Luego de la derrota electoral, JxC se rompe en varias partes
Macri y Bullrich dieron el volantazo a favor de Milei. Larreta y la UCR toman distancia y juegan a la prescindencia para el balotaje.

Jueves 26 de Octubre de 2023

Con el apoyo explícito a la fórmula Milei-Villaroel, Mauricio Macri y Patricia Bullrich aceleraron en la curva, con el precipicio abajo, y se llevaron puesto a una parte del PRO, a los socios de la UCR, y a la Coalición Cívica, entre otros. Fue una expresión superestructural de un estallido que ya estaba en la calle desde la noche del domingo. Cuando los votos contabilizados volvieron a colocar a Unión por la Patria (UxP) muy cerca del poder, otra vez un presidente peronista en el sillón de Rivadavia. El quinto, de los seis presidentes electos durante el siglo XXI, incluyendo a quien sea nominado el próximo 19 de noviembre.

La decisión de Macri–Bullrich enfureció a parte de sus socios y le puso fecha de defunción a Juntos por el Cambio (JxC), que, como era cantado luego del domingo, se terminó como experiencia político electoral. El esquema de unidad de la centro-derecha que llevó a Macri a presidente en 2015 llegó a su fin. Y desde hoy se abre un reacomodamiento de ese conglomerado político, que tendrá al menos tres terminales políticas: por un lado, el obvio aporte a Milei que buscará llegar todo lo más lejos que pueda el próximo 19 de noviembre.

No solo los radicales rompieron con Bullrich, también Horacio Rodríguez Larreta le dijo no al tándem Macri – Bullrich, y en línea con la posición mayoritaria de la UCR se inclinó por la prescindencia: ni Massa ni Milei.

La Libertad Avanza (LLA) tendrá 38 diputados y 8 senadores nacionales: con la fractura que apuraron Bullrich y su compañero de fórmula, Luis Petri, dándole apoyo a Milei, ese frente de LLA se verá engrosado en el ámbito parlamentario, y con aspiraciones a colocarse como la segunda fuerza en ambas cámaras del Congreso.

Una segunda rama del estallido de JxC buscará mantenerse unida bajo el lema “prescindentes para el balotaje / voto blanco / libertad de conciencia para los votantes” y ligada a una decena de gobernadores de las provincias donde JxC en la versión UCR logró ganar. Ese conglomerado, de todos modos, podría quedar como tercera fuerza en el Congreso, una posición muy incómoda para una agrupación que hasta hace pocas semanas se probaba el traje presidencial y se proyectaba como primera fuerza parlamentaria.

Se sabe, el Congreso, a diferencia de los últimos 20 años, a partir del 10 de diciembre próximo tendrá una primera minoría robusta (UxP) pero sin capacidad de quorum propio, como sí ocurrió durante largos períodos en los 40 años de la democracia recuperada. Y luego tendrá otros dos conglomerados opositores medianos.

Finalmente, una cuarta expresión parlamentaria, una fracción posiblemente minoritaria también surgida estallido de JxC (y de aportes de pequeños bloques federales) que hoy se empieza a expresar dramáticamente, será tentada y seducida por un Sergio Massa que asoma aluvional. Con unos 106 diputados, UxP necesitará al menos 23 socios semipermanentes para llegar al número de 129, la mayoría absoluta, que abre el quorum. En el Senado, la posición de UxP será más cómoda, con unos 32 miembros, pero de todos modos necesitará agudizar su ingenio para ampliar la alianza, y llegar al menos al número de 37, la lleve del quorum.

Surge así una nueva configuración peronista, bajo el nombre de UxP, como Massa como vértice superior, multipartidaria, desarrollista, con aportes de pequeños bloques federales, del centro ideológico, aunque anclada fundacionalmente en kirchnerismo puro y duro de la provincia de Buenos Aires, y en los votos peronistas del norte argentino.

El volantazo de Bullrich, que luce forzado, pondrá a prueba su propia fortaleza política para transferirle votos a Milei, pero también pondrá en aprietos a sus socios radicales de JxC. ¿Y si Patricia consigue direccionar gran parte de sus 6,3 millones de votos hacia Milei?, ¿qué suerte correrá ahora la UCR nacional jugando en soledad luego de dos décadas ausencia sistemática en los cuartos oscuros?

La UCR lo sabe, y Macri también: si al partido centenario (escindido de las expresiones electorales de la derecha) le cuentan las costillas en soledad, podría llevarse una sorpresa negativa.