Martes 13 de Noviembre de 2018
El megaoperativo para garantizar la seguridad a todos los mandatarios que participarán de la Cumbre del G-20 en la ciudad de Buenos Aires, entre el 30 de noviembre y el 1º de diciembre próximo, contará con más de 13.400 efectivos de diferentes fuerzas federales.
En principio, toda el área que rodea el centro de convenciones de Costa Salguero estará dividida en tres anillos, cada uno a cargo de una fuerza distinta.
Unos 5 mil efectivos de Gendarmería se encargarán de controlar el tercer anillo. Tendrán nueve puestos en sentido paralelo al río: los dos primeros se ubicarán en avenida Rafael Obligado y La Pampa y en Leopoldo Lugones y La Pampa.
Los controles continuarán a lo largo de Lugones y la autopista Illia, hasta el último puesto, que se ubicará a la altura de Padre Carlos Mugica, cerca de la estación de Retiro.
Gendarmería deberá impedir el ingreso de cualquier persona ajena al evento, como también "repeler cualquier hecho que amenace su normal desarrollo".
También implementará "acciones de bloqueo frente a la aproximación de turbas". El edificio Centinela (sede de la fuerza) será uno de los puntos seguros en caso de ser necesaria una evacuación terrestre.
El segundo anillo estará custodiado por Prefectura Naval. Sus ocho puestos de control se ubicarán a lo largo de las avenidas Rafael Obligado y Ramón Castillo hasta las inmediaciones de la dársena E. A su vez, deberá dar "cobertura de seguridad a toda la zona fluvial y al sector portuario". El primer anillo rodeará al aeroparque Jorge Newbery con personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y grupos antidisturbios. También abarcará el predio de Costa Salguero, donde se desplegará la Policía Federal.
Los efectivos de la Federal tendrán a su cargo la protección personal de cada primer mandatario, canciller y primera dama, en coordinación con los equipos de guardaespaldas que cada mandatario traiga. La Brigada de Explosivos hará el control previo de todas las instalaciones.
El desarrollo del operativo estará monitoreado por un comando Unificado con representantes de todas las fuerzas desplegadas.
Además, la Policía de la Ciudad colaborará con la vigilancia de los alojamientos utilizados por las distintas delegaciones diplomáticas y mantendrá la presencia de efectivos por fuera del tercer anillo (en las zonas del cementerio de la Recoleta, plaza San Martín y Retiro) para alertar en caso de cualquier alteración del orden público.
Finalmente, la Policía Bonaerense será la encargada de controlar la seguridad del trayecto entre el aeropuerto de Ezeiza y la Capital Federal.