Jueves 02 de Junio de 2016
El fiscal Guillermo Marijuan encabezó ayer en Río Gallegos un allanamiento en la casa de una de las hijas de Lázaro Báez, Luciana, y mantuvo allí una inesperada reunión reservada con un hermano de la propietaria, Leandro, quien había recusado al juez Sebastián Casanello.
A la salida de la casa ubicada en Alcorta 741 de la capital santacruceña, el fiscal a cargo de la causa por lavado de dinero contra las familias Báez y Kirchner se limitó a afirmar que fue una reunión "cordial y reservada".
"No sabía que iba a estar", afirmó el fiscal en referencia a Leandro Báez, a quien Marijuan la semana pasada ofreció ser "colaborador" en la causa luego de que acusara a Casanello de centralizar la investigación en el dueño de Austral Construcciones para desligar a Cristina, Máximo Kirchner y otros ex funcionarios.
Entre otras cosas, Leandro Báez, de 26 años, acusó a Casanello de haber mantenido reuniones con la entonces presidenta en la residencia de Olivos, lo que fue negado por la ex mandataria y por el magistrado.
El allanamiento en la casa de la hija mayor de Báez se extendió por más de una hora y a la salida el fiscal agregó que no se retiraron objetos y que "estaban sus familiares": "Fue todo bien, todo cordial", señaló.