Política

La solicitada del Grupo Uno: "Clarín quiere un país sin ley"

El texto de la solicitada que hoy se publicó en los diarios del país.

Martes 14 de Agosto de 2012

En diciembre del año pasado, la Justicia federal dispuso la intervención de la empresa Cablevisión del Grupo Clarín por infracciones a la Ley de Defensa de la Competencia y abuso de posición dominante en el mercado de la televisión por cable.

Desde entonces, el Grupo Clarín, liderado por Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble, ha buscado resistir la medida de las más diversas maneras: impidió la entrada del interventor, quiso recusar al juez y buscó magistrados afines en diferentes jurisdicciones para demorar la medida.

Pese a todo, la semana pasada, la justicia federal dispuso ampliar la intervención de Cablevisión y remover a todo su directorio para poder así retrotraer la ilegal fusión de Cablevisión con Multicanal, concretada en 2007 gracias a la relación que por entonces tenía Héctor Magnetto con el gobierno kirchnerista.

Aún así, el Grupo Clarín se niega a acatar lo dispuesto por la justicia.

ANTECEDENTES

La Ley de Defensa de la Competencia que rige en la Argentina es una ley modelo; fue aprobada por mayoría especial en ambas Cámaras y es respetada como una de las más avanzadas de América Latina.

En abierta violación a esta ley, el Grupo Clarín, dirigido por Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble consumó en el año 2007 la fusión de las dos principales empresas del mercado de la televisión por cable: Multicanal y Cablevisión.

Tras esa fusión ilegal, el Grupo Clarín pasó a controlar casi el 90 % del mercado de la televisión por cable en Capital Federal y Gran Buenos Aires y el 70 % en todo el país.

Desde antes que se concretara, Uno Medios, propietaria de Supercanal y demandante de Cablevisión en este juicio, advirtió sobre las graves consecuencias que dicha fusión provocaría para la industria de los medios de comunicación: amenaza a la posibilidad de generar contenidos diversos y plurales y dificultades para que los consumidores accedan a una oferta diversificada de servicios de televisión paga debido a que la necesaria competencia quedaría dañada.

Concretada la fusión, la primera medida del Grupo Clarín fue manipular la ubicación de las señales en la grilla. Así, América TV fue desplazada de su histórico lugar en la sintonía 11 de la grilla de Cablevisión y reemplazada por TN, señal de noticias del Grupo Clarín.

El abuso de posición dominante de parte del Grupo Clarín que vaticinó Uno Medios se tradujo en medidas predatorias en el mercado del cable: tarifas de dumping primero, quiebras de pequeños cables o compras agresivas después; negativas de venta de contenidos a competidores.

Uno Medios fue a los tribunales a reclamar contra esta injusticia.

Cuatro años después, en diciembre de 2011, el juez federal Walter Bento dictó una medida cautelar nombrando un interventor y ordenando la división de Multicanal y Cablevisión. Clarín y Cablevisión desobedecieron a la justicia y resistieron por la fuerza la actividad del interventor.

Durante este año, Cablevisión ha buscado jueces afines en múltiples jurisdicciones para recusar al juez Bento. En cada oportunidad, la Cámara Federal competente rechazó sus intentos irregulares para detener el cumplimiento de la medida.

EL FUTURO

Una nueva oportunidad se abre hoy para que Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble acaten la ley.

Aceptar la intervención judicial, adecuarse a la ley de Medios de Comunicación Audiovisual le permitirá al Grupo Clarín sin duda seguir siendo uno de los principales actores del mercado pero no un monopolio con un dominio sobre la información que condicione el funcionamiento mismo del sistema democrático.

La justicia federal amplió la intervención de Cablevisión y desplazó a su directorio.

Para asegurar la competencia; el pluralismo; sin afectar en modo alguno las fuentes de trabajo.

Para que nadie se engañe: no están en juego los puestos de trabajo de ninguna de las empresas del grupo Clarín.

Esta es una disputa en la justicia entre competidores privados donde, además, nada tiene que ver el gobierno.

El Grupo Clarín tiene una nueva, sencilla oportunidad de ajustarse a la ley: aceptar de una buena vez los fallos de la Justicia.

Y dejar de agraviar a los jueces, camaristas y competidores.

UNO MEDIOS

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