Viernes 27 de Enero de 2012
La familia del fallecido general Benjamín Rattenbach celebró ayer que la presidenta Cristina Fernández haya ordenado la apertura del informe que ese militar hizo sobre las responsabilidades de la dictadura en 1982 durante la guerra de Malvinas y advirtió que al documento "prácticamente lo habían hecho desaparecer"
"Para nosotros fue una gran alegría escuchar a la presidenta ordenar que se haga público el documento", señaló el coronel retirado Agusto Benjamín Rattenbach, hijo del general que encabezó la comisión que evaluó el conflicto bélico con Gran Bretaña por la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur.
Según Rattenbach, su padre quiso "darle una explicación al país" sobre lo sucedido en aquellos años y adelantó que en el informe "se analizó todo y aparece de todo".
Anteayer, la jefa de Estado anunció que instruyó al ministro de Defensa, Arturo Puricelli, y al canciller Héctor Timerman a que "conformen una comisión para la reapertura y conocimiento público del informe Rattenbach".
"Esto era un reclamo que yo había hecho varias veces, porque prácticamente al informe lo habían hecho desaparecer, entonces no servía para nada como testimonio del país", subrayó Rattenbach hijo en diálogo con una radio porteña.
El militar comentó que el informe de su padre "empieza con la conducción del país a los más altos niveles y va bajando hasta los últimos escalones de mandos".
"Queda muy claro que el país no estaba preparado para algo así (la guerra contra una potencia de la Otán por Malvinas), y hay una crítica a la conducción superior del país", afirmó sobre el informe que fue presentado en 1983 y archivado por el último presidente de la dictadura, Reynaldo Bignone.
Rattenbach hijo añadió: "Había una discrepancia interna en la comisión porque mi padre quería hacer un informe mucho más corto y hacerlo saber al país, pero la comisión prefirió hacer una especie de estudio histórico que iba a demandar mucho más tiempo y esfuerzo".
Según el coronel, el informe oficial estaría guardado en el Estado Mayor General del Ejército, y admitió que en su poder tiene una copia "de una versión no oficial".
El informe recomendó penas graves para los responsables de lo que calificó como una "aventura militar" (que implicaban la pena máxima -de muerte- para algunos de ellos) y sepultó definitivamente cualquier intento de los dirigentes militares por relativizar sus responsabilidades, aunque su influencia sobre el juicio posterior fue prácticamente nula.
El documento nunca fue publicado oficialmente por ningún gobierno a pesar de que se difundieron versiones extraoficiales en la prensa en 1983 y hubo varios proyectos legislativos para que se procediera a la apertura. Incluso el hijo de Rattenbach afirmó hace un tiempo que el informe fue en algún momento "adulterado" para proteger a los jefes militares, eliminándose referencias a los cargos "en lo penal militar" de los altos jefes y a la rendición sin combatir en Georgias.
El 2 de diciembre de 1982 el gobierno de Bignone a través de la resolución 15 decidió crear una comisión de análisis y evaluación de las responsabilidades políticas y estratégicas en la guerra de Malvinas.
Aquella comisión estuvo conformada por Rattenbach, el general de división Tomás Sánchez, el almirante Alberto Vago, el vicealmirante Jorge Bofia, el brigadier general Carlos Rey y el brigadier mayor Francisco Cabrera.