Política

Luppi: "Nunca antes vi un gobierno tan sensato y equilibrado para gobernar"

El actor Federico Luppi crítico de Cobos y al sistema financiero. Asegura que no es ni será peronista, pero que a la Ley de Propiedad Intelectual la reglamentó el gobierno de Cristina, que se hizo eco de una lucha muy antigua. Está en el país filmando una película sobre el corralito.

Lunes 02 de Marzo de 2009

Volvió al país para filmar un guión sobre el corralito, Verano amargo, dirigido por Juan Carlos Desanzo, en San Luis. Tan sincero como siempre, el actor Federico Luppi analiza la realidad actual en una entrevista que concedió al diario Perfil.

—¿Había visto otro film sobre este tema?
—No. Lo más curioso es que cuando se haga éste, seré el actor que estuvo en las dos películas más emblemáticas sobre las estafas financieras y morales. Plata dulce fue la primera estafa argentina impulsada por Martínez de Hoz y sus “Chicago boys”, con el déme dos. Una de las tantas piedritas de vidrio que la gente compró.

—¿A partir de esta última estafa decidió quedarse en España?
—Me fui porque me quedé sin un centavo, y esto no es un eufemismo. Levantarme todos los días a las seis de la mañana para hacer la cola en el banco, para que me dieran cien dólares de mi dinero, lo sentía como un zafarrancho moral y afectivo desastroso. Viendo además, que los políticos del momento, desde Duhalde y De Mendiguren hasta el staff del gabinete del inoperante de De la Rúa, miraban todo como si ellos fuesen representantes del parlamento finlandés. Nunca tuve tan claro y descaradamente doloroso el destino su-damericano de la vida de uno. Por eso me fui a Madrid, para recuperar mi verticalidad y mi salud. Fue una experiencia importante porque me permitió entender en carne propia, sin ningún camino filosófico o racional, que hay ciertas instituciones del sistema capitalista que están hechas para lo contrario de lo que uno piensa. Por ejemplo, los bancos no están para ahorrar el dinero del cliente, sino para juntarlo y robarlo. Cuando ocurre un crack bancario en el mundo, como ahora en los Estados Unidos, la ayuda de los Estados va para los bancos, no para los ciudadanos que tienen hipotecas. Cuando ganan privatizan las ganancias, pero cuando pierden socializan las pérdidas. Ahora entiendo casi a la perfección el discurso mentiroso y perverso de todos los economistas, quienes buscan ocultar sus futuros robos; llámense las AFJP o bancos privados extranjeros en la Argentina, no importa el nombre, están planteados para robar.

—¿Los actores no son usados por los políticos?
—A mí nunca me usaron. Toda mi vida fui consciente, cuando firmé un manifiesto o estuve en un acto, aun sabiendo que una parte mía podía ser usada. Nunca tuve temor de aparecer como camarada de ruta. Si tengo que apostar por tal o cual hecho político, es natural –como decía Sartre– que a veces haya que meter el brazo en la mierda.

—¿Eso lo sintió cuando fue a Olivos? Los actores fueron a agradecer un decreto...
—Eso no es para nada así. Durante sesenta años se discutió el derecho; ningún gobierno ni tiránico ni democrático lo había firmado y éste lo hizo. No nos dio nada, decidió por inteligencia, oportunismo, llámalo como quieras, pero hizo lo que nadie había hecho. Me invitaron a refrendar con mi presencia y acepté. Me pregunto por qué los lecheros, los ganaderos y todos los empresarios que van a pedir nunca los veo agradeciendo. La Presidenta no nos dio nada, este gobierno se hizo eco de una lucha muy antigua. En cuanto a los medios, deberían comprender que hoy el partido de la derecha son los medios. No soy ni seré peronista, pero nunca antes había visto un gobierno tan sensato y equilibrado para gobernar. Pero todos los días veo agresión y descalificación contra la primera mandataria y ecos de desestabilizar.

—¿No ve fallas en la comunicación?
—Hay una permanente descalificación y me pregunto por qué nada le viene bien. Sacaron la Ley 125 por Cobos, él debería haber votado lo que pensaba y luego irse a su casa. Se quedó para tener una oficina gratis y hacer su campaña política, que se la estamos pagando todos. Hay un feroz gorilismo con doce candidatos presidenciales. No veo que exista mordaza, pero sí noto actitudes golpistas en la oposición.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario