechos— innecesariamente feroz con el alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se vio obligada a recalcular una apuesta contra el kirchnerismo que, en realidad, supo doblar Milei.

Pero ni siquiera la aparente remontada tras el segundo debate presidencial alcanzó. Tampoco el eventual apoyo de quienes no fueron a votar en las primarias o de aquellos que en agosto buscaron castigar al gobierno, pero que ahora sintieron temor frente a un empoderado Milei. Por eso, Juntos por el Cambio, que dos años atrás prometía comerse la cancha, navega ahora aguas turbulentas.

También fue importante la determinación de quienes apoyaron a Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País, HNP): alcanzó el 6,7 por ciento, se fortaleció a nivel nacional y aportará musculatura política para garantizar gobernabilidad en un Congreso fragmentado.

Myriam Bregman (Frente de Izquierda-Unidad, FIT-U) retuvo lo logrado en la performance previa. El sector buscaba tonificar su rol legislativo y ahora deberá asentar una definición política de cara al balotaje.

Superado el inédito escenario de tres tercios y activada la cuenta regresiva para la segunda vuelta, Santa Fe definió la distribución de sus bancas en Diputados de la Nación: el reparto de las diez poltronas en juego se dio entre cuatro fuerzas (La Libertad Avanza, Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y Hacemos por Nuestro País).

A nivel nacional en la Cámara baja, UP —con 104 bancas— continuará desde diciembre como primera minoría, con menor cantidad de escaños que en la actualidad aunque mayor diferencia sobre Juntos por el Cambio (94), que también resignó lugares frente a La Libertad Avanza (LLA), tercera fuerza (39).

En el Senado, La Libertad Avanza consiguió sus primeros legisladores, mientras que Unión por la Patria y JxC recambiaron nombres.

Postales

El resultado de la décima elección presidencial en casi 40 años revela también que, por primera vez, la fuerza política que ganó las primarias no pudo retener la punta en las generales.

En lo inmediato, promete un impacto tranquilizador en los mercados hiperexcitados y la apertura de un nuevo ciclo político en el país.

También refleja que, así como el voto negativo puede expresar bronca, puede desembocar en una señal de miedo (potenciada por la impronta de los actores principales). Y que no toda elección implica una evaluación lapidaria de una gestión.

Massa y Milei se verán las caras el 12 de noviembre en un nuevo debate. Siete días después, llegará el segundo round" Massa y Milei se verán las caras el 12 de noviembre en un nuevo debate. Siete días después, llegará el segundo round"

Pero, tanto para los vencedores como para los vencidos, el día después no debe soslayar el estado de situación: una década de estancamiento económico, inflación que amplifica la crisis del bolsillo, tres presidentes consecutivos con saldo negativo y desequilibrio de representatividad abonado por el hartazgo de la grieta.

Massa y Milei ya comenzaron a pescar en otro gran espejo de votos. El tiempo es veloz y, a la par de la actualización de estrategias de campaña, se verán las caras el 12 de noviembre en un nuevo debate presidencial. Siete días después, llegará el segundo round.