Legislatura

Lamentos y preocupación en la oposición tras la renuncia de Borgonovo: "Teníamos afecto y diálogo con él"

Desde el Frente Progresista advirtieron que el apoyo del gobernador hacia el ahora ex ministro se fue licuando

Viernes 13 de Noviembre de 2020

Aunque su nombre sonaba entre los principales fusibles que iban a saltar del gabinete de Omar Perotti, la renuncia de Esteban Borgonovo sacudió todo el tablero político santafesino. Desde la oposición lamentaron la salida del ex ministro de Gobierno y expresaron su preocupación de cara a un cierre de año en el que se votarán leyes clave en la Legislatura.

El presidente del bloque del Frente Progresista en la Cámara de Diputados, Pablo Farías, acordó con la decisión de Borgonovo. “Si no se siente respaldo no se puede hacer la tarea”, dijo a La Capital el legislador socialista. Conoce el puesto: lo ocupó durante el gobierno de Miguel Lifschitz.

“Está entre las facultades del gobernador elegir a sus colabores y reemplazarlos en el momento que crea más conveniente, pero lamentamos que tenga que irse del gobierno —reconoció el presidente del bloque de la UCR en el Senado, Felipe Michlig—. Teníamos afecto y diálogo con él”.

Eso no quita que la relación no haya tenido chispazos: antes de aprobarse la ley de necesidad pública el ahora ex ministro llegó a acusar a Miguel Lifschitz de “quebrar la convivencia política que había sido norma del ’83 en adelante” si el proyecto era rechazado.

Con todo, la sangre nunca llegó al río. Incluso, Borgonovo siguió siendo uno de los principales interlocutores con la oposición. Sin embargo, Farías y Michlig coincidieron en que con el correr de los meses el apoyo del gobernador hacia el ministro político se fue licuando.

Se veía que no podía hacer efectivo el diálogo, la falta de respaldo de la que habló Borgonovo tras su renuncia nosotros la veníamos notando”, advirtió Michlig.

En la oposición también acuerdan en que las declaraciones del gobernador sobre posibles cambios en el gabinete sumieron a todos los ministros en la incertidumbre.

“No veo que sea la mejor forma de comunicar los cambios, salvo que ya esté acordado y sea una estrategia de comunicación, cosa que no parece —afirmó Farías—. Más allá de lo que afecta en lo personal, impacta en el equipo de gobierno: desanima, crea cortocircuitos riesgosos en la gestión”.

Pero más allá del diagnóstico y del recuerdo de la relación con Borgonovo en el FPCyS se encienden luces amarillas de cara al futuro. “Nos deja un poco preocupados por cómo va a seguir esto y el tiempo suele perderse con el recambio —alertó Farías—. Además, el gobierno nunca terminó de establecer espacios de diálogo”. Autoeyectado Borgonovo, la administración Perotti deberá aceitar el diálogo con la fuerza mayoritaria en la Cámara baja para aprobar el presupuesto, la ley de conectividad y el paquete de leyes sobre seguridad.

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