Los paros con trasfondo político calientan el conflicto aceitero

El millonario flujo de fondos que los gremios administran enciende alarmas. Las huelgas generan sospechas sobre su real motivación

06:30 hs - Domingo 07 de Junio de 2026

La participación del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) en la campaña electoral de 2025 en Puerto General San Martín y las recientes declaraciones de Daniel Yofra promoviendo paros para cambiar el rumbo económico del Gobierno y defender la conducción de la UOM, encienden las alarmas en las localidades del cordón industrial.

Muchas familias de los trabajadores exponen la preocupación generalizada en torno al millonario flujo de fondos que los sindicatos aceiteros administran bajo total discrecionalidad. La millonaria recaudación en concepto de aportes sindicales, sumada al reciente pedido de un aumento salarial del 20% en un solo mes, genera fuertes sospechas sobre si la verdadera motivación detrás del conflicto es la defensa de los trabajadores o el sostenimiento de una maquinaria de recaudación política sindical.

A tal punto que comienza a pesar cada vez más las internas sindicales como pasó con la reciente elección de Soea. Por su parte Daniel Yofra lanzo una campaña en todos los medios nacionales para posicionarse con el líder del nuevo frente sindical Fresu para combatir al gobierno y para cambiar la CGT o tomar su control. En todas las entrevistas expresa que el paro debe ser por tiempo indeterminado, como única forma de destruir la política económica, y para eso pide niveles muy elevados de mejoras salariales a sabiendas que no serán aceptadas.

De hecho, la industria aceitera le adelantó 13,5% en enero, es decir 600 mil pesos en cada bolsillo de los trabajadores aceiteros, y la inflación actual llego al 12,5%. Ahora pide 20% en un mes, mientras la industria propone lo que siempre se acordó que es seguir el ritmo de inflación sin perder poder adquisitivo. El concepto de salario mínimo que habla Yofra está sin fundamentos, dado que hoy el salario medio de la industria es de 4,9 millones de pesos y el mínimo consolidado llega al mes a 3 millones de pesos.

Campaña electoral 2025

La controversia comenzó a cristalizarse tras las últimas elecciones municipales de 2025 en Puerto General San Martín. Las noticias que comentaban los vecinos de San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes, resonaron con fuerza en las internas políticas locales que vuelven a tomar fuerzas con miras al pos mundial y el comienzo de las estrategias electorales para el 2027. El propio intendente de Puerto San Martín, Carlos De Grandis, en 2025 rompió el silencio en entrevistas exclusivas denunciando una “guerra sucia” y apuntando explícitamente contra la conducción del Soea liderada por Daniel Succi.

Según declaraciones reproducidas por diferentes portales de noticias, De Grandis cuestionó con dureza la utilización de recursos gremiales con fines político-partidarios para financiar la campaña de sectores de la oposición interna, advirtiendo que los propios afiliados "se la van a facturar" a la dirigencia. El quiebre del peronismo local dejó expuesto cómo la estructura del gremio más potente de la región abandonó los límites de la discusión laboral para volcar militancia, logística y capital en una contienda electoral municipal. En la actualidad los trabajadores empiezan a dudar si las líneas internas que dicen ser los representantes, defienden los intereses de los trabajadores o los propios. De hecho la obra social de Soea está en problemas, mas allá que tenga ingresos millonarios por año.

Del reclamo salarial a la caída del plan económico

De manera paralela, el frente nacional del sector acrecienta su retórica beligerante. El secretario general de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Daniel Yofra, radicalizó su discurso en Rosario y la región como así también a nivel nacional, manifestando abiertamente en sus últimas entrevistas que la huelga por tiempo indeterminado es el único camino viable para forzar un cambio radical en la política económica nacional y sacar al actual gobierno.

"No queda otra alternativa que prender fuego el país a través de una huelga por tiempo indeterminado", lanzó Yofra en declaraciones publicadas por el Diario La Capital de Rosario, trasladando el conflicto fuera del ámbito legislativo para llevarlo a un escenario de abierta resistencia civil.

La agudización de las medidas de fuerza coincide, además, con la reciente intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), donde la justicia desplazó a su conducción. Yofra y el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) han tomado este desplazamiento judicial como una declaración de guerra gremial, utilizando la estructura del paro aceitero no solo con fines sectoriales, sino como una herramienta de presión política corporativa para defender al secretario general de los metalúrgicos.

La caja

En base al convenio paritario vigente aceitero CCT 420/05 y en base a la informacion que surge de las publicaciones de la Secretaria de Trabajo de Nacion, las empresas están obligadas a hacer aportes del 2,7% más el 3% como cuota sindical. Estos montos deben depositarse en la cuenta de la Federacion Aceitera que tienen en el Banco Nación de la Sucursal Plaza de Mayo.

Todos los meses es la retención obligatoria, es decir para un salario de 5 millones de pesos en promedio, el sindicato recibe todos los meses unos 300 mil pesos. En un universo total de 20 mil trabajadores aceiteros en todos el país, el sindicato recauda por mes una cifra aproximada de 6 mil millones de pesos, es decir 4,3 millones de dólares.

A través de convenios que estipulan descuentos forzosos sobre la masa salarial —aplicados tanto a afiliados como a no afiliados bajo el concepto de "aportes solidarios"— la Federación y el Soea reciben, de manera pasiva y garantizada, 60 millones de dólares anuales (aproximadamente 30 millones de dólares al año por sindicato). Estos 60.000.000 dólares son aportes obligatorios que surgen del convenio colectivo vigente.

Además, cada vez que negocian una revisión del convenio, el primer mes del aumento se llevan el 40% del incremento salarial de cada trabajador. Esto se transfiere automáticamente por las empresas a los sindicatos y esa plata jamás la ven los aceiteros y sus familias. ¿Cuánto se llevarían los lideres del sindicato a sus arcas si logran el 20% de aumento en un mes?. Aproximadamente serian unos 8 mil millones de pesos en un solo mes, es decir 5.7 millones de dólares.

Esta fenomenal recaudación automática vuelve a poner en tela de juicio los denominados "peajes sindicales". Críticos del sistema asociativo en el Cordón Industrial exponen que estos fondos carecen de auditorías transparentes y terminan financiando las estructuras políticas denunciadas en los municipios vecinos en vez de traducirse exclusivamente en prestaciones sociales directas para los operarios.

Actualmente este conflicto se encuentra bajo conciliación obligatoria hasta fines de junio, pero con la certidumbre que no habrá negociación salarial sino un paro para exigir el 20% ¿Se trata de una genuina lucha por la dignidad del salario de los trabajadores, o es la defensa corporativa de una gigantesca caja política enclavada en el motor exportador de la Argentina?