Política

La Justicia decide la situación de los presos por la muerte de Febres

Prefectura deberá explicar por qué el reo gozaba de condiciones de arresto privilegiadas. Hoy podrían dictar la “falta de mérito” a la viuda y los hijos del represor asesinado con cianuro. La jueza también se expedirá sobre dos prefectos que estaban a cargo de la custodia del preso.

Jueves 03 de Enero de 2008

La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado resolverá a más tardar hoy al mediodía la situación procesal de la viuda y los dos hijos del represor Héctor Febres, que fue encontrado envenenado en su celda antes de recibir sentencia por crímenes en la Esma.
  Así lo aseguró ayer el abogado Claudio Cesar Cacio, defensor de la esposa de Febres e hijos del matrimonio, Stella Maris Guevara, Sonia Marcela y Héctor Ariel Febres, detenidos desde el 14 de diciembre imputados por homicidio agravado.
  “Podemos probar que no tienen nada que ver con el fallecimiento”, dijo Cacio, quien anunció que hoy la jueza levantará el secreto de sumario impuesto desde que comenzó la investigación.
  La jueza resolverá además la situación procesal de los otros dos detenidos por el caso: el prefecto mayor Rubén Iglesias, jefe del Destacamento Delta donde estaba detenido Febres, y el prefecto Angel Volpi, que estaba a cargo de la custodia.
  Volpi es uno de los hombres más comprometidos en el caso e, incluso, la hija del reo envenenado no solo negó sistemáticamente que su padre se hubiera suicidado sino que lo habría señalado como el principal sospechoso.
  Febres fue hallado muerto boca abajo en su celda VIP, en el Destacamento Delta de la Prefectura Naval, en Tigre, el lunes 10 de diciembre, apenas cuatro días antes de que hiciera uso de las “últimas palabras” frente a los jueces que, inmediatamente, darían a conocer el veredicto por cuatro casos de secuestros, torturas y vejaciones por los que era juzgado.
  Aunque en principio se habló de un ataque cardíaco, la autopsia determinó que Febres ingirió después de la cena cianuro, presuntamente a través de una pastilla y la sospecha es que lo habrían engañado diciéndole que era un medicamento para algunas de las afecciones que padecía.
  Hoy la jueza puede procesar a los sospechosos, sobreseerlos o disponer la falta de mérito, una medida intermedia que no los desinvolucra pero permanecen libres, hasta que la investigación permita dar una respuesta cierta sobre su eventual participación en el caso.
  Frente a eso y a las sospechas que aún rigen en el expediente, se estima que la jueza dictaría la falta de mérito y dispondría las liberaciones de los familiares de Febres. “Si dictan falta de mérito vamos a tener que producir la prueba para llegar a una resolución que ponga fin al estado sospecha de mi defendidos”, dijo Cacio.
  En cambio, aún es incierto qué se decidirá sobre el jefe del destacamento, quien quedó comprometido por el aligeramiento de las condiciones de detención que gozaba Febres, y el vigilante particular que habría compartido la última cena con el ex represor.
  Pese a la feria judicial, la jueza avanzará con la investigación tendiente a determinar cómo fue envenenado Febres.
  La autopsia practicada al cadáver determinó que tenía altas dosis de sales de cianuro, un elemento químico que no es de venta libre y que se usa en distintas industrias como las del armamento, la fotográfica y la farmacéutica.
  Según explicó Cacio, la ingesta del cianuro le produjo la muerte por falta de oxígeno a nivel celular, “lo que genera la misma sensación de asfixia por estrangulamiento, aunque más severo”. Señaló que en la autopsia se constató además que el ventrículo izquierdo presentaba un severo infarto agudo que podría ser concomitante con el desenlace por envenenamiento.

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