Política

La Ocde espera un crecimiento global del 2,9% en 2015

Frente externo. La organización de países industrializados asegura que Brasil está en una “severa recesión” y alerta sobre la ralentización económica de China.

Martes 10 de Noviembre de 2015

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) considera que la economía global se desacelerará este año, con un crecimiento de 2,9%, al que considera de “decepcionante” y el más bajo desde 2009, debido a la ralentización de China, que es el principal factor del estancamiento de los intercambios comerciales, con repercusiones sobre todo para los países emergentes.

En el informe se destaca que Brasil está sumido en una “severa recesión” y se prevé un descenso de su PIB en 2015 de 3,1% (en mayo había anticipado un retroceso de 0,8%), que continuará en 2016 con una nueva caída de 1,2% (en lugar del incremento de 1,1% previsto en su precedente informe). Según la Ocde, para la recuperación en Brasil habrá que esperar a 2017, cuando crecerá 1,8%.

Sin embargo, en su informe semestral de perspectivas, la Ocde incrementó sus estimaciones de 2015 para algunos de sus países miembro respecto a las anunciadas en mayo, en particular Estados Unidos, que debería crecer 2,4%, cuatro décimas más.

Estados Unidos incrementará incluso su ritmo a 2,5% en 2016 (tres décimas menos de lo previsto hace seis meses) y se quedará en 2,4% en 2017.

A la organización que agrupa a los países más industrializados del mundo le preocupa sobre todo el debilitamiento de la coyuntura en China, así como las recesiones en Rusia y Brasil. Al respecto, el informe de la Ocde habla de una “gran fuente de incertidumbre global”. Además, el comercio mundial se ha desacelerado claramente.

Para la Eurozona, la corrección al alza este año es casi imperceptible, de una décima a 1,5%, y depende en buena medida del comportamiento de la economía española, que debería registrar un avance de 3,2% (tres décimas más de lo que se había anticipado en mayo).

De acuerdo con la Ocde, la Eurozona debería crecer un poco más el próximo ejercicio, pero a un nivel modesto de 1,8% que es tres décimas menos de lo calculado en mayo, y en 2017 pasará a 1,9%.

Por su parte, Japón —con una economía más expuesta a lo que ocurre en China— crecerá 0,6% este año (una décima menos de lo previsto en mayo), 1% en 2016 y 0,5% en 2017.

Los autores del estudio subrayaron que la transición de China de un modelo basado en las inversiones en infraestructura y en la manufactura a otro más asentado en el consumo y los servicios es, en gran medida, lo que está detrás del estancamiento e incluso declive del comercio mundial desde fines de 2014.

La suba del PIB chino será este año, por primera vez desde comienzos de siglo, inferior al 7% (en concreto de 6,8%) y esa ralentización debería acrecentarse en los dos ejercicios siguientes: 6,5% en 2016 y 6,2% en 2017.

El conocido como el “club de los países desarrollados” estimó que las medidas de estímulo anunciadas por las autoridades chinas deberían contribuir a fijar un suelo en la caída del precio de las materias primas, pero también que una estrategia fiscal en favor de la protección social e inversiones medioambientales contribuirían a equilibrar la economía del gigante asiático. Sobre todo porque muchos otros emergentes están sufriendo por el cambio de pauta en el comercio mundial, y muy particularmente los exportadores de materias primas.

Para 2016.  La Ocde, en tanto, rebajó en medio punto, de un 3,8 a un 3,3%, su previsión de crecimiento de la economía mundial en 2016, debido al estancamiento económico en los principales emergentes.

“Las perspectivas globales de crecimiento se han enturbiado nuevamente”, afirmó en París el secretario general de la Ocde, Angel Gurría.

En el pasado, tasas de crecimiento del comercio mundial como las registradas este año estaban relacionadas con recesiones mundiales, advirtió la economista jefe de la Ocde, Catherine Mann.

“Esperamos una tendencia al alza en 2016, que permanezca estable en 2017”, explicó el especialista en política económica Christian Kastrop. Correspondientemente, se espera una tendencia positiva en el mercado laboral, pero la recuperación es “muy tediosa”, agregó.

Gurría se pronunció a favor de un incremento de las reformas estructurales. El ritmo de las reformas en el mundo ha disminuido en los últimos años, dijo.

Incluso Alemania no está fuera de peligro, y los expertos de la Ocde instan por ejemplo, a que el sistema educativo en el país concentre más su apoyo a los niños de familias socialmente desfavorecidas.

 

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