Aborto Legal

Los tiempos están cambiando, y ya no hay bastiones inexpugnables

Tras la victoria en Diputados de quienes auspician la ley de despenalización del aborto, un nuevo escenario se abre en la Cámara de Senadores, que hasta horas antes de la media sanción en el recinto contiguo lucía como un bastión inexpugnable para los verdes.

Viernes 15 de Junio de 2018

Tras la victoria en Diputados de quienes auspician la ley de despenalización del aborto, un nuevo escenario se abre en la Cámara de Senadores, que hasta horas antes de la media sanción en el recinto contiguo lucía como un bastión inexpugnable para los verdes.

A priori, el cambio viene por el lado del peronismo que, con olfato refinado, advierte el impulso decisorio que tomó en las calles, en los medios y en los ambientes culturales la iniciativa por el aborto legal.

El peronista que leyó la escena y definió el partido en Diputados no es un joven dirigente ni un gobernador rebelde. Tampoco un legislador. Y ningún Eternauta. Fue el histórico Carlos Verna, gobernador peronista de La Pampa, el que disciplinó a sus diputados y dio vuelta la tendencia en la mitad de la madrugada.

Ahora, el senador Miguel Pichetto se restrega las manos, anuncia su voto positivo y hace temblar a Cambiemos, que tendrá como referencias a enconados militantes del rechazo, como Federico Pinedo y Esteban Bullrich. Además, la presidenta del cuerpo, Gabriela Michetti, es una propulsora del "no". Mauricio Macri tiene su cuota parte de buena responsabilidad por haber habilitado el debate, pero ahora debería operar para no quedar como el tipo frío e insensible que siempre está detrás de las peores causas. Máxime con el dólar besando los 29 pesos.

Cristina Kirchner levantará la mano por el sí. La ola verde también arrastraría el voto positivo a los dos senadores santafesinos de la oposición. Carlos Reutemann hará causa común con el oficialismo. O no. Eso se definirá en los días por venir. Los posicionamientos están mutando, y esa nueva brisa no deja lugar a las viejas certezas. Como la que decía que el proyecto de despenalización sería infranqueable en la Cámara alta. Ya hay acuerdo de los dos presidentes de los bloques mayoritarios para votar a favor.

El tratamiento y la votación en Diputados dejaron en claro que desaparecieron, y para siempre, las disciplinas partidarias. Y que hay una ausencia estruendosa de líderes. De hecho, ningún sello pudo encauzar los votos, y en todos los bloques hubo senderos bifurcados.

El debate y sus contextos abrieron una grieta en el oficialismo que parece no augurar un buen final: la relación Elisa Carrió-gobierno nacional. "Hasta acá llegué. No influí y no me metí. Pero hasta acá llegué. La próxima, rompo", bramó Lilita, en un carterazo parecido al que propinó cuando se fue del progresismo para armar Cambiemos.

Las grandes triunfadoras fueron las mujeres —jóvenes e intensas— que militaron la causa con pasión y frescura.

Los tiempos están cambiando, canta Bob Dylan. Y Bob siempre tiene razón.

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