Política

"La UCR ya pagó un alto precio por los errores de la Alianza"

Nito Artaza fue uno de los que más lucharon en la calle en contra del "corralito" de Domingo Cavallo en 2001. Desde 2009 es senador nacional por Encuentro por Corrientes, alianza que integró la UCR.  

Martes 06 de Mayo de 2014

Eugenio Justiniano Nito Artaza, militante radical, capocómico, empresario en el rubro teatro de revistas y desde 2009 senador nacional por Encuentro por Corrientes, un frente que integró entonces su partido, la UCR de esa provincia. La crisis de 2001, que lo encontró con ahorros atrapados en el corrallito de Domingo Cavallo, lo sacó a la calle. Y lo introdujo de lleno en la política. En una entrevista exclusiva con LaCapital reivindicó la tradición nacional popular del partido de Alem, valoró abiertamente la etapa kirchnerista en muchas de sus políticas y a la vez aseguró que le está proveyendo de "discurso" a Julio Cobos, su candidato a presidente para 2015.

Por los pasillos del Palacio del Congreso, Nito se distingue como el contertulio perfecto. Humor, amabilidad, posiciones políticas siempre matizadas por su propia mirada, y el glamour —con escándalos de alcoba incluidos— del mundo del espectáculo que no lo abandona.

—¿Cuántas expectativas le genera el Frente Amplio Unen, que recién se lanzó?

—Hay una opción de pensamiento progresista nacional y popular. Compuesto por varias individualidades, pero sin embargo puede haber un proyecto común progresista que pueda elaborar un proyecto para construir sobre lo que ha hecho el gobierno (kirchnerista), reconociendo algunos méritos. Ese será nuestro gran desafío, y siempre dentro del campo nacional, popular y progresista. No hay espacio para una vuelta atrás respecto de la creación de derechos que se han hecho hasta acá.

—Nito, usted dice "progresismo nacional y popular", pero, en general, los precandidatos a presidente del FAU ni por casualidad usan esa terminología para caracterizar al espacio político.

—(Risas) Bueno, pero yo provengo de la UCR que pertenece al campo nacional y popular, que tiene un pensamiento en ese sentido. Y que sin nuestro partido no se puede pensar en un proyecto nacional por la presencia territorial que tenemos. La UCR nació con los desposeídos, con los vulnerables y no podemos subirnos al carro de ninguna corporación, así fuera industrial o banquera o mediática. La UCR necesita poner una agenda para los trabajadores, federalista y que convenza a la sociedad que estamos en condiciones de volver a gobernar.

—La caracterización de época, al interior del FAU, se ve divergente. Usted habla de un poskirchnerismo rescatando pilares de la década, pero otros plantean que la Argentina está igual o peor que en 2001 ¿Cuál es la realidad?

—No, no yo no creo que sea así. Del kirchnerismo habría que rescatar políticas e incluso profundizarlas, pero también debemos ser muy claros: nuestra fuerza será la única que va a garantizar que no quede impune ningún acto de corrupción. Así como (Raúl) Alfonsín no tranzó que aquel pacto militar-sindical, nosotros no tranzaremos con quienes hayan cometido actos de corrupción. También nos distinguimos en la forma de gobernar. Lo primero que debe generar este nuevo espacio es que las provincias no van a ser cooptadas por el gobierno federal a través de la caja. El kirchnerismo tuvo una gran equivocación con esa política hacia las provincias, buscando construir poder.

—De los cinco precandidatos a presidente que hoy asoman en el espacio FAU, ¿cuál es el de su preferencia?

—Estoy trabajando desde hace un tiempo con Julio Cobos. Mi trabajo se aplica a los discursos que haga Cobos, que pueda transmitirle a la sociedad la necesidad de no volver atrás y que la UCR debe representar claramente a los sectores más vulnerables y no subirnos a discursos mediáticos.

—Pareciera que Cobos, por ahora, no está tomando muy en cuenta sus recomendaciones discursivas.

—(Risas) Es que recién estamos empezando a trabajar. Diría que el FAU va a salir adelante, va a encontrar las coincidencias, incluso, y a pesar de los egos de los candidatos. Imagínese que si pude convivir entre Moria Casan y Graciela Alfano, estoy preparado para convivir entre Margarita Stolbizer y Lilita Carrió, y entre Cobos y (Martín) Lousteau (risas).

—Cobos, con su voto no positivo en la 125, se convirtió en una figura controversial. ¿Actuó de manera ilegal y traicionó a la presidenta o fue correcto que actuara por convicción propia, aun en disidencia con Cristina?

—Cobos, como radical, formó parte de una concertación plural con el kirchnerismo. Y creyó en este proyecto hasta que el gobierno se apartó de esa concertación, que en determinado momento dejó de concertar y se convirtió en confrontación: con el campo, con la Iglesia y con distintos sectores. Yo respeto que Cobos pudo poner un límite a esa tendencia confrontativa aun estando dentro del gobierno.

—¿Usted es contrario al cobro de retenciones a las exportaciones de granos?

—No, no, yo creo que regular la actividad con el cobro de retenciones razonables es correcto, pero la 125 fue un intento de regulación excesiva. Cobos es un radical que concertó con el peronismo, y eso fue razonable porque tanto el PJ como nosotros somos dos partidos del campo nacional y popular. Y no descarto otras concertaciones entre peronistas y radicales. En el fondo, pensamos bastante parecido.

—Las candidaturas del FAU serían resueltas en las Paso de 2015. Si Hermes Binner se impone sobre Cobos, o a la inversa, si Cobos se impone sobre Binner, ¿qué pasa con el pierde? Pareciera que los dos espacios se juegan todo a ganador y en las generales de octubre es difícil imaginar a la militancia del partido (PS o UCR) que pierda, trabajando para la fórmula del otro partido, que lo venció en las Paso.

—Los dos proyectos se van fortalecer. Gane quien gane, ambos serán parte del gobierno. Hay que tener las cosas claras. Y no queda espacio para apartarnos de nuestra línea política como sucedió con (la integración de la lista con Francisco) De Narváez en la provincia de Buenos Aires. No tenemos que repetir errores.

—¿Lo dice por De Narváez o por otros errores?

—Lo digo también por haber traído a (Domingo) Cavallo en la época de la Alianza. De todos modos la UCR ya pagó un alto precio por aquellos errores. Ya cumplimos esa condena.

¿Usted dice que, como en la justicia penal, hay causas que prescriben a los 10 años?

—(Risas) Claro. Si no el peronismo no podría gobernar nunca. Nosotros no tenemos la suerte del peronismo que plantea que "no fueron ellos", cuando gobernó Isabel (Perón) o (Carlos) Menem o (Eduardo) Duhalde o (Néstor) Kirchner. Parece que nunca fue el peronismo propiamente dicho. El peronismo siempre está por llegar. En cambio nosotros decimos: con (Fernando) De la Rúa fuimos nosotros, nos equivocamos, y ya tenemos cumplida la condena. Ahora vamos a construir aciertos.

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