Política

Macri: "Rosario está peor que el resto del país en materia de inseguridad"

El candidato presidencial deja frases y conceptos picantes en su entrevista con LaCapital, a la que accede luego de recibir a los familiares del arquitecto Sandro Procopio, asesinado en ocasión de robo.

Domingo 20 de Septiembre de 2015

“El kirchnerismo se terminó. Ellos se terminaron”, sentencia Mauricio Mauricio Macri cuando se le pregunta por qué Cambiemos no ofreció una resistencia más combativa frente a la andanada de acusaciones contra Fernando Niembro, quien terminó renunciando a su candidatura.

El candidato presidencial deja frases y conceptos picantes en su entrevista con La Capital, a la que accede luego de recibir a los familiares del arquitecto Sandro Procopio, asesinado en ocasión de robo. El jefe de Gobierno porteño sostiene que “Rosario está peor que el resto del país” en materia de inseguridad, promete que “pacificará en los primeros cien días días” de un eventual gobierno suyo a los barrios más violentos y promete trabajar “codo a codo” con Miguel Lifschitz.

—¿El caso Niembro explica por qué mucha gente no se atreve a dar el salto de la actividad privada a la política?

—Obviamente. Es claro que los que están, primero, no quieren perder el poder y hacen cualquier cosa para lograrlo. Y lo que hacen es tratar de agredir y descalificar a aquellos que vienen desde afuera de la política. A mí me pasó exactamente lo mismo desde que comencé en la política.

—Niembro renuncia a la candidatura y, mientras, el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, tiene un doble procesamiento. ¿Van a hacer eje en esa dualidad?

—Y sí, claramente. Porque el kirchnerismo quiere decir que somos iguales, pero no lo somos. Nosotros creemos que el que gobierna no sólo tiene que dialogar y escuchar, también tiene que rendir cuentas. No puede hacer lo que se le ocurra con el Estado, como ellos han hecho. No hay mayor aberración que estemos por cerrar el año con un déficit que se multiplica por 5, de 50 mil millones a 250 mil millones sin ningún permiso del Congreso. ¿Me entiende de lo que estamos hablando? 200 mil millones de pesos está gastando este gobierno sin control alguno. Y estamos como anestesiados, no decimos nada, aceptamos que ellos puedan hacer lo que quieran con nuestros recursos, sin rendir cuentas.

—De acá hasta el final de la campaña todo parece enmarcado en denuncias, contradenuncias; acción, reacción. ¿Está preparado para soportar lo que se viene?

—Sí. El apoyo de la gente me llena de energía, me genera confianza y tranquilidad. Ellos se están yendo, ellos se terminan, y van a hacer todas las suciedades que puedan de acá hasta el final. Pero se terminó, y el kirchnerismo quedará como una hojita muy chiquita en la historia, porque vamos poner en marcha el país, vamos a hacerlo crecer, vamos a llevar a Santa Fe al mundo. Hay que darle a los santafesinos las oportunidades de trabajo, seguridad, parar el avance del narcotráfico que tanto afecta a Rosario, trabajando codo a codo con el gobernador electo, Lifschitz. Espero que él se comprometa con este tema. Recién estuve con la familia Procopio, y es tremendo lo que está pasando en Rosario. El nivel de pérdida de las garantías mínimas en materia de seguridad. Ahora se dice que van a enjaular a los colectiveros... ¿El camino es enjaular a los que se portan bien y no meter presos a los que se portan mal?

—Desde el gobierno santafesino dicen: “La inseguridad está en todos lados, esto ocurre en todos lados”.

—No, Rosario está peor que el resto del país. A Rosario la suerte que ha tenido por ser una ciudad portuaria, que le da tantas oportunidadades, ahora le juega en contra. En Rosario se ha radicado muchísimo más que en el resto la presencia de bandas de narcotráfico que aumentan los conflictos entre ellos para dominar territorios, generan muertas directas de los jóvenes que son parte de las bandas, con muertes de inocentes en el medio. La presencia de esas bandas hace que el lugar del mercado donde más drogas se vende sea acá en Rosario. Rosario tiene indicadores peores al resto. Tiene el doble de asesinatos por habitante que San Pablo, que era la peor ciudad de América latina.

—¿Cuál sería la primera medida destinada a Rosario?

—En materia de seguridad, dentro de la agencia que vamos a crear contra el crimen organizado, en los primeros cien días vamos a pacificar los barrios más complejos. Ahí entraremos, para terminar con las cocinas de paco y limpiar de armas las villas y lograr que esos barrios recuperen la tranquilidad.

—¿Se reunió con Lifschitz?

—No todavía. Cuando termine la campaña presidencial lo voy a convocar porque yo quiero trabajar con todos los gobernadores y tengo un compromiso con los santafesinos, más allá de que Miguel Del Sel no haya sido electo gobernador. El compromiso es ayudarlos a crecer y, sobre todo, ayudarlos a recuperar la tranquilidad.

—La de Santa Fe debe haber sido la única elección en décadas que se definió por 1.400 votos. ¿Sigue pensando que hubo cosas raras?

—Ya di vuelta la página, prefiero no volver atrás, y espero que Lifschitz aproveche esta oportunidad que tiene el socialismo. Los santafesinos reclaman un cambio, y él tiene que hacerlo. Es un hombre capaz, espero que lo haga.

—¿No le sobra un candidato a la oposición en este proceso hacia las elecciones generales? ¿Se le puede ganar al peronismo sin polarización extrema?

—A partir de ahora ocurrirá eso. Cambiemos tomó la responsabilidad de representar el cambio que quiere la mayoría de los argentinos. Después del 25 de octubre esperamos sumar no sólo a los peronistas que no están de acuerdo con el kirchnerismo sino también a los socialistas, a los partidos de izquierda. pero también a los médicos, a las enfermeras, a los docentes, a los emprendedores, a los líderes sindicales. Quiero sumar a todos para poner a la Argentina en marcha, para volver a ser un país en el que se trabaja, se escucha, no se agrede.

—¿Cómo es la relación con Massa? Llegan informaciones cruzadas sobre acercamientos, alejamientos, conversaciones, desmentidas.

—Confío en que Massa y los que lo votaron va a acompañar en segunda vuelta la idea de un cambio que venga a unir y a generar oportunidades para crecer, esa es la idea. Massa ha manifestado que no quiere la continuidad del gobierno, bueno, acá va a tener una oportunidad.

—¿Pero usted no necesita ahora esos votos que en la primaria fueron a Massa o De la Sota?

—Sí, y eso va a pasar. Van a venir muchos ahora y muchos más luego del 25 de octubre.

—¿No ve un escenario con Scioli ganando en primera vuelta?

—Siento que Cambiemos estará arriba de 30 y el Frente para la Victoria por debajo de los 40 puntos. Por eso, insisto, necesitamos el apoyo de votantes de De la Sota, Massa, Stolbizer. Tenemos que consolidar Cambiemos para llegar a la segunda vuelta.

—En Santa Fe también necesitará votantes de Binner, además de los de Reutemann. En ese sentido le vino muy bien el apoyo de la UCR santafesina.

—Estoy muy contento de que los radicales santafesinos se hayan sumado a Cambiemos, más allá de que mi boleta sea con Reutemann y Martínez. Valoro el apoyo de Mario Barletta, quien es un dirigente muy serio, y de José Corral, quien es un gran intendente. Bienvenidos.

—¿No se enojó Reutemann por este apoyo radical?

—No, no. Nuestra boleta es la de Cambiemos, pero valoramos el apoyo de los radicales.

—¿Le sorprendió que Bonfatti haya dicho que no lo votaría a usted en segunda vuelta? “No voy a votar al candidato de la derecha”, manifestó hace un tiempo.

—Es un poco antiguo decir eso. Ya se demostró que nuestra propuesta es moderna, busca poner a la Argentina en el siglo XXI. La gestión en la ciudad de Buenos Aires demuestra nuestro compromiso con la inclusión social, la salud pública, seguridad, transporte público de calidad. Bonfatti debería tomarse algunos días más cuando va a la ciudad de Buenos Aires y mirar lo que hemos hecho.

—¿Cómo cubriría las vacantes en la Corte?

—Propondría juristas ejemplares, que estén a la altura de lo que es Carlos Fayt y defiendan la Constitución nacional. No quiero a jueces de la Corte que sean amigos del presidente.

—Muchos dirigentes del PRO dicen que quieren castigar más duramente al kirchnerismo, buscar un discurso más agresivo. Y que con el caso Niembro lo que faltaron fueron respuestas políticas.

—Yo prefiero hablar del futuro. Ellos se terminaron. Mire todo lo de Tucumán; mi modelo no es José Alperovich. Creo en un país federal, independencia en las provincias, respeto al Poder Judicial. Scioli quiere más de lo mismo: concentrar poder, maltratar, no aceptar opiniones diferentes. Ya lo sufrió Carlitos Tevez.

 

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