Politica

Las pymes electorales, a la caza de los fondos que reparte el Estado

Con el armado de las alianzas y listas volvió un clásico de los años impares. Quiénes las manejan. La boleta única, una posible solución

Domingo 08 de Agosto de 2021

Además de las negociaciones hasta el último minuto, con el armado de listas y alianzas volvió otro clásico de los años impares: las pymes electorales, partidos que aprovechan las reglas para captar los jugosos recursos que entrega el Estado a las fuerzas políticas que participan de las elecciones.

Un experto en sacarle hasta la última gota a las normas electorales es el presidente de Unite, José Bonacci. Concejal de Rosario entre 2001 y 2005, precandidato a senador provincial en 2011 en el peronismo y ex aliado del filonazi Alejandro Biondini, Bonacci puso su partido como trampolín para que salten la política outsiders como Amalia Granata, Ariel La Chancha Cozzoni y Hernán Sapito Encina, pero también les dio un paraguas electoral a José Luis Espert y Jorge Boasso cuando quedaron a la intemperie poco tiempo antes de inscribir sus candidaturas.

La versión que corre hace años en el círculo rojo santafesino es que Bonacci les alquila su estructura a candidatos sin partido y engorda su patrimonio vía el abaratamiento de la impresión de boletas, ya sea por hacer menor cantidad y/o de menor calidad.

Consultado por La Capital, Bonacci lo negó: “A Amalia no le pedimos nada, adherimos a ella cuando tomó la posición pro vida y con Boasso colaboramos para evitar su proscripción, aportamos un millón de pesos del fondo partidario permanente”.

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José Bonacci, presidente de Unite, un partido que sirve de estructura a outsiders de la política

Pese al éxito electoral —consiguieron casi 300 mil votos y seis diputados— la experiencia con Granata terminó mal: la mediática migró a Juntos por el Cambio y Bonacci envió esta semana una carta a la Cámara baja provincial para retirar el apoyo de Unite. “Ella reniega de la vieja política, pero en los últimos años se acostó en la cama de todos los políticos: se sacó fotos con Macri, Pullaro, Bullrich, Rubeo, Arcando; si esa es la nueva política, me cago en la nueva política”, dispara.

La nueva gran apuesta de Bonacci se llama Cinthia Fernández. La panelista es precandidata a diputada nacional en la provincia de Buenos Aires y el titular de Unite está segundo en la lista. Viejo zorro de la política, Bonacci plantea que su partido abre las puertas que otros espacios políticos cierran. “El conductor es un corcho: puede servir para tapar la boca de una botella, que es como son los conductores de los partidos tradicionales, o puede flotar, y mientras más agua haya mejor”, compara.

Otro emprendedor político en el rubro es el secretario general del sindicato de recolectores, Marcelo Pipi Andrada. Con su estructura bancó la candidatura a concejal del veterinario Carlos Cossia y en este turno electoral dará soporte a las precandidaturas al Congreso de Luis Contigiani y Jorge Boasso.

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Marcelo Pipi Andrada, líder del sindicato de recolectores, también cuenta con una estructura partidaria propia

Este año, el monto total que repartirá el Ministerio del Interior en las Paso y las generales es de 654 millones de pesos. La ley establece que los fondos se dividen entre los 24 distritos en función de la cantidad de votantes y luego el 50 por ciento de los recursos se distribuye de forma igualitaria entre todos los partidos y el 50 por ciento restante de forma proporcional a los votos obtenidos en la última elección de la misma categoría.

A esos recursos se suman 335 millones de pesos del Fondo Partidario Permanente que todos los años el Estado nacional reparte entre las organizaciones políticas para apuntalar su funcionamiento. De este monto el 20 por ciento se distribuye de manera igualitaria entre todos los partidos y el 80 por ciento en forma proporcional a la cantidad de votos que el partido hubiera obtenido en la última elección de diputados nacionales.

Dentro de la ley

Consultados por este diario, abogados de distintos palos ideológicos que conocen al detalle el paño electoral coinciden en que el juego de personajes como Bonacci, Andrada y otros que sostienen listas desconocidas para la opinión pública está dentro de la ley. El problema es político. “Se afecta el vínculo entre representantes y representados”, sostiene la politóloga Lourdes Lodi, directora del Observatorio Electoral de la UNR.

Y agrega: “Se genera un mayor distanciamiento entre la ciudadanía y la política, y al hacerla tan masiva en las primarias se desdibuja la oferta electoral. Muchas veces estos partidos sacan menos votos que los avales que tienen que presentar en la Justicia electoral, lo que nos lleva a preguntarnos sobre su veracidad”.

Las últimas elecciones de medio término, indica Lodi, marcan un buen ejemplo: de las 57 listas que se anotaron en Santa Fe para diputados nacionales en los 80 locales de votación que siguieron desde el Observatorio faltaron entre 7 y 15 boletas ya desde la apertura de las mesas. “Esto muestra que estos partidos son meros sellos que no tienen vocación de competencia electoral, se inscriben para cobrar el canon de impresión de boletas”, cuestiona.

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"Estos partidos son sellos de goma sin vocación de competencia electoral", sostiene la politóloga Lourdes Lodi

Hace cuatro años, de los doce partidos y alianzas que se presentaron a las Paso para diputados generales, seis no superaron el umbral de 1,5% de los votos válidos y se quedaron afuera de las generales.

La contracara de esta situación, señala Lodi, es la debilidad de los organismos de control. “No tenemos organismos electorales lo suficientemente fuertes para evaluar rigurosamente los balances y gastos de campaña”, cuestiona.

En la misma línea, desde el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) sugieren, entre otras recomendaciones, sumar mecanismos de control, incluir reglas específicas para evitar el abuso de los recursos públicos, comprometer a las provincias, regular los aportes de personas jurídicas para evitar el conflicto de interés y la influencia indebida, y responsabilizar a los beneficiarios de las campañas: los candidatos y las alianzas.

Propuestas

En Santa Fe, también el Estado aporta recursos a los partidos políticos a través de un fondo partidario permanente, en proporción al número de votos obtenidos por cada partido en la última elección.

El secretario Electoral de la provincia, Pablo Ayala, dijo a este diario que el monto del voto sobre el que se realiza el cálculo se hará en poco tiempo, veinte días antes de las Paso.

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 La boleta única en papel podría reducir las pymes electorales, indica Lodi  

De todos modos, en los pasillos de los tribunales remarcan que con la implementación de la boleta única en papel por categoría y la monopolización de la impresión de boletas por parte del Estado la mayoría de los cazadores de fondos se desplazaron hacia las elecciones nacionales.

Para Lodi, la adopción de un sistema similar —no necesariamente el santafesino— a nivel nacional solucionaría el problema. “Además de la reducción de los costos, las pymes electorales se anularían automáticamente”, considera la especialista.

Por supuesto, no se le puede pedir al mecanismo de votación más de lo que puede dar. Por ejemplo, que solucione la sobreoferta electoral: en Rosario, por ejemplo, en las primarias para concejales competirán 55 listas, lo que obliga a diseñar una boleta de más de medio metro de largo.

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