Política

Lavagna calificó de "festejo bastante tonto" del gobierno por el pago a los buitres

El exministro de Economía puso reparos a la salida del default al recordar que "esta última restructuración implicó aumentar la deuda". El macrismo celebra haber dejado atrás "un período nefasto". 

Domingo 24 de Abril de 2016

Dirigentes de la oposición criticaron ayer los términos del acuerdo entre el gobierno y los holdouts y calificaron de "festejo tonto" la actitud de los funcionarios nacionales, mientras que para el Ejecutivo representó la posibilidad de "dejar atrás un período nefasto de nuestra relación con el mundo".

Según el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, hubo un "festejo bastante tonto" de los funcionarios de Cambiemos, y recordó que "las primeras dos reestructuraciones implicaron reducir la deuda, esta última ha implicado aumentar la deuda".

Por su lado, el secretario de Coordinación Interministerial del gabinete nacional, Mario Quintana, aseguró ayer que el pago de 10.500 millones de dólares a los bonistas que no ingresaron a los canjes de deuda abiertos por el Estado significó una "alegría por dejar atrás un período nefasto de nuestra relación con el mundo".

Sobre la negociación que llevó adelante el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, en la Corte de Estados Unidos, Lavagna consideró que el arreglo derivó en "un cierre todavía no del todo" del conflicto, porque "quedan todavía posibles litigantes".

Lavagna, asesor del área en el Frente Renovador, señaló que "ese cierre tan oneroso crea el riesgo de volver a entrar en la etapa del endeudamiento", porque —puntualizó— "lo que aplauden los mercados financieros son sus negocios".

En tanto, el diputado nacional por el Frente para la Victoria Eduardo Wado de Pedro, señaló que "hace cuatro meses que crecen los despidos, la inflación, y baja la producción de las empresas, el comercio y el salario de la gente".

Ante ello —especuló De Pedro— "la solución que le encuentra el gobierno de Macri es inventar nuevas denuncias contra los referentes de la oposición", en alusión a la acusación de una diputada jujeña contra Máximo Kirchner por supuestos retornos de un desvió de fondos que llegaban de la Nación a Jujuy para la Túpac Amaru y que supuestamente retornaban a quinta de Olivos.

"Quieren tapar con operaciones mediáticas que (Paul) Singer se llevó la plata de todos los argentinos", añadió en referencia al dueño de Elliot Management, uno de los bonistas con los cuales el gobierno saldó sus deudas.

Desde el gobierno nacional, por otro lado, Quintana destacó que no se puede "construir un país serio, con empleo, si estamos caídos del mundo", al tiempo que reconoció que el gobierno nacional trabaja para realizar "una transformación económica" entre "un régimen totalmente perimido" a "un régimen focalizado en el empleo productivo, la inversión".

Populismo. Según el funcionario nacional, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández fueron modelos que "demostraron su fracaso a lo largo de la historia, el populismo demagógico, cerrado y basado en la mentira", al tiempo que reconoció que completar el pago a los holdouts representó "dejar atrás un período nefasto de nuestra relación con el mundo".

"Es una satisfacción del deber cumplido, no es algo grato pagarles esta plata a estos señores, pero era un paso ineludible para la Nación", destacó Quintana.

Consultado sobre las medidas económicas implementadas por el presidente Mauricio Macri, el funcionario nacional manifestó que se busca combatir la inflación "cuidando a los que más sufren", aunque recalcó: "Cuando uno recibe una economía en estanflación, salir de ese proceso lleva tiempo; lo estamos haciendo a un paso aceleradísimo".

Analistas prevén más inversiones económicas

Especialistas del ámbito financiero coincidieron en que se abren posibilidades a raíz de la salida del default para que la Argentina reciba créditos e inversiones externas, tanto para el gobierno nacional como para empresas privadas y administraciones provinciales.

El ex presidente del Banco Central Javier González Fraga manifestó que el acuerdo con los holdouts "posibilita la apertura de inversiones y de las probabilidades de compra de proyectos directos de inversión y no bonos".

"La inversión reemplaza al consumo como fuerza de crecimiento, por lo que el consumo se presenta como consecuencia de la inversión", dijo el economista.

Advirtió para el próximo año "un boom de inversión de argentina y del extranjero. Van a entrar más de 300 mil millones de dólares en los próximos 4 años".

Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas, evaluó que "algunos inversores tienen como requisito que el país no esté en default, pero para la gran mayoría de los fondos hay que ser investment grade. Nos falta un trecho. Siempre falta menos".

Mientras que Hernán Hirsch, director de FyEConsult calificó de "Alfonsonazo" a la fuerte oferta de crédito externo evidenciada por la reciente colocación de bonos encarada por el equipo de Alfonso Prat Gay.

"Con ofertas por 67.000 millones de dólares entendemos que el riesgo de iliquidez de la deuda pública se reducirá drásticamente en el corto plazo, lo cual debería traducirse en una reducción de la prima de riesgo país y una mayor demanda de activos domésticos", dijo.

En tanto, Ariel Squeo, director de ICB Argentina, manifestó que es "claro que el fin del default tiene un impacto positivo para el país, tanto en el corto, mediano y largo plazos".

"Los capitales se mueven muy rápido, al ritmo de una tecnología e información crecientes, con lo cual si se trabaja sobre las condiciones adecuadas, Argentina puede ser un gran receptor de flujos internacionales", precisó.

Por su parte, Mariano Sánchez, director de la consultora KPMG, consideró que "la salida del default genera las condiciones para consolidar los cambios macroeconómicos y, al mismo tiempo, atraer el interés del mercado internacional de capitales".

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