Domingo 08 de Febrero de 2009
La senadora justicialista por Santa Fe Roxana Latorre opinó que la agresión que padeció el jefe de la bancada kirchnerista de Diputados, Agustín Rossi, fue un hecho "lamentable", pero debe entenderse como una expresión "del estado de ánimo" de la gente de campo y advirtió que "es factible" que se produzcan nuevos episodios de violencia en el futuro.
La legisladora, que mantiene estrechos vínculos políticos con su par Carlos Reutemann y votó en contra de las retenciones móviles y otros proyectos oficiales, dijo en diálogo con DyN que "el deseo de todo el peronismo" es llevar al Lole a la candidatura a senador nacional, que Rossi "es la cara de Néstor y Cristina Kirchner en la provincia" y que la gestión del socialista Hermes Binner generó "una gran desilusión" en los santafesinos, mezclada con "una sensación de parálisis" durante el primer año de gestión.
—¿Cómo vivió la agresión que padeció el presidente del bloque oficialista, Agustín Rossi?
—En realidad es un hecho violento lamentable, pero marca el estado real de un sector agropecuario de la República Argentina y la provincia de Santa Fe. El malestar del sector agropecuario es de larga data y por supuesto que repudiamos absolutamente la agresión.
—¿Cree que hechos de este tipo puedan repetirse?
—No es deseable, pero es factible. En Santa Fe, la situación que causó tanto daño se inició prácticamente a comienzos de 2008, aún antes de que el gobierno decidiera imponer la resolución 125, y así se fue desacelerando a todos los sectores de la economía de la provincia. En estos tiempos hay que sumarle todavía el efecto catastrófico de la sequía y la baja de los commodities, lo que hace que el pequeño productor esté en serias dificultades.
—¿Puede tener repercusiones en las elecciones de octubre?
—En los comicios de este año estará en juego mucho poder nacional y territorial. Las elecciones en Santa Fe serán difíciles porque además de renovarse dos senadores y nueve diputados nacionales habrá recambios de más de 200 jefes comunales, la mitad de los consejos deliberantes y ocho intendencias. El justicialismo tiene una estrategia muy acotada y está claro que el deseo de todo el peronismo es reconocer la figura de Reutemann como el mayor elector, a mucha distancia de cualquier otro dirigente provincial. En el caso particular de Rossi, él es la cara visible de Néstor y Cristina Kirchner en la provincia y eso debería repercutir.
—¿El comienzo de la campaña y la movilización electoral pueden contribuir a empeorar el clima de enfrentamiento?
—Me preocupan la inseguridad, la violencia y la intolerancia. Me parece que todos los dirigentes que están al frente de gestiones ejecutivas tienen una situación apremiante y eso les requiere estar alerta respecto de los efectos que la crisis produce en el día a día, sobre todo en términos de desempleo.
—¿Cómo fue el primer año de gestión del gobernador Binner?
—Da una sensación de está fuera de escala. La escala de gobernar Rosario, por más que sea un centro urbano muy importante, tiene una lógica de funcionamiento distinto que las complejas y variadas poblaciones del interior provincial. Al terminar este primer año, genera la impresión de que la provincia está en parálisis, y produce bastante desilusión por el funcionamiento de casi todas las áreas. En rigor, hay muchas dificultades para la ejecución, bastante lentitud en la administración pública en un gobierno que apela a mucha publicidad y marketing, pero con pocos resultados en la acción concreta para la vida cotidiana de los santafesinos. Siempre recurren a la comparación con gobiernos justicialistas, cuando olvidan que recibieron una provincia fiscal y financieramente ordenada. Tienen muchos cuadros técnicos pero pocos políticos y eso contribuye a la lentitud que percibe la ciudadanía. Pero es el primer año de gobierno y le quedan tres por delante. El saldo del primer año es un gran signo de interrogación.
—¿Reutemann está cerca de aceptar la candidatura a senador nacional?
—Se irá viendo durante el año: ese es el deseo de toda la dirigencia de la provincia, e incluso de un gran sector independiente que adhiere al justicialismo. El tiene 20 años de acción pública, y por más que debió soportar campañas de desprestigio, conserva mucha credibilidad en la gente.
—Los partidos de la oposición presentaron un proyecto para suspender las retenciones por 180 días. ¿Lo apoya?
—Habría que verlo con detenimiento. Respecto de las retenciones, con Reutemann presentamos el año pasado dos proyectos de ley, que seguramente hoy habría que "aggiornar", manteniendo los mismos ejes: baja de retenciones, y su suspensión según el volumen de producción, y beneficios para la adquisición de insumos, entre otros considerandos.or Diego Dulce / DyN