Política

Lifschitz reúne a legisladores propios en busca de consenso

El gobernador pretende que le digan quién está dispuesto a votar el proyecto que sus asesores ya concluyeron. Sorpresiva jugada.

Miércoles 28 de Febrero de 2018

El gobernador Miguel Lifschitz convocó para esta noche a legisladores del Frente Progresista de ambas Cámaras para avanzar con la iniciativa de reforma de la Constitución. Si el viernes pasado en Rosario logró un show en el que se hizo aplaudir por 3.500 personas, esta noche el mandatario quiere que lo miren a los ojos y le digan quien está dispuesto a votar el proyecto de reforma que sus asesores ya concluyeron.

La invitación la cursó el ministro de Gobierno, Pablo Farías, a cada uno de los 26 diputados (sin contar los idos Giustianiani y Ausburger, que no irían) y los 8 senadores (de los cuáles 6 son radicales y si Rasetto mantiene su negativa la suma de los senadores se reduce a 7).

El lugar elegido, una casa de la provincia lindera a la sede de la Asociación de Prensa de Santa Fe, ha sido testigo de memorables negociaciones como la que Lifschitz quiere poner en la mesa esta noche. Si avanza habrá dado el primer paso de un camino que desde 1983 ninguno de sus antecesores pudo siquiera comenzar a desandar. Aunque igual le quede bastante derrotero y, sobre todo, poco tiempo.

Cada uno que asista sabe que le intentarán hacer decir si está o no de acuerdo con la reforma, con la reelección, si está dispuesto a votarlas o en su defecto qué quiere para hacerlo. No se supo ayer cuántos han confirmado ya la asistencia aunque un estado deliberativo reinaba entre los legisladores oficialistas.

Lo que no pocos intentaban dilucidar era si no se trata de una jugada como la del viernes, en la que se sintieron casi emboscados, al decir de algunos de ellos, porque fueron convocados a un acto de relanzamiento institucional del gobierno y terminaron aplaudiendo un show unipersonal que se pareció mucho a una postulación.

Algunos radicales estaban que trinaban. Se sintieron engañados y, sobre todo, quedaron perplejos porque no supieron si Lifschitz lanzó su reelección para el 2019 o si buscó posicionarse en un hipotético escenario nacional haciéndole un gambito a Bonfatti como corolario de sus conversaciones con Ricardo Alfonsín, Margarita Stolbizer y Lousteau exploratorias de la posibilidad de recrear un frente nacional al estilo de lo que quiso ser Unen. O fue una apuesta a doble banda: en la provincia y en la Nación.

Los radicales están recelosos, y esto incluye a los más dóciles de NEO, dispuestos siempre a acatar sin rechistar o, al menos, después de negociar, según la descripción de otros radicales.

Pero las reacciones más significativas llegaron del propio socialismo. El presidente del bloque socialista en Diputados, Rubén Galassi, liquidó: "No veo que sea un momento para un lanzamiento nacional. Más allá del peso que pueda tener un gobernador, que siempre es una referencia, no son los tiempos ni la coyuntura para hacer una valoración con matices electorales".

Bonfatti, presidente del PS a nivel nacional, acaba de salir ayer en un medio nacional desconociendo la reunión para crear un espacio común con "ideas del progresismo nacional" que mantuvo Lifschitz con Stolbizer, Alfonsín y Lousteau.

Cuando a Bonfatti le preguntaron por la reunión de Lifschitz con los mencionados dirigentes nacionales respondió: "Eso fue en el marco de una reunión del gobernador, no en términos partidarios. Creo que tenemos que buscar a aquellos con los que coincidamos en un proyecto; si no, siempre estamos pensando en tal o cual persona. Hay que discutir un país en serio y un proyecto de Nación. Hoy la fragmentación de los partidos hace que sea muy difícil identificar sectores".

Todo este escenario tan fértil a las especulaciones surge de no saberse que alquimia propondrá esta noche el gobernador a los legisladores de la coalición que gobierna. En las dos Cámaras sus votos propios están lejos de los que necesita para llegar a los dos tercios que necesita en cada una para habilitar la necesidad de la reforma. No le queda otra que intentar convencer a legisladores opositores también.

Eso claro si puede juntarle las cabezas a los que se supone son propios y de eso quizás se tenga un indicio después del asado de esta noche.

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