Política

La idea reformista de Lifschitz sacude a la política santafesina

Las discusiones para modificar la Carta Magna prometen cruce político en el final del verano.

Domingo 25 de Febrero de 2018

El relanzamiento de gestión que protagonizó el gobernador Miguel Lifschitz no dejó indiferente al universo político. Las repercusiones fueron inmediatas. Quizás no tan halagüeñas como esperaría el mandatario, pero sí suficientes para crear clima para este miércoles, día en que ha convocado a senadores y diputados provinciales del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) para que le digan en la cara si le votan o no la reforma. La reunión fue confirmada a este diario por fuentes legislativas de la coalición de gobierno.

   La previsibilidad de las opiniones, a micrófono abierto o cerrado, estuvieron dentro de los cánones clásicos hasta que un legislador envió un escrito pidiendo reserva de nombre con una interpretación novedosa.

   "En mi caso me invitaron a un acto del FPCyS con base en mostrar los logros de las políticas públicas implementadas. Lo de la reforma no nos es ajeno porque lo concreto es que mi partido fue el único que dio aval a la reforma con reelección", dice el texto pero fue el reproche inmediato el que aporto la vuelta de rosca que no se esperaba: "Los tintes nacionales no los sabíamos... nadie pensó que el sentido del acto sea usar la plataforma provincial y multipartidaria de nuestro frente santafesino para una aventura presidencial que nadie conoce", se queja.

   ¿A qué se refirió este legislador? La consulta de este diario se direccionó a dilucidar el enigma. Aunque no es mucho, se pudo saber que Lifschitz habría llamado personalmente desde su teléfono particular y, dicen algunos, cuando ya estaba en Buenos Aires para entrevistar en secreto a Margarita Stolbizer (GEN), Ricardo Alfonsín (UCR) y Martín Lousteau (Evolución) y explorar un armado nacional. Juran que de esa movida, el presidente nacional del PS y archiadversario interno del gobernador, Antonio Bonfatti, no estuvo al tanto. Más allá de que éste lo admita o no públicamente.

Protagonistas

Consultado ayer el presidente del bloque de diputados del PS, Rubén Galassi, evaluó que "fue un acto en el que protagonistas de las políticas del FPCyS expusieron mejor que nadie los alcances de las mismas: educación, cultura, inclusión social, obra pública que está transformando la provincia. Y después un claro mensaje con un planteo sobre las diferencias entre las políticas progresistas y las impulsadas por Cambiemos. Respecto del proyecto de reforma, es un planteo de siempre del FPCyS, así que esperamos que envíe el proyecto".

   Pero donde muchos buscarán entre líneas es en la segunda parte de la respuesta de este hombre fuerte del oficialismo: "Estuvo Antonio, Hermes, yo y todo el bloque del socialismo. Fue un discurso en el que un gobernador como cabeza de un Ejecutivo contextualiza la realidad de la provincia en un momento particular que está viviendo el país y con una mirada crítica y diferenciadora. No veo que sea un momento para un lanzamiento nacional. Mas allá del peso que pueda tener un gobernador de la provincia de Santa Fe que lo convierta siempre en una referencia no son los tiempos ni la coyuntura para hacer una valoración con matices electorales", remató Galassi.

   El primer dato que resalta es que los más de veinte senadores y diputados oficialistas y opositores con los que habló ayer este diario —cuyas opiniones la mayoría optó por verterlas en off aunque hubiesen sido escritas— ninguno hizo un distingo entre reforma constitucional y reelección del gobernador. Para todos, en más o menos, la puesta en escena del viernes fue un lanzamiento de Lifschitz a su reelección de 2019. De allí su énfasis reformista: el inminente envío del proyecto a las Cámaras.

   Los planes revelados, de no alterarse, contemplan que mañana ya la Casa Gris haría circular los borradores para que los senadores y diputados tengan elementos para discutir el miércoles puertas adentro.

   ¿Qué buscó Lifschitz con su impecablemente montado acto en el Metropolitano? Está claro que no fue pasar desapercibido. Y no pasó.

   A primera hora de ayer, el diputado radical Alejandro Boscarol tuiteaba en su cuenta: "Gobernador Miguel Lifschitz: la Constitución actual le impide la reelección. No hace falta agregarle ningún artículo. Sólo cúmplala". Boscarol, queda claro, es un voto menos. Sumado a los de Rubén Giustiniani y Silvia Augsburger, reducen la mayoría automática del oficialismo de 28 a 25 votos en Diputados. Suponiendo que esos 25 el miércoles se comprometan con Lifschitz a votarle la reelección (y hay quienes aseveran que así no será) se estará igualmente muy lejos de los 32 votos que se requieren para alcanzar los dos tercios que se precisan para habilitar el tratamiento de un proyecto de reforma constitucional. En el Senado, de los 13 votos que hacen los dos tercios, 11 están en manos del peronismo. Sçolo dos tiene el PS y el resto de los 19 son radicales. El senador radical Hugo Rasetto ya se ha pronunciado en contra.

Prudencia

Armando Traferri, el jefe de los senadores peronistas, preguntaba ayer por qué Cámara ingresaría el proyecto de reforma constitucional. El senador por San Lorenzo llamó a la Casa Gris a "ser prudente y analizar bien sus pasos. Además nosotros somos legisladores electos por los ciudadanos y el gobernador no es nuestro patrón que nos ordena o impone. Y sin embargo, con algunas leyes recientes se comportó como si creyera eso. Si él quiere una reforma constitucional, a nuestro entender debería hacer todo lo contrario a lo que está haciendo. Empezando por resolver problemas de gestión que no son pocos, siguiendo por ponerse de acuerdo con los suyos en su partido y luego con los de FPCyS".

   Otro tuit acotaba: "Creo que hay otros temas prioritarios antes que la reforma, como la inseguridad" y lo firmó el dirigente del PRO Roy López Molina.

   Para entonces ya los círculos políticos y los microclimas conexos estaban imbuidos de las repercusiones del acto. Los radicales del NEO —admitido por más de uno en off— estaban descorazonados con un acto en el que no sólo no brillaron en el discurso sino que fue un lanzamiento personal. La Capital no pudo confirmar si de verdad circuló un memo entre estos radicales de airado texto y pronóstico reservado al futuro de una relación que desde ese sector quien se empeña en sostener es el ministro de Seguridad. El resto manifiesta dudas a toda hora.

   Después de aclarar que desconoce cualquier iniciativa que tenga la Casa Gris, el socialista ido del FPCyS, Rubén Giustiniani, opinó que la "reforma constitucional hay que llevarla a la ciudadanía para que la impulse. Cuando vea que la Constitución debe defender su derecho de usuario de expresarse en audiencias públicas contra los tarifazos, su derecho de acceso a la información que hoy no tiene. Y demás, de esa manera se va a sustraer del tironeo de poder de los dirigentes políticos".

   Su par Carlos Del Frade recordó que siempre avalaron la reforma "e incluso con reelección porque será decisión del pueblo. Y nos parece muy bueno discutir todos los temas en profundidad aunque Lifschitz quiera limitar todo a su reelección. Esa es nuestra postura de siempre. El problema es que la provincia tiene cada vez menos autonomía, especialmente después del pacto fiscal".


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