El encuentro fue encabezado por Karina Milei y Patricia Bullrich se fue antes. Uno de los temas analizados fue el impulso de la reforma electoral en el Congreso
21:25 hs - Martes 12 de Mayo de 2026
La mesa política del gobierno se reunió este martes en la Casa Rosada en un intento por ordenar una administración atravesada por internas cada vez más visibles, desgaste de gestión y una agenda legislativa que todavía no logra despegar.
El encuentro se llevó a cabo, entre las 16 y las 18, en el Salón de los Escudos, y tuvo como eje principal la reforma electoral impulsada por Javier Milei, especialmente el proyecto para eliminar las Paso, una iniciativa que el oficialismo considera clave pero que sigue lejos de reunir los consensos necesarios en el Congreso.
La reunión estuvo encabezada por Karina Milei y sumó al núcleo político más chico del oficialismo, aunque sin la presencia de Santiago Caputo, quien estuvo ausente —con aviso previo— por temas de agenda.
Sí formaron parte de la reunión Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Además, participó la senadora Patricia Bullrich, quien se retiró unos minutos antes porque tenía otro compromiso en la Cámara alta.
La agenda de la mesa política
Durante el encuentro se repasó la agenda parlamentaria en Diputados y en Senadores. Por su parte, el ministro coordinador expuso sobre el listado de leyes a mandar al Congreso.
En la previa, en la Casa Rosada admitían que el objetivo no era solamente coordinar la estrategia parlamentaria sino también bajar la tensión interna después de varias semanas marcadas por reproches cruzados y operaciones.
Bullrich quedó en el centro de la escena oficialista después de reclamar públicamente que Adorni adelante su declaración jurada en medio de la investigación judicial sobre su patrimonio, una jugada que no cayó bien en el círculo más cercano a los hermanos Milei.
Desde entonces, el vínculo quedó resentido y en Balcarce 50 creció el malestar con los movimientos autónomos de Bullrich, a quien empiezan a mirar más como una dirigente con agenda propia que como una aliada disciplinada.
En el oficialismo reconocen que la tensión escaló durante la última reunión de gabinete y que el clima interno empeoró con el correr de los días. La presión sobre Adorni alteró el funcionamiento político de un gobierno que ya venía golpeado por semanas de parálisis y dificultades para sostener la iniciativa pública. La defensa cerrada de Milei a su jefe de Gabinete no alcanzó para apagar el ruido interno ni para contener a los sectores que empiezan a reclamar cambios en la dinámica de gestión.
La reforma electoral
En tanto, la reforma electoral aparece como el único tema capaz de volver a unificar al oficialismo alrededor de un objetivo concreto. La Rosada apuesta a avanzar con la eliminación de las Paso y con modificaciones al sistema político que permitan ordenar la estrategia electoral de 2027, aunque en privado varios dirigentes reconocen que todavía faltan votos y acuerdos con gobernadores aliados.
En las últimas semanas, funcionarios nacionales activaron negociaciones informales con sectores dialoguistas y referentes del PRO para evitar que el proyecto naufrague antes de llegar al recinto.
El problema para el gobierno es que la discusión legislativa quedó contaminada por la crisis política alrededor de Adorni y por la creciente disputa entre las distintas terminales de poder libertarias. La situación también empezó a impactar en la relación con los aliados.