López Molina: "Acá no termina nada, acá comienza todo. Es una puerta que se abre"
El aspirante a la Intendencia reconoció que "no fue una buena elección" de Cambiemos, y a la vez advirtió que "hay que reinventar" esa fuerza.

Lunes 17 de Junio de 2019

Pasados 20 minutos de las 21, Roy López Molina, quien aspiraba a la Intendencia de la ciudad por Cambiemos, salió a reconocer públicamente una performance que estuvo lejos de cumplir con sus expectativas. Frente a una gran cantidad de medios, que siguieron de cerca las alternativas del desarrollo electoral en el búnker de San Lorenzo y Maipú, en primer lugar agradeció a los rosarinos que lo votaron, y luego felicitó al espacio ganador. Desde un escenario que tuvo crudeza para admitir la influencia del contexto nacional, también mostró autocrítica dentro de su agrupación. "La nuestra es una fuerza política que tiene que reinventarse en la ciudad", destacó López Molina, y a la vez exhibió un tinte esperanzador: "No fue una buena elección nuestra, pero acá no termina nada, acá comienza todo".

En primer término, el referente de Cambiemos remarcó que "el primer compromiso pasará por no defraudar la confianza de los que nos votaron", y acto seguido reconoció que "fue una campaña distinta, más compleja, más difícil que en otras oportunidades, pero aún con todos esos condicionantes, llegamos competitivos, firmes, de pie, sin dejar en el camino principios o valores. Esta es una puerta que se abre, de ahora en más".

Desde su lectura analítica, apuntó que "el contexto influyó mucho en la elección", y confió que "entendemos a todos los rosarinos que tal vez nos acompañaron hace dos años y hoy sintieron que había otras alternativas mejores. Además hubo mucha polarización, y eso también jugó en contra. Aprendimos mucho en esta elección difícil".

Desde esa postura, enfatizó que "este espacio político se tiene que reinventar, se debe abrir, debe volverse más democrático, más sano, y tiene que volver a interpretar aquello que el rosarino está demandando".

Sobre los rumores de un posible alejamiento suyo de Cambiemos, López Molina fue contundente. "Es totalmente falso. Yo armé este espacio, lo fundé en el año 2007, yo lo quiero al PRO y a Cambiemos como parte fundamental de la vida política rosarina. Y en momentos de dificultades, la solución no llega con menos participación sino con más participación, más compromiso, más involucramiento. La política no es una carrera de velocidad, es de resistencia, y nosotros estamos aprendiendo mucho en esta carrera".

Sobre el desempeño del bloque de concejales de Cambiemos en el próximo mandato, Roy admitió que "estimamos que vamos a conservar la primera minoría en el Concejo, y desde ahí acompañaremos todas las medidas que creamos que ayudan y colaboran con la calidad de vida de los rosarinos".

López Molina votó ayer, a las 13, en la mesa 3851 de la escuela Nº 60 Mariano Moreno (Paraguay, entre 3 de Febrero y Mendoza). Luego, almorzó junto a su hija Sol (2 años), en su domicilio de barrio Refinería. Allí esperó los datos, sabiendo desde temprano que los números finales podían convertirse en un duro golpe para Cambiemos.

Roy arribó al búnker de Cambiemos a las 21, donde se mostró serio, agradecido y consciente de que su fuerza necesitará de nuevas perspectivas, de nuevos impulsos, para volver a representan una alternativa de liderazgo en la ciudad y la región.

En el escenario estuvo ayer junto a Daniela León (concejala electa), Alejandro Rosselló (presidente del Concejo Municipal), y Federico Angelini (presidente del PRO en Santa Fe), también estuvo acompañando durante toda la tarde el edil Carlos Cardozo, y sobre el final llegó el concejal Agapito Blanco.